El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, quiere un sistema penitenciario más moderno (AP)
El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, quiere un sistema penitenciario más moderno (AP)

Los millones de dólares que durante las últimas décadas obtuvieron los narcotraficantes en Guatemala les permitieron adquirir una cantidad aún no determinada de propiedades en ese país. Pero el actual gobierno de Jimmy Morales ya tiene otros planes para los inmuebles de este tipo de delincuentes que fueron condenados por la Justicia local.

Un total de 14 prisiones serán construidas en Guatemala dentro de inmuebles que pertenecieron a traficantes de drogas, pero a las cuales el Estado les extinguió el dominio, o sea que tomó posesión de ellas luego de haber condenado a esos narcos.

El armado de cuatro de estas cárceles contará con el financiamiento de Estados Unidos y la Unión Europea, según anunció Francisco Rivas, ministro de Gobernación del país centroamericano.

La dependencia a cargo de Rivas tiene previsto finalizar en 2016 con la construcción de dos prisiones para mujeres dentro del departamento de Escuintla, ubicado en el centro-sur de Guatemala, y en terrenos que les fueron confiscados a los traficantes de estupefacientes.

La primera de estas cárceles, que se estima costará cinco millones de dólares y será financiada por la administración de Barack Obama, alojará a mujeres que sean madres de niños de hasta cuatro años, mientras que la segunda tendrá internas que estén cumpliendo una condena.

Escuintla, en el centro-sur de Guatemala, albergará a cuatro de las nuevas cárceles del país
Escuintla, en el centro-sur de Guatemala, albergará a cuatro de las nuevas cárceles del país

Ambos centros de detención les brindarán educación a las mujeres albergadas allí, y en este sentido, el objetivo del presidente guatemalteco Jimmy Morales es que se firme un acuerdo con alguna universidad para que las reclusas reciban una educación superior, según publica el periódico La Hora, de Guatemala.

"Queremos migrar del sistema obsoleto de nuestro Sistema Penitenciario (SP), donde lejos de rehabilitar e insertar buenos ciudadanos a la sociedad estamos creando criminales. Y una de las acciones que se definieron en el marco de la reforma al SP es que el Estado rehabilite y reforme a los encarcelados", aseguró Rivas.

También en Escuintla, aunque en este caso en 2017, serán construidos otros dos centros carcelarios para hombres en lugares que pertenecieron a narcotraficantes, pero luego quedaron bajo la órbita de la Secretaría de Extinción de Dominio.

Las restantes 10 prisiones en antiguos reductos narco serán levantadas en los departamentos de Huehuetenango, Chiquimula, Jutiapa y San Marcos, donde entre otros se reportan problemas de hacinamiento según reveló el ministerio a cargo de Francisco Rivas.