El esquiador de arena más veloz del mundo bajó una duna peruana a 127 km/h y quemó sus esquís en el intento

La organización Guinness World Records homologó la marca de Johnny Cruz Buckingham, lograda el 16 de octubre de 2026 en las dunas de Toro Mata, Acari, tras dos expediciones sudamericanas y una lesión durante el segundo viaje

El oficial de la Fuerza Aérea registró la nueva plusmarca en las dunas de Toro Mata, Perú, tras dos expediciones, una lesión y el desgaste total de sus esquís por la fricción (video gentileza @johnnycruzbuckingham)

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Johnny Cruz Buckingham alcanzó 127 km/h sobre arena en las dunas de Toro Mata, en Acari, Perú, el 16 de octubre de 2026, y le arrebató el récord mundial de esquí en arena al francés Mahé Freydier, que lo sostenía desde hacía menos de un año en el mismo escenario. La hazaña fue el resultado de meses de planificación, dos viajes a Sudamérica y una determinación que sobrevivió lesiones y equipo destruido.

Según informó Guinness World Records, la nueva marca oficial convierte al militar en el esquiador de arena más veloz de la historia. El oficial de la Fuerza Aérea acumula más de una docena de títulos Guinness desde 2025, entre ellos el de esquí asfáltico remolcado más rápido, conseguido en agosto de ese año en Massachusetts. Lejos de conformarse, siempre busca el próximo desafío.

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El récord anterior cayó por apenas 6 km/h

La marca de Freydier era de 121 km/h, fijada en las mismas dunas peruanas. La diferencia final fue mínima, pero el camino para lograrlo tomó meses, dos expediciones a América del Sur, una caída que casi lo dejó fuera de competencia y esquís quemados por la fricción con la arena.

Persona con casco, gafas y ropa blanca sobre unos esquís, con dos bastones, ante el sol y unas laderas
El oficial de la Fuerza Aérea registró la nueva plusmarca en las dunas de Toro Mata, Perú, tras dos expediciones, una lesión y el desgaste total de sus esquís por la fricción (Guinness World Records)

Para la misión, el atleta convocó a dos aliados clave: Michael “Mike” Osborne Bedient II (Estados Unidos), también poseedor de títulos Guinness con quien ya había compartido el intento de visitar la mayor cantidad de museos en 24 horas, y Víctor “Dito” Chávez, integrante del equipo olímpico nacional peruano. Chávez conocía las dunas de Toro Mata y se encargó de preparar el equipo.

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El primer viaje dejó esquís fundidos y sin récord

La primera expedición tuvo lugar en febrero de 2026. Los intentos comenzaron con esquís de nieve convencionales y ropa abultada: la primera bajada marcó 97 km/h. Chávez recomendó cambiar el equipo y reducir la indumentaria para eliminar resistencia al viento, y las siguientes pasadas resultaron notablemente más veloces.

Sin embargo, el tiempo se agotó antes de superar la marca vigente. La cera de los esquís se consumió por completo por el roce con la arena, y la velocidad máxima alcanzada fue de 120 km/h, un km/h por debajo del récord de Freydier. El equipo regresó a Estados Unidos sin el título y con la tarea pendiente.

Dos personas posan sobre dunas de arena con dos esquís y una tabla de sandboarding
En febrero, el estadounidense quedó a un km/h de la marca vigente, pero regresó a Acari y elevó su registro con una décima bajada sobre arena fría al amanecer siguiente (Guinness World Records)

“Amé la adrenalina de planearlo y ver si podía lograrlo. No se trata de romper el récord, sino de la emoción de todo el proceso”, declaró el esquiador a Guinness World Records.

Una caída, una lesión y la decisión de volver

Entre los dos viajes, el oficial completó la Escuela de Montañismo del Ejército y se graduó con un MBA en la Universidad de Yale. En septiembre de 2026 se mudó con su familia —su esposa y su hijo, Hurricane Thomas— a una nueva base en Texas. Aun así, la planificación del segundo intento siguió adelante y quedó fijada para octubre.

De regreso en Toro Mata, una caída a 89 km/h durante el segundo intento del nuevo viaje lo puso al límite. “Me doblé el tobillo hacia atrás y me torcí la rodilla. Pensé que me había desgarrado algo en ambos y temí que era el final”, relató al medio.

Un hombre con gafas posa junto a una estatua de toro y sostiene un esquí sobre un pedestal
El deportista cayó a 89 km/h en Toro Mata durante su segundo viaje, temió daños en el tobillo y la rodilla, y volvió para completar el intento decisivo al día siguiente (Guinness World Records)

Al noveno intento, el marcador mostró 117 km/h, lo que motivó al equipo a regresar a la mañana siguiente, cuando la arena estaba fría y el sol apenas asomaba en el horizonte. En la décima bajada, con los esquís apuntados al fondo de la duna y el cuerpo en posición aerodinámica, los dos instrumentos de medición arrojaron entre 124 y 127 km/h. El organismo homologó la cifra mayor.

“Me sentí rápido, concentrado, más veloz que nunca. Podía escuchar cómo el viento crecía a medida que bajaba. Cuando llegué al fondo, supe que había superado los 121 km/h. Lo sentí” , describió el esquiador.

Con el récord en mano, el atleta ya tiene la vista puesta en el próximo objetivo: el título de esquí remolcado más rápido, actualmente en manos de Graham Bell y Jaguar Land Rover (ambos del Reino Unido), con una velocidad de 189,07 km/h.

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