Maduro junto a Raúl Castro (EFE)
Maduro junto a Raúl Castro (EFE)

Venezuela y Cuba quedaron una vez más incluidas en la "lista negra" de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que denunció un "panorama alarmante de retrocesos" en la materia a lo largo de 2017 y registró, en el caso del régimen de Nicolás Maduro, un debilitamiento "grave" de la institucionalidad democrática y un incremento de la represión de la protesta social que limitan "de manera sistemática" los derechos humanos de los venezolanos.

La situación en Venezuela, según el organismo de derechos humanos, se vio agravada además por serias restricciones a la libertad de expresión y la grave crisis política, económica y social que atraviesa el país, a lo que se suman los efectos del desabastecimiento de alimentos, medicamentos, tratamientos e insumos médicos, que "ha provocado alarmantes índices de pobreza y pobreza extrema".

Los venezolanos protestan por la falta de alimentos (EFE)
Los venezolanos protestan por la falta de alimentos (EFE)

El informe anual de la CIDH, que fue presentado hoy en esta capital, es lapidario con el régimen de Maduro. La Comisión, que es un órgano independiente de la OEA, venía denunciando año tras año desde 2002 el deterioro de los derechos humanos en Venezuela, en paralelo con la radicalización política del gobierno chavista. Pero en su último relevamiento consigna con inquietud que ese retroceso se agravó en los últimos dos años, "y en especial en el 2017".

En materia institucional, el informe destaca que "el agravamiento de la crisis reciente en Venezuela se relaciona estrechamente con una serie de decisiones adoptadas por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que representaron injerencias en la Asamblea Nacional (AN) y afectaron el principio de separación de poderes". Según la CIDH, esta situación se agravó en 2017 a partir de sentencias que despojaron de inmunidad a los legisladores, establecieron "que sus actos constituyen traición a la patria" y otorgaron al Poder Ejecutivo "amplios poderes discrecionales".

La crisis institucional venezolana generó a su vez un contexto de impunidad

En ese contexto, agrega, "el presidente Nicolás Maduro convocó a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), criticada tanto en su origen y conformación, como en las medidas que tomó una vez instalada, las cuales excedieron su naturaleza y violaron el principio de separación de poderes".

Represión de las fuerzas chavistas en Caracas (Reuters)
Represión de las fuerzas chavistas en Caracas (Reuters)

La crisis institucional generó a su vez un "contexto de impunidad" y afectó los derechos políticos, que se vieron restringidos "seriamente a través de múltiples obstáculos", como la suspensión de elecciones regionales y municipales y denuncias de "ventajismo y fraude" en las regionales de octubre pasado.

La Comisión Interamericana también cuestionó la represión brutal de las protestas entre abril y julio de 2017 contra el gobierno de Maduro y en reclamo de mejores condiciones de vida, que dejaron decenas de muertos. El informe afirma que hubo en Venezuela "serias restricciones y actos estatales que afectaron gravemente el ejercicio del derecho a la protesta social y libertad de expresión". Y agrega que "es inaceptable para la CIDH el número de personas muertas y las detenciones producidas en el marco de operativos para reprimirlas arbitrariamente".

Es inaceptable para la CIDH el número de personas muertas y las detenciones producidas en el marco de operativos para reprimir arbitrariamente las marchas contra Maduro.

La CIDH se nutrió para su relevamiento de "información recibida a través de sus diversos mecanismos de protección y de fuentes locales de Venezuela, como organizaciones de la sociedad civil y el Estado".

El gobierno de Maduro rechazó sin embargo las conclusiones del informe y su inclusión en la lista negra de la CIDH. En noviembre el régimen había recibido un borrador del trabajo, a fin de que hiciera sus observaciones. Como respuesta descalificó la evaluación y sostuvo que Venezuela goza de una "vibrante democracia participativa y protagónica que asume el respeto y garantía de los derechos humanos como valor fundamental".

La CIDH también dedicó un apartado especial a Cuba, así como capítulos de seguimiento a la situación en Colombia, México y República Dominicana (que el año pasado integró la lista negra) en el marco de un relevamiento que muestra que la región en su conjunto "enfrenta desafíos profundos" en materia de derechos humanos.

En este sentido, el informe señala que "la impunidad, las violaciones al debido proceso, los límites a la independencia del Poder Judicial, los abusos policiales, la discriminación, la pobreza y la exclusión social son apenas algunos de los problemas que atentan contra la vigencia de los derechos humanos y debilitan el Estado de Derecho" en los países que integran la OEA.

La CIDH observa con alarma el agravamiento de la corrupción en algunos países de la región

A su vez, el agravamiento de la corrupción en algunos países de la región es observado "con alarma", así como la creciente inseguridad ciudadana, las denuncias de "tortura y uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad", y el informe destaca con preocupación que en ese contexto en 2017 "se observaron discursos de intolerancia de altas autoridades que podrían justificar la incitación al odio racial, la construcción de barreras físicas en las fronteras y la estigmatización de los migrantes".

Raúl Castro
Raúl Castro

En el caso de Cuba, la evaluación anual de la Comisión Interamericana alerta que su inclusión en la lista negra se debe a "las persistentes restricciones a los derechos políticos, de asociación, a la libertad de expresión y de difusión del pensamiento, y las restricciones a la libertad de movimiento", que "continúan limitando de manera sistemática los derechos humanos de los habitantes".

A esto, señala, se suman "mínimas garantías judiciales y de protección judicial, que afectan especialmente a defensores y defensoras de derechos humanos y personas disidentes, líderes sociales y políticos, periodistas independientes", además de la "discriminación y violencia contra personas LGBT y la exclusión de la población afrodescendiente, mujeres, y otros grupos en situación de vulnerabilidad".

Las Damas de Blanco (AP)
Las Damas de Blanco (AP)

"La grave inobservancia de los elementos esenciales de la democracia representativa y sus instituciones constituye uno de los principales criterios para la inclusión de Cuba en el presente capítulo del Informe Anual", concluye la CIDH. En el régimen castrista, añade, "la voz adversa al gobierno, en su intento de expresarse y participar en la conducción de los asuntos del país, termina siendo suprimida ante la presencia de un único partido, la prohibición de asociarse con fines políticos, las arbitrarias restricciones a la libertad de expresión y el derecho de reunión, entre otros derechos fundamentales".

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