Ya sea para crear una experiencia que integre naturaleza y relax de la manera más armoniosa, como para vivir de los mayores lujos, hay varios hoteles que llevan la hospitalidad a su punto máximo. Uno de ellos es el que encabeza el listado de los World Travel Awards como uno de los más lujosos del mundo: el Península de París, de cinco estrellas.

Ubicado en un imponente edificio francés del siglo XIX restaurado en el elegante distrito 16, está a solo unos pasos del Arco del Triunfo. En el pasado funcionó como la residencia oficial de la reina de España, Isabel II, bajo el nombre del palacio de Castilla, hasta que finalmente -tras cuatro años de su fallecimiento- en 1908 se inauguró oficialmente como un alojamiento para la alta sociedad. En ese entonces formaba parte de la cadena hotelera Majestic.

A pesar de que funcionó como uno de los lugares más exclusivos para la sociedad europea, durante la primera Guerra Mundial funcionó como un hospital y lugar de acogimiento para aquellos que buscaban a sus familiares desaparecidos. Al finalizar la guerra, se reanudaron las actividades del hotel. Más tarde, empezó a funcionar como sede de la Unesco. Allí se realizaron conferencias internacionales y se llevaron a cabo innumerables pactos de paz y tratados internacionales como el Tratado de Versalles.

Finalmente, en el 2007, una cadena de hoteles de lujo puso en marcha un plan para volver a darle vida a lo que supo ser un majestuoso castillo y un símbolo de lujo para la población europea. La cadena era la de Península Hotel, conocida mundialmente por ser una de las firmas hoteleras más importantes, e inauguró el hotel en el 2014.

Desde la fachada del edificio hasta el interior, los elementos fueron cuidadosamente diseñados por arquitectos y artesanos locales. Incluyen mármol fino, paneles de madera y acabados en pan de oro. Cada una de las 200 habitaciones ofrece un sabor de estética atemporal y moderna, que combina distintas influencias parisinas con la funcionalidad de la firma Peninsula.

Está ubicado a pocos metros de las tiendas de lujo, restaurantes y atracciones culturales más exclusivas de la ciudad. Cargado de historia, establece nuevos estándares en diseño de lujo y confort con espectaculares vistas. Además, es la experiencia acogedora y amable hacia el huésped lo que lo posicionó en el mundo de los hoteles como uno de los mejores.

Con una amplia colección de seis opciones eclécticas de restaurantes y bares, brinda una nueva dimensión de comidas en la ciudad de las luces, mientras que el elegante spa permite a los huéspedes refrescarse y revitalizar el cuerpo y la mente en un entorno totalmente armonioso combinando la clásica elegancia parisina y la hospitalidad de clase mundial.

Cuenta con seis restaurantes extraordinarios, cuatro salas de usos múltiples elegantes, una piscina cubierta de 22 metros y un gimnasio vanguardista. Entre las características únicas se encuentran la tradicional merienda Peninsula, que se sirve en el lobby, los leones en la entrada y una flota de traslados distintiva, todo respaldado por el servicio de suma calidad por el cual el hotel y la cadena hotelera son reconocidos.

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