Cómo reproducir tu potus correctamente sin dañarlo

Elegir el nudo correcto, controlar la luz y evitar el exceso de agua son algunas de las claves para obtener nuevos ejemplares sanos

Manos que cortan el tallo de una planta con tijeras sobre una mesa de madera, junto a hojas sueltas, frascos con agua y macetas de barro.
El esqueje de potus requiere al menos un nudo en el tallo para que broten nuevas raíces. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La reproducción por esquejes permite obtener nuevas plantas a partir de una enredadera ya establecida. Sin embargo, un corte sin nudo o un trasplante antes de tiempo puede interrumpir el desarrollo. Reproducir un potus correctamente sin dañarlo requiere elegir un tallo sano, conservar el punto desde el que nacen las raíces y controlar la humedad durante las primeras semanas.

El potus, cuyo nombre científico es Epipremnum aureum, puede enraizar tanto en agua como en sustrato. El método acuático permite seguir la aparición de raíces y puede ser útil para renovar una planta con tallos largos y pocas hojas. La regla principal para saber cómo reproducir potus en agua es no cortar una hoja aislada: cada esqueje necesita al menos un nudo, la pequeña protuberancia del tallo de la que sale una hoja y desde donde pueden crecer raíces.

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La guía de Clemson Home & Garden Information Center indica que los cortes de tallo deben tener, como mínimo, un nudo para enraizar.

Cuándo es el momento ideal para reproducir el potus

La primavera y el verano suelen ser las etapas más favorables para reproducir el potus, ya que la planta atraviesa un período de crecimiento activo y cuenta con más horas de luz. De todos modos, un ejemplar que se mantiene en un ambiente cálido y recibe luz indirecta brillante puede enraizar durante otras épocas del año, aunque el proceso puede ser más lento.

Conviene seleccionar una guía firme, con hojas de color uniforme y sin manchas, señales de plagas o sectores blandos. Si la planta madre está debilitada por exceso de agua, poca luz o un trasplante reciente, es preferible esperar hasta que se recupere antes de podarla.

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Recortar una enredadera saludable también puede favorecer la aparición de brotes en la planta original. Así, además de obtener esquejes, la poda ayuda a conservar una forma más compacta y con mayor densidad de follaje.

Manos con guantes beige cortan con tijeras de podar el tallo verde de un potus apoyado sobre una mesa de madera.
El mantenimiento del esqueje en agua exige luz indirecta y el reemplazo del líquido cuando pierde transparencia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo preparar esquejes de agua

Antes de hacer el corte, se recomienda limpiar la tijera o podadora con alcohol. Esta precaución disminuye la posibilidad de trasladar hongos o bacterias al tallo. Luego, se elige un tramo de entre 10 y 15 centímetros, con dos o tres hojas, y se corta por debajo de un nudo.

Después hay que retirar las hojas de la parte inferior. Ninguna hoja debe quedar bajo el agua, porque puede degradarse, enturbiar el recipiente y afectar el tallo. El esqueje se coloca en un frasco limpio con agua a temperatura ambiente, con el nudo sumergido y el follaje por encima de la superficie.

El frasco debe quedar en un lugar con buena luz, pero lejos del sol directo, que puede recalentar el agua y afectar el esqueje. La Universidad de Vermont aconseja reemplazar el agua cuando se vuelve turbia y mantener las hojas fuera del recipiente.

Las primeras raíces pueden hacerse visibles en una o dos semanas, aunque el proceso puede demorar más según la luz, la temperatura y el estado del esqueje. Durante esa etapa no es necesario añadir fertilizante ni productos enraizantes: el agua limpia y un ambiente estable suelen ser suficientes.

Cuándo trasplantarlo a una maceta

El trasplante puede realizarse cuando las raíces alcanzan entre 5 y 7 centímetros de largo y el esqueje ya tiene varias raíces, en lugar de una sola. La Universidad de Wisconsin-Madison señala que los tallos de potus suelen desarrollar raíces en agua en un período de tres a cuatro semanas.

La maceta debe tener agujeros de drenaje y un tamaño acorde al volumen de las raíces. Un recipiente demasiado grande retiene más humedad de la necesaria y puede complicar la adaptación. Para el sustrato, conviene usar una mezcla aireada para plantas de interior; la perlita puede ayudar a mejorar el drenaje.

Al momento de plantar, las raíces deben acomodarse sin doblarlas con fuerza. Luego se cubren con sustrato, sin presionarlo en exceso, y se riega hasta que el agua salga por los orificios de la base. También es posible plantar varios esquejes en una misma maceta para obtener un ejemplar con mayor volumen.

Tallo y hoja de una planta en un frasco de vidrio con agua, con pequeñas raíces blancas y burbujas visibles en la parte sumergida.
El trasplante a maceta se realiza cuando las raíces alcanzan entre cinco y siete centímetros de longitud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo saber si mi potus está creciendo saludablemente

Un potus saludable suele producir hojas nuevas de color uniforme, conservar tallos firmes y desarrollar raíces claras, sin zonas blandas ni olor desagradable. Después del trasplante, puede atravesar una pausa en el crecimiento mientras se adapta al sustrato. La aparición de un brote nuevo indica que el esqueje comenzó a establecerse.

Las hojas amarillas, los tallos blandos o las raíces oscuras pueden estar relacionados con un exceso de humedad. A su vez, la falta de luz suele producir entrenudos más largos —la distancia entre una hoja y otra— y puede reducir la variegación de las variedades con manchas amarillas o blancas.

Si los bordes se secan o las hojas pierden firmeza, antes de aumentar el riego conviene comprobar la humedad del sustrato. Tanto la falta como el exceso de agua pueden generar síntomas similares en el follaje.

Qué cuidados necesita un potus

Para sostener el crecimiento, el potus necesita luz indirecta, un sustrato que drene bien y riegos ajustados a la humedad de la tierra. Una pauta práctica consiste en tocar los primeros centímetros del sustrato: si están secos, se puede regar; si aún conservan humedad, conviene esperar.

El exceso de agua puede favorecer la pudrición de las raíces y el oscurecimiento de los márgenes de las hojas. La Clemson Cooperative Extension recomienda dejar que el sustrato se seque entre riegos y ubicar la planta en un sitio con luz brillante, pero indirecta.

En primavera y verano, un fertilizante líquido para plantas de interior, aplicado según la dosis indicada por el fabricante, puede acompañar la producción de hojas nuevas. También ayuda girar la maceta cada tanto para que reciba luz de manera pareja y limpiar el polvo de las hojas con un paño apenas húmedo.

Por último, si hay gatos o perros en el hogar, la planta debe mantenerse fuera de su alcance. La American Society for the Prevention of Cruelty to Animals (ASPCA) clasifica al potus dorado como tóxico para ambas especies debido a la presencia de oxalatos de calcio insolubles. Mantenerlo en un sitio inaccesible para animales reduce el riesgo de ingestión accidental.

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