
Mientras los productores de arroz de Guárico y Portuguesa, en la región central del territorio, intentan sacar la cosecha antes de que las lluvias dañen el grano, buques cargados con miles de toneladas de arroz importado siguen llegando a Venezuela desde Brasil. En los silos, la respuesta se repite: no hay capacidad.
“Nos dijeron que produjéramos cuando el país estaba en escasez. Ahora nos dejaron solos otra vez”, resumió a Infobae un productor y dirigente gremial del sector arrocero venezolano, cuyo nombre fue reservado por razones de seguridad.
La nueva crisis del arroz en Venezuela volvió a poner en evidencia un viejo problema denunciado durante años por productores y economistas: la llamada “economía de puertos”, un modelo basado en importaciones favorecidas por el poder político que, según el sector agrícola, terminó desplazando nuevamente a la producción nacional.
PUBLICIDAD
Buques de arroz importado en plena cosecha
La crisis estalló en pleno pico de cosecha en Portuguesa y Guárico, estados que concentran cerca del 85% de la producción nacional de arroz.
Según productores consultados por Infobae, el mercado venezolano comenzó a recibir grandes cargamentos de arroz importado justo cuando los agricultores locales necesitaban vender su producción.

Documentos obtenidos por este medio muestran una de esas operaciones: un cargamento de 10.000 toneladas métricas de arroz paddy a granel despachado desde el puerto de Macapá, Brasil, hacia Venezuela.
El exportador registrado fue SRMZ FOOD TRADING LIMITED, una compañía domiciliada en Isla de Man, jurisdicción offshore conocida por sus ventajas fiscales. La carga fue consignada a XIE YEN ALIMENTOS AGROINDUSTRIALES C.A., empresa radicada en el estado Miranda.
PUBLICIDAD
Las 10.000 toneladas de arroz llegaron sin procesar para ser trilladas y distribuidas posteriormente en el mercado venezolano.
Un segundo documento obtenido por Infobae —la Declaración Única de Aduanas (DUA), procesada a través del sistema SIDUNEAWORLD— confirmó oficialmente el ingreso del cargamento a Venezuela a través de la Aduana Principal de Puerto Cabello entre el 30 de abril y el 1 de mayo de 2026. La documentación detalla que las 10.000 toneladas de arroz fueron declaradas por un valor de 2,9 millones de dólares bajo modalidad CFR, con arancel e IVA exonerados (0%), beneficio otorgado por tratarse de un alimento de primera necesidad. El expediente también identifica a la firma AGENTES ADUANALES VICGABXI, C.A. como responsable de la nacionalización de la mercancía ante el SENIAT y muestra sellos de inspección de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en Puerto Cabello.
PUBLICIDAD

Productores aseguran que ese cargamento forma parte de una ola mucho mayor. Según el agroproductor venezolano exiliado en España Miguel Arvelaiz, ya ingresaron ocho buques y al menos siete más estarían próximos a arribar.
“El mercado quedó abastecido por meses justo cuando comienza la cosecha nacional. Eso destruye el precio del productor venezolano”, afirmó.
El arroz venezolano no puede competir
El problema central es el enorme diferencial de costos. Mientras producir arroz en Venezuela cuesta actualmente entre 600 y 630 dólares por tonelada acondicionada, el arroz importado desde Brasil estaría entrando por unos 270 a 280 dólares por tonelada.
“Con esa diferencia nadie puede competir”, explicó el dirigente gremial consultado por Infobae.
El ciclo pasado el arroz húmedo llegó a pagarse a 0,52 dólares por kilo. Este año, tras negociaciones entre el Estado, la agroindustria y algunos sectores productivos, el precio acordado cayó a 0,40 dólares.
PUBLICIDAD
Sin embargo, incluso ese monto comenzó a ser cuestionado por industrias que ahora buscan comprar por debajo de ese valor aprovechando la saturación del mercado.

José Luis Pérez, presidente de la Federación Venezolana de Arroz, denunció recientemente que varias empresas se niegan a recibir el arroz nacional porque sus silos están llenos de producto importado.
“El productor llega y no tiene a quién venderle”, resumió una de las fuentes consultadas.
El modelo que nació con CADIVI
Para los productores, lo que ocurre hoy no es un hecho aislado, sino la continuidad de un modelo instalado desde los tiempos de Hugo Chávez.

