
Muchos recordarán la indumentaria de cuero de Edward, en "El joven manos de tijera", de los elegantes abrigos victorianos manchados de sangre en "Sweeney Todd" o el bozal de Hannibal Lecter en "El silencio de los corderos". Siluetas inolvidables, momentos épicos del cine. Todos bajo la firma de una misma persona: Collen Atwood.
Es considerada la vestuarista número 1 de Hollywood. La tres veces ganadora del Oscar y con más de 11 candidaturas a estatuillas es la preferida de Tim Burton y hoy se prepara para vestir al elenco de "Miss Peregrine y los niños peculiares", el próximo lanzamiento del reconocido director.

Versátil, recreó la atmósfera del musical Chicago, luego viajó a Japón para Memorias de una geisha y finalmente se sumergió en el mundo de fantasía de Alicia. A raíz de esos emblemáticos trabajos fue galardonada con tres estatuillas.
Detrás de cada uno de sus trabajos hay un proceso de investigación, búsqueda y elección de géneros únicos, pero en los films de fantasía puede desplegar toda su magia.
"Alicia en el país de la maravillas"
El vestuario, una obra de arte en sí. Las piezas creadas por Atwood le dio una identidad a cada personaje. La historia transitó tres mundos: el real, el de fantasía y el animado. Así, la diseñadora logró recrear la atmósfera de cada ambiente a través de sus piezas únicas.

Los secretos de la magia, según cuenta ella misma, radican en hacer un trabajo de investigación sobre la época en la que transcurre el relato.
Alicia -Mia Wasikowska- y la Reina Blanca -Anne Hathaway-, siempre lucen vestidos de silueta victoriana, piezas majestuosas con imponentes faldas con un intenso trabajo de bordados, tulles, estampados florales combinados con tocados de flores y plumas de colores para coronar el look.

Johnny Deep interpretando al sombrerero loco en Alicia en el país de la maravillas
Tal fue la fascinación por esas creaciones que un diseñador internacional como Oscar De La Renta se inspiró en esa estética y lo abordó en la pasarela.
Otra de las piezas claves del film fue el "sombrerero loco", utilizado por Johnny Depp. Si bien no era un accesorio fundamental, se terminó por convertir en uno de los tantos referentes de vestuario gracias a la implantación del cabello naranja.

El cazador y la reina del hielo
Atwood logró reinventar la imagen de Blancanieves con la precuela del film. El oscuro universo de la historia motivó a la diseñadora a incorporar elementos góticos con la época medieval.
La hermosa Charlize Theron lució doce trajes principales hechos a mano para encarnar el personaje de la diabólica Reina Ravenna. Su capa de plumas en oro es la gran protagonista. El equipo de 120 personas comandado por la diseñadora tardó hasta cuatro semanas en confeccionar esa pieza, que transforma a Ravenna en un manto de cuervos. Cada una de las plumas de gallo en oro y negro fue recortada manualmente antes de ser cosida.

Cada atuendo cobra relevancia y resulta fundamental a la hora de contar la historia."El traje de oro que diseñé para Charlize Theron es uno de los preferidos de mi carrera, el vestido dorado tiene un interior negro, como si fuera piel vieja y muerta que está cambiando", puntualizó Atwood.
Para sus diseños, buscó géneros alrededor del mundo: telas confeccionadas en Turquía, caparazones de escarabajos tailandeses, lentejuelas fabricadas en China, así como joyas muy especiales diseñadas por la famosa Cathy Waterman.

Otro de los secretos a la hora de diseñar es el amor por los géneros naturales. La creadora, que nació en la era del poliester, prioriza las materias primas en cada una de sus piezas: sedas, algodones, terciopelos.
Otro de los elementos fundamentales para que sus modelos se destaquen es la iluminación. A través de los colores logra trasmitir un mensaje
Mientras tanto, Atwood también prepara la preproducción de una nueva versión de Mary Poppins, se espera un vestuario supercalifragilisticoespialidoso.
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