Mujeres protestan en Lima en el marco del movimiento #NiUnaMenos contra la violencia de género (AP)
Mujeres protestan en Lima en el marco del movimiento #NiUnaMenos contra la violencia de género (AP)

Con frecuencia un nuevo caso de feminicidio indigna y estremece a los peruanos, dejando en evidencia el estado de indefensión de las mujeres frente a la violencia machista. Y sin embargo, nada parece cambiar. En los tres primeros meses de este año, el Ministerio de la Mujer ha registrado 32 casos de feminicidio en el país. Es decir, una mujer cada dos días ha sido asesinada en lo que va de 2018. En la mayoría de los casos, por celos (47%) de parte de su pareja o ex pareja o algún familiar, o porque la víctima decidió separarse (13%).

Las estadísticas indican que hubo un incremento en comparación con el año pasado. De enero a marzo de 2017, el mismo ministerio reportó 29 feminicidios en todo el país. Ese año se cerró con 121 mujeres asesinadas. El 2016, en cambio, con 124. El 2015, con 95.

Si se hace la suma general entre los casos del 2009 hasta el 2017, se alcanza la alarmante cifra de 1003 mujeres muertas por culpa del machismo.

El número, sin embargo, puede ser mayor: la estadística presentada corresponde a casos que fueron detectados por los centros de atención del Ministerio de la Mujer, lo que implica que puede haber un considerable número de personas que no denunciaron.

El 50% de los casos reportados de este año son muertes por estrangulamiento. El 22%, el segundo índice más alto, señala que a las víctimas se les asesinó a cuchillazos. El agresor, el 59% de las veces fue la pareja. La mayoría de estos crímenes ocurrieron en un entorno íntimo o familiar (69%). Y en el 47% de los casos, el atacante tenía un promedio de edad entre los 18 y los 29 años.

Prendida fuego en un bus: el caso que espantó al país

El último espantoso caso ha sido el de Eyvi Ágreda Marchena, una joven de 22 años víctima de un intento de feminicidio en Lima perpetrado por su ex compañero de trabajo Carlos Hualpa Vacas. Hace una semana, Hualpa intentó asesinar a Eyvi porque no le hacía caso. Le roció un litro de gasolina en el cuerpo y después la prendió fuego. Hoy Hualpa se encuentra cumpliendo nueve meses de prisión preventiva en el penal de Piedras Gordas, al norte de Lima, a la espera de que reciba una condena que puede ser de entre 25 y 30 años de cárcel. Eyvi, en tanto, continúa sedada en un hospital mientras los médicos le practicaron una cuarta operación para salvar el 60% de su cuerpo quemado.

Eyvi Ágreda Marchena sufrió quemaduras en el 60 por ciento del cuerpo (Facebook)
Eyvi Ágreda Marchena sufrió quemaduras en el 60 por ciento del cuerpo (Facebook)

Además de la brutalidad con la que actuó Hualpa, el hecho también causó impactó por el lugar en que sucedió. Eyvi fue atacada cuando estaba dentro de un bus de transporte público que de manera usual lo tomaba para regresar a su casa después del trabajo. Hualpa, quien desde hacía varios días atrás venía siguiendo los movimientos de la mujer, ingresó al vehículo encapuchado y con lentes. El auto estaba por ese entonces cruzando el distrito de clase media de Miraflores. Después del intento de asesinato, el atacante salió huyendo y Eyvi fue auxiliada de inmediato con un extintor.

Eyvi Ágreda Marchena fue atacada por un compañero de trabajo que había sido rechazado por ella
Eyvi Ágreda Marchena fue atacada por un compañero de trabajo que había sido rechazado por ella

"Lo ocurrido con Eyvi nos debe llevar a la reflexión de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad y (de que) no (se debe) ser indiferente frente a los hechos de violencia contra la mujer", dijo el presidente Martín Vizcarra. "Todos los peruanos debemos tomar conciencia de la gravedad de estos hechos. La indignación no puede durar lo que dure el recuerdo de la agresión", añadió.

Las cifras de los intentos de femicidios

En los primeros meses de este año, el Ministerio de la Mujer ha reportado 82 intentos de feminicidio, que se puede traducir de la siguiente manera: cada 24 horas una mujer ha sido brutalmente golpeada en Perú, pero su agresor no llegó a matarla. El 67% de estas agresiones fueron por celos, el 21% porque la víctima decidió separarse. El otro 21% por hombres que, al igual que Carlos Hualpa, actuaron en venganza tras haber sido rechazados. De los 82 casos de tentativa de feminicido de estos primeros meses, 24 ocurrieron en Lima.

Un día antes del ataque a Eyvi, un hombre había asesinado a la mamá de sus tres hijos con un martillo. Sucedió en la ciudad de Trujillo, en el departamento de La Libertad, al norte de Lima. Estein Cruz Rodríguez, un albañil de 54 años, reconoció ante la fiscalía que mató a Romina Díaz Nole (32 años) con su herramienta de trabajo.

De los 32 feminicidios registrados en Perú en los primeros tres meses del año, en 18 casos el presunto agresor se encuentra detenido sin una sentencia. En la tentativa de feminicidio, solo en 33, de los 82 casos, el atacante se encuentra bajo arresto.

Protesta contra el acoso callejero en Lima (AP)
Protesta contra el acoso callejero en Lima (AP)

Especialistas, como el psicoanalista Jorge Bruce, explican que este incremento en la violencia contra la mujer se debe a un machismo "cada vez más desbordado" a consecuencia de que las mujeres se sienten hoy más empoderadas a la hora de denunciar. Ello, en un contexto de una cultura machista en que la mujer es vista como si fuera una posesión.

En junio del año pasado, la entonces ministra de la mujer, Ana María Romero, reconocía que los casos de violencia contra las mujeres gozan de impunidad. "Existe una discrecionalidad y una impunidad en la Justicia por lo que se hace necesario fortalecer toda la cadena que implica una denuncia, desde el agente policial hasta los jueces", afirmó.

En 2015, el Congreso peruano aprobó una ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres (Ley 30364), sin embargo la situación no ha cambiado. Actualmente, existen propuestas para penalizar los casos de acoso, para que no ocurran ataques como el que le sucedió a Eyvi. No obstante, especialistas remarcan que se trata de un problema más profundo, que atraviesa lo social y cultural. Mientras tanto, el índice de violencia contra la mujer sigue aumentando en Perú.

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