Durante los años de CADIVI y el control cambiario, importar alimentos con dólares preferenciales se volvió más rentable que producirlos en Venezuela. Según productores consultados, aquello destruyó buena parte del aparato agrícola nacional.
PUBLICIDAD
“El negocio siempre estuvo en importar”, aseguró Arvelaiz. “Ahí nació la economía de puertos”.

La caída de importaciones durante los años más duros de la crisis y la escasez obligó luego al Estado a estimular parcialmente la producción nacional. Pero ahora, denuncian los productores, el esquema volvió a favorecer a los importadores.
“Es exactamente lo que está pasando”, afirmó el dirigente gremial entrevistado. “Nos necesitaron cuando no había comida y ahora otra vez favorecen las importaciones”.
Licencias, privilegios y grupos favorecidos
Productores y dirigentes agrícolas denuncian que el acceso a las licencias de importación sigue concentrado en pocos actores con respaldo político y financiero.
Entre las empresas mencionadas por el sector aparecen las marcas comerciales de arroz Mary y arroz Kali, señaladas como compañías con acceso privilegiado a permisos de importación.
PUBLICIDAD
“Solo dos o tres empresas manejan realmente ese negocio”, aseguró una de las fuentes consultadas.
Según Arvelaiz, el esquema actual mantiene rasgos similares a los denunciados durante años alrededor del sistema de importaciones venezolano.
“Antes eran dólares preferenciales; ahora son licencias, permisos y acceso privilegiado. El aparato productor quedó apartado otra vez”, afirmó.

El productor exiliado también sostuvo que sectores militares continúan teniendo influencia en distintas áreas del negocio agroalimentario venezolano, junto con grupos extranjeros vinculados a las importaciones.
“Estamos haciendo milagros”
Más allá del problema de los precios, los productores describen condiciones extremadamente precarias para trabajar. “Estamos haciendo milagros”, resumió el dirigente gremial.
Los agricultores denuncian escasez de combustible, falta de financiamiento bancario, maquinaria deteriorada, problemas de transporte y trabas burocráticas permanentes.
Uno de los casos relatados por el sector fue el de un productor detenido por trasladar gasoil destinado a su finca.
“El sistema financiero prácticamente no existe para el agro”, explicó una de las fuentes. “Las plantas tampoco tienen capital suficiente para absorber la cosecha”.

Según los productores, muchas empresas procesadoras quedaron sin capacidad financiera para comprar arroz nacional, mientras los actores que manejan importaciones ya tienen inventarios suficientes.
El resultado es una cadena paralizada: agricultores que cosechan sin compradores y productores obligados a vender a pérdida para no perder toda la cosecha.
Un futuro incierto para el campo venezolano
El presidente de Fedeagro, Osman Quero Pérez, calificó recientemente la situación como “irreversible” para muchos productores y responsabilizó a decisiones desacertadas en materia de importaciones.
PUBLICIDAD

Según explicó, el sector había calculado que solo se requerían 200.000 toneladas importadas para complementar el consumo nacional, pero las licencias otorgadas superaron ampliamente esa necesidad. Los productores temen ahora por la próxima siembra.
“¿Quién va a volver a sembrar después de esto?”, preguntó Arvelaiz. “Mientras tanto estamos ayudando las economías de otros países”.
Dos décadas después de que el chavismo prometiera alcanzar la soberanía alimentaria, muchos agricultores venezolanos vuelven a enfrentar el mismo dilema: competir no contra el mercado internacional, sino contra un sistema donde importar sigue siendo más rentable que producir.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Venezuela firmó un contrato con una empresa estadounidense para el desarrollo de dos campos petroleros
El acuerdo estableció un modelo de participación productiva para impulsar y recuperar la producción de las área Caro y Carisito al este del país caribeño
La economía de Venezuela creció 7,14 % en el segundo trimestre de 2026 impulsada por el repunte petrolero
El Banco Central señaló que todos los sectores registraron avances entre abril y junio, con las actividades financieras y de seguros y la construcción entre las de mayor expansión

ONG denuncian ante Naciones Unidas el aumento de las restricciones a la libertad de expresión en Venezuela
El informe enviado para el Examen Periódico Universal advierte que “la detención arbitraria de periodistas se consolidó como un patrón de represión” en el país

El salario mínimo en Venezuela cubre apenas el 0,03% de la canasta básica familiar que equivale a 727,89 dólares
El Cendas-FVM calculó que las familias gastaron en julio cerca de 14 dólares para comprar agua potable, en momentos en que el gobierno de Delcy Rodríguez aplica un plan de ahorro por la crisis de los servicios públicos




