Los 12 errores que desencadenaron la tragedia del Chapecoense según la investigación de Colombia

Muchos de ellos corresponden a la Administración de Aeropuertos de Bolivia y los restantes a decisiones de la tripulación. El accidente causó la muerte de 71 personas, entre ellas la mayor parte de los futbolistas del club brasileño

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Un informe en Colombia detalló la cantidad de errores que se cometieron (AFP)
Un informe en Colombia detalló la cantidad de errores que se cometieron (AFP)

El agotamiento de combustible fue la causa principal del accidente de la empresa boliviana LAMIA que se cobró 71 vidas, según el informe preliminar de la Aeronáutica Civil colombiana presentado este lunes y que muestra varias irregularidades de procedimiento además de descartar la posibilidad de una falla técnica.

"Ellos estaban conscientes de que el combustible que tenían no era el adecuado ni era suficiente", dijo en una rueda de prensa el secretario de Seguridad Aérea de Aerocivil, coronel Fredy Bonilla, quien detalló que el piloto conversó en varias ocasiones con la tripulación la posibilidad de hacer una escala para repostar.

Las tareas de rescate en Colombia (AP)
Las tareas de rescate en Colombia (AP)

El informe presentado por Colombia apuntó a la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana) de Bolivia en varios errores. La autorización de la salida y que la aeronave partió con sobrepeso, fueron claves, junto con otros errores que incluyen decisiones de la tripulación.

La investigación, que fue realizada por la autoridad aeronáutica colombiana, que envió las cajas negras a un centro de investigación de accidentes aéreos en el Reino Unido, estableció distintos errores que se produjeron antes del despegue de la aeronave.

Bonilla explicó que Aasana permitió el despegue pese a que la aeronave no estaba certificada para operación RVSM, es decir que no podía volar a la altura de 30 mil pies; el plan de vuelo no incluía una salida estándar por instrumentos (SID) desde el aeropuerto de Viru Viru; no registraba segundo aeropuerto alterno; no observó que el tiempo en ruta era el mismo que la autonomía de vuelo, cuando debía tener combustible para volar al menos una hora y 30 minutos más.

El plantel del Chapecoense dentro del avión
El plantel del Chapecoense dentro del avión

Además, el despachador solo firmó el Plan de vuelo, pero no registró su nombre. El periódico El Deber, señala que el informe destaca que Aasana no entregó información sobre los procedimientos y grabaciones realizadas antes del despegue de la aeronave. En ese punto, Bonilla reiteró el pedido para que se agilice la información que ayudará a completar el informe final que presentará en los próximos meses.

Además, hace notar que el punto inicial del vuelo era Cobija-Pando. Sin embargo, Aasana permitió que el avión vuele directo desde el aeropuerto de Viru Viru. El peso estimado al momento del despegue fue de 42.148 kilos, cuando el máximo permitido era de 41.800 kilos. Aasana no lo notó.
Ya en vuelo, la indagación confirmó que en la fase crucero, el registrador de voces de cabina (CVR) grabó varias conversaciones de la tripulación relacionadas al estado de combustible de la aeronave y al cálculo, que el piloto consideró aterrizar en Leticia y luego en Bogotá, pero posteriormente desistió de hacerlo.

Luego, el grabador de voces de la cabina dejó de funcionar y las autoridades colombianas indagan por qué.

Finalmente, tras un detalle largo de momentos, la autoridad colombiana especificó que a las 9:57, solamente dos minutos antes del accidente, cuando la indagación de las cajas negras confirmó que ya se habían apagado sus cuatro motores, no antes, el copiloto reporta falla total eléctrica y de combustible.

Los 22 jugadores y el entrenador del Chapecoense que viajaron en el trágico vuelo
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Antes, la tripulación no reportó absolutamente nada. Al final, el aparato se estrella en el cerro El Gordo a las 9:59 cuando registraban una altura de 9 mil pies, cuando debía estar por encima de los 10 mil.

21 minutos antes del accidente se activó la alarma de combustible, según la indagación. Desde ese momento, se le apagaron paulatinamente los motores. Cuando faltaban 3 minutos y 45 segundos se desactivó el último. Aún así, esperó casi dos minutos para declarar emergencia.

A su paso por la ciudad amazónica de Leticia, el piloto, Miguel Quiroga, tuvo esa conversación con su tripulación y decidió seguir directo al aeropuerto José María Córdova de Rionegro, que sirve a Medellín.

Las condiciones ambientales hicieron que el consumo de combustible fuera mayor ya que el viento "afectó de forma contraria" durante parte del vuelo.

La mayoría de las grabaciones de audio presentadas en Bogotá fueron extraídas de las cajas negras que fueron examinadas en Londres por los fabricantes del aparato, un RJ85, precisó Bonilla, quien señaló que "todo está basado en evidencias".

Los 12 errores que desencadenaron la tragedia

1- La autorización de la salida.

2- La aeronave partió con sobrepeso.

3- Aasana permitió el despegue pese a que la aeronave no estaba certificada para operación RVSM, es decir que no podía volar a la altura de 30 mil pies.

4- El plan de vuelo no incluía una salida estándar por instrumentos (SID) desde el aeropuerto de Viru Viru.

5- El plan no registraba un segundo aeropuerto alterno.

6- No se observó que el tiempo en ruta era el mismo que la autonomía de vuelo.

7- El despachador solo firmó el plan de vuelo, pero no registró su nombre.

8- Aasana no entregó información sobre los procedimientos y grabaciones realizadas antes del despegue de la aeronave.

9- El peso estimado al momento del despegue fue de 42.148 kilos, cuando el máximo permitido era de 41.800 kilos.

10- El piloto consideró aterrizar en Leticia y luego en Bogotá, pero posteriormente desistió de hacerlo

11- Dos minutos antes del accidente, cuando la indagación de las cajas negras confirmó que ya se habían apagado sus cuatro motores, no antes, el copiloto reporta falla total eléctrica y de combustible. Antes, la tripulación no reportó absolutamente nada. Al final, el aparato se estrella en el cerro El Gordo a las 9:59 cuando registraban una altura de 9 mil pies, cuando debía estar por encima de los 10 mil.

12- 21 minutos antes del accidente se activó la alarma de combustible, según la indagación. Desde ese momento, se le apagaron paulatinamente los motores. Cuando faltaban 3 minutos y 45 segundos se desactivó el último. Aún así, se esperó casi dos minutos para declarar emergencia.

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