
Tomarse unos días libres no alcanza para recuperar el equilibrio mental. La psicología del bienestar acumula evidencia sobre qué tipo de experiencias durante las vacaciones generan un impacto duradero, y la respuesta va mucho más allá de tumbarse en una playa o jugar en la nieve.
El alivio que siente la mayoría de las personas al salir de viaje no es casual ni efímero. Estudios recientes indican que el estado de ánimo positivo comienza a elevarse incluso antes de partir, con la simple anticipación del viaje, y puede mantenerse por encima del nivel base durante más de seis semanas tras el regreso.
PUBLICIDAD
Sin embargo, no todas las vacaciones producen el mismo efecto. La diferencia entre volver renovado o volver igual que antes depende, en gran medida, de qué actividades se eligen y con qué intención se planifican. La ciencia tiene cada vez más para decir al respecto.
El error de buscar solo placer
La distinción entre dos tipos de bienestar es el punto de partida de buena parte de esta investigación. Graeme McLean, científico del comportamiento de la University of St Andrews Business School del Reino Unido, diferencia el bienestar hedónico —placer, disfrute, comodidad— del bienestar eudaimónico, un concepto de raíz griega que refiere al florecimiento personal, el sentido de propósito y el crecimiento.
PUBLICIDAD

En un estudio con 462 viajeros, McLean y su colega Mohammed Aldossary, de la Universidad Rey Faisal de Arabia Saudita, comprobaron que el bienestar hedónico —el que se obtiene en un hotel confortable o ante un buen plato de comida— se desvanece con rapidez tras el regreso. El eudaimónico, en cambio, perduró al menos ocho semanas después de las vacaciones. La recomendación de los investigadores es combinar ambos: relajación genuina junto con actividades que aporten propósito.
Según informó New Scientist, McLean señala que el bienestar eudaimónico puede surgir de “completar una caminata desafiante, aprender sobre una nueva cultura o establecer vínculos con otros viajeros”. No se trata de renunciar al descanso, sino de enriquecer el viaje con experiencias que dejen una huella más profunda.
PUBLICIDAD
Ocho claves para una experiencia transformadora
Nanxi Yan, psicóloga de la Universidad de Ámsterdam en los Países Bajos, trabajó con colegas para identificar los elementos psicológicos que maximizan el beneficio de las vacaciones. El resultado es una lista de ocho factores: conexión social, autonomía, maestría, novedad, autoconocimiento, cambio emocional, escapismo y sentido de significado.
De acuerdo con New Scientist, Yan advierte que no es necesario cubrir todos los elementos, sino reflexionar sobre cuáles son prioritarios según las necesidades de cada persona. “Si la conexión es muy importante, conviene priorizar tiempo significativo con familia o amigos, en lugar de intentar hacer demasiadas actividades”, afirmó la investigadora.
PUBLICIDAD

Para potenciar la autonomía, recomienda dejar márgenes de libertad en la agenda: “Un viaje con demasiadas actividades programadas puede convertirse en otra fuente de presión”.
La maestría puede buscarse a través de un taller de pintura o un curso de buceo; la novedad, al elegir un destino desconocido en lugar de regresar siempre al mismo lugar. Lo que subyace a todos estos elementos es la idea de que las vacaciones bien planificadas son una herramienta psicológica, no solo un paréntesis en la rutina.
Más cortas, más baratas y más cerca de lo que se cree
Uno de los hallazgos más accesibles de esta investigación tiene que ver con la duración y el costo del viaje. Ryan Grant, de la Universidad de Georgia, realizó un metaanálisis de 32 estudios y concluyó que el mayor beneficio en el estado de ánimo puede obtenerse con apenas cinco o seis días de descanso.
PUBLICIDAD
Además, el ejercicio físico —incluidas caminatas largas o visitas a espacios al aire libre— resultó uno de los mejores predictores de bienestar durante las vacaciones, independientemente del presupuesto.
Más aún: New Scientist señaló que tomarse días libres sin salir de la ciudad puede ser igualmente efectivo, siempre que se respeten ciertas condiciones. Yan recomienda establecer límites claros con el trabajo, evitar las tareas del hogar durante ese período, probar actividades locales nuevas y crear pequeños rituales que distingan esos días de la rutina habitual.

También, McLean encontró que revivir las experiencias de manera activa e inmersiva —a través de un diario detallado, un montaje de fotos y videos que se revisita con atención, o la planificación de un regreso al mismo destino— puede prolongar los efectos positivos de las vacaciones de forma considerable.
PUBLICIDAD
El investigador también probó el uso de dispositivos de realidad virtual para que los participantes “volvieran” al lugar visitado, con resultados que prolongaron de manera apreciable el bienestar registrado.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El truco de Amal Clooney para transformar sus looks: así elige el calzado según el largo del vestido y la ocasión
A través de botas hasta la rodilla o sandalias abiertas, la abogada modifica las líneas visuales de su ropa habitual y renueva piezas de sastrería, faldas y abrigos sin alterar la base de su vestuario

¿Conviene apagar las luces exteriores para evitar las telas de araña?
Pequeños cambios en el entorno doméstico pueden limitar la llegada de insectos y modificar los lugares que eligen estos arácnidos cerca de puertas, patios y ventanas

6 maneras de aprovechar los rollos vacíos de papel de cocina en casa
Antes del reciclaje, este residuo doméstico admite usos vinculados al cultivo, la decoración, el cuidado animal y el almacenamiento

Receta de duraznos en almíbar caseros, rápida y fácil
Este postre clásico cuyano prescinde del complejo envasado al vacío tradicional. Solo hace falta hervir la fruta fresca con agua y azúcar para obtener seis porciones dulces listas para enfriar y saborear hoy

Receta de espárragos salteados con ajo, rápida y fácil
Se trata de una opción rápida, liviana y llena de sabor para acompañar dicersos platos. Lleva pocos ingredientes y se prepara en 15 minutos



