Horacio Cartes junto al papa Francisco
Horacio Cartes junto al papa Francisco

El presidente de Paraguay, Horacio Cartes, se reunió con el papa Francisco en el Vaticano y repasaron temas como la educación y la promoción social, en un encuentro que sirvió como una despedida del mandatario antes de dejar el cargo.

El encuentro, el sexto en total y el segundo en el Vaticano, se produjo "en una atmósfera de cordialidad" y se ha centrado en los temas de la educación y promoción social, así como en algunas problemáticas de la región, informó la Santa Sede.

Comenzó en la sala del Tronetto con un comentario coloquial del mandatario: "Estarás cansado de este paraguayito", dijo al tiempo que recordaba que esta era su "última visita", pues no se presentará a las elecciones presidenciales de abril.

"Es un gusto", respondió el papa Francisco y ambos pasaron a la biblioteca, donde mantuvieron su reunión privada de 42 minutos de duración.

Mantuvieron una reunión de 42 minutos de duración
Mantuvieron una reunión de 42 minutos de duración

Cartes llegó acompañado de una delegación con 14 personas, entre ellas, el canciller, Eladio Loizaga, y su sobrina Jazmín y la hija pequeña de ella, Sofía, que protagonizó algunos momentos divertidos, como tirarle al Papa de la sotana o jugar sobre la alfombra de la sala.

El presidente le habló del barrio San Francisco, en la marginal Bañado Norte de Asunción, donde están casi concluidas las obras para que habiten cerca de mil familias, una zona visitada por el Papa en 2015, cuando estaba afectada por las inundaciones y las crecidas del río.

Durante el intercambio de regalos, Cartes entregó a Francisco un libro de fotografías de este proyecto, que lleva el nombre del santo de Asís en honor a Francisco.

"Con orgullo, siempre", se le oyó decir, a lo que el Papa contestó: "Los paraguayos tienen ese sano orgullo".

Francisco dijo sobre el nuevo barrio que era algo "muy bello" y "eso es tener amor y respeto por el pueblo". "Lo felicito", agregó Francisco, quien observó con atención las fotografías.

También le regaló una tableta con fotos y un video de momentos del viaje a Paraguay y de cómo este evento cambió la vida para muchos de quienes lo vivieron.

Cartes llegó acompañado de una delegación con 14 personas, entre ellas, el canciller, Eladio Loizaga, y su sobrina Jazmín y la hija pequeña de ella, Sofía, que protagonizó algunos momentos divertidos, como tirarle de la sotana al Papa o jugar sobre la alfombra de la sala (AFP)
Cartes llegó acompañado de una delegación con 14 personas, entre ellas, el canciller, Eladio Loizaga, y su sobrina Jazmín y la hija pequeña de ella, Sofía, que protagonizó algunos momentos divertidos, como tirarle de la sotana al Papa o jugar sobre la alfombra de la sala (AFP)

"Pusimos la vara muy alta, ya no se puede bajar", dijo el Presidente, en referencia a los momentos del viaje del Papa en julio de 2015, en el que también visitó Bolivia y Ecuador.

Otros regalos del mandatario paraguayo fueron algunos cuadros con la imagen de Nuestra Señora de Caacupé, patrona de Paraguay, uno hecho con arcilla de diferentes regiones del país, y una cesta con chipas, uno de sus productos típicos.

Por su parte, Francisco regaló el medallón que representa el ángel de la paz y de la vida, cuyo grabado, leído por él, dice: "un mundo de solidaridad y paz basado en la Justicia" y se dirigió a Cartes para decirle: "Esto es lo que están haciendo".

También le regaló tres de sus documentos, las exhortaciones Amoris Laetitia y Evangelii Gaudium y la encíclica Laudato Sii.

"Compartí con Su Santidad el avance del Barrio San Francisco. Un sueño hecho realidad que cambiará para siempre la vida de mil familias.¡Entusiasma ver que Paraguay cambia para bien!", dijo Cartes en Twitter tras el encuentro con Bergoglio.

Después, el mandatario se reunió con el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, y con el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher.

Por la mañana, Cartes acudió a los jardines del Vaticano para plantar dos ejemplares del árbol nacional paraguayo, el lapacho o tajy, en sus especies blancas y amarillas, los colores de la bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano, y asistió a la "histórica" ceremonia de entronización de la Virgen de Caacupé y a la instalación de un mosaico con su imagen.

Cartes, que dijo estar "muy emocionado", afirmó que "hoy también, luego de varios siglos, (la Virgen) continúa al lado de todo el pueblo paraguayo, que la venera y confía en ella, dentro del país y en el mundo entero".

"Todos podemos testimoniar las enormes gracias recibidas de su amor y protección maternal y todos estamos agradecidos por esta gran bendición de tener una madre de Dios y madre nuestra paraguaya en los cielos", dijo.

Ante autoridades eclesiásticas de Paraguay, Cartes agradeció a la Iglesia su "importante labor", y afirmó que "el norte" de su Gobierno ha sido mantener las relaciones de "independencia, cooperación y autonomía" entre la Iglesia y el Estado, como dicta la Constitución.

Aseguró que el Papa, con su visita al país, "dejó huellas muy profundas, una renovación de la fe del pueblo", y subrayó que actualmente se trabaja "muy fuerte, para poder cumplir con algunas preocupaciones" del Pontífice, como el amparo a "las personas más desprotegidas y sin hogar".

LEA MÁS: