Padre hay uno solo: ¿cómo ven los perros a sus dueños?

La relación entre los seres humanos y los caninos tiene miles de años. Y a raíz de eso generaron un vínculo único a través de la mirada, igual al que se da entre padres e hijos

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Los perros y los humanos
Los perros y los humanos logran un vínculo ‘paternal’ a través de la mirada (Shutterstock)

Hace más de 10 mil años que los perros y los humanos desarrollaron una relación de cariño y convivencia. Y en todo ese tiempo juntos, fueron experimentando sentimientos diversos, como el cariño mutuo.

Hoy en día, un cachorro llega a la familia y es acogido como un miembro más. Desde el cuidado y la atención hasta el amor que se le brinda. Es por eso que durante su crecimiento, ¿puede asociar a su dueño con una figura paterna? La ciencia dice que sí.

Un equipo de científicos del departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad Azabu (Japón) comprobó que la hormona del amor, la oxitocina, es la que, con la evolución de este animal junto a su mejor amigo, creó una conexión tan fuerte como la que se crea a nivel biológico entre padres e hijos.

Tal es así que el simple contacto visual entre el perro y su dueño fortalece sus vínculos afectivos, según concluyó el estudio que se publicó en la revista Science.

La clave es la liberación
La clave es la liberación de la “hormona del amor”, la oxitocina (Shutterstock)

La oxitocina, esa sustancia química que actúa como neurotransmisor en el cerebro, no solo genera vínculos afectivos entre los seres humanos sino también entre otras especies, puntualmente los perros.

"Cuando perro y dueño se miran, ambos muestran un aumento de la oxitocina", afirmó Takefumi Kikusui, líder del estudio.

El experimento no resultó igual con los lobos, quienes no buscaron la mirada de los humanos, aun habiendo sido criados por ellos, y sus niveles de oxitocina no aumentaron: "Los lobos, que tienen una relación muy estrecha con sus criadores no pueden estimular la oxitocina en ellos, posiblemente debido a la falta de contacto visual. El uso de este contacto visual hacia el dueño es diferente entre los perros y los lobos, y esta es la razón por la que los lobos no tienen este tipo de vínculo con los humanos", explicó Kikusui.