Cómo lograr el estilo “granny cool”, la tendencia nostálgica de diseño que gana adeptos

La clave no es recrear el pasado, sino combinar aspectos específicos para integrar herencias con nuevas adquisiciones para alcanzar una estética cálida y expresiva

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Sala de estar con sofá de rayas, sillón tapizado, estantería con libros, dos lámparas, cuadros en la pared y una alfombra decorada.
El granny cool mezcla nostalgia, colores intensos y una estética menos pulida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tendencia de decoración “granny cool” gana espacio en el hogar con una propuesta que toma la base nostálgica del “cottagecore” y la lleva hacia una expresión más atrevida. Combina encanto vintage, colores intensos y mezclas de estampados con una estética más personal y menos pulida.

Durante los últimos años, el “cottagecore” dominó la decoración con flores, antigüedades y un aire campestre acogedor. Ahora, House Beautiful sitúa en ascenso al “granny cool”, una variante que conserva el aprecio por las piezas antiguas, artesanía y carácter, pero suma iluminación escultórica, tonos más densos y una forma más decidida de decorar.

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Sala de estar con sofá, otomana, dos taburetes, mesa de centro, mueble de madera, planta, cortinas a rayas, ventana, cuadro, lámpara, cesta con leña.
La tendencia evoluciona desde el cottagecore hacia un maximalismo más expresivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El resultado remite a algo familiar, aunque con una energía renovada. El “granny cool” aparece como una versión más llamativa del “granny chic”, trasladada al hogar mediante muebles tradicionales con un giro actual.

Para Lia Gold, diseñadora de decoración y ganadora de Interior Design Masters de la BBC, este estilo rompe con la contención dominante en años recientes.

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Dormitorio con cama, almohadas, manta a cuadros, mesita de noche, jarrón con flores, estatua, libros. Silla de mimbre, dos lámparas y cuatro cuadros en la pared.
Las piezas vintage conviven con iluminación escultórica y acentos contemporáneos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“El ‘granny cool’ es la rebelión definitiva contra el minimalismo estéril”, dijo al medio citado. “Es una propuesta atemporal y maximalista que envejece bien y permite sumar capas con el paso del tiempo, por lo que resulta ideal para incorporar hallazgos y ampliar la colección.”

La experta en tendencias de Etsy, Dayna Isom Johnson, vinculó el auge de esta corriente con la evolución natural del “cottagecore”. “La gente se enamoró de la nostalgia y la comodidad del cottagecore, y ahora vemos que eso evoluciona hacia algo un poco más audaz y expresivo”, señaló. “El granny cool toma influencias vintage conocidas y les da una energía nueva.”

Sofá seccional de terciopelo verde con cojines, una lámpara roja con pantalla de tela rayada, una mesa auxiliar, una planta y libros. Una pared gris con muchos cuadros.
Superponer textiles y patrones reemplaza a la lógica de emparejar todo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para Nicky Emlick, directora creativa de Sofa.com, una de las diferencias centrales está en el grado de personalización. “Mientras el cottagecore romantizó la vida rural con flores suaves, paletas apagadas y toques vintage muy seleccionados, el granny cool es menos pulido y mucho más personal”, afirmó.

Ese giro coincide con el desgaste de las llamadas decoraciones de Instagram y con un mayor interés por viviendas que no parezcan una copia de lo visto en internet. En esa búsqueda, el “granny cool” reúne nostalgia e individualidad y da más margen para experimentar dentro de casa.

Dormitorio con cama de latón y metal negro, ropa de cama a rayas blancas y rojas, dos mesitas de noche, lámparas, cuadro, alfombra y cortina en ventana.
Las flores se combinan con cuadros o rayas en paletas más ricas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lejos de proponer una copia literal de las casas antiguas, la filosofía “granny cool” reside en mezclar piezas de épocas pasadas con elementos actuales para lograr ambientes nostálgicos pero nunca anticuados. Según Louise Roe, fundadora de Sharland England, “no se trata de copiar pieza por pieza la casa de tu abuela”, sino de incorporar muebles, jarrones o manteles vintage que aporten personalidad y evocación sin caer en la recreación total del pasado, como explicó a Elle Decor.

Cómo llevar el granny cool a casa

La revista House & Garden destaca que mantas de lana, colchas tradicionales y pequeños objetos de colección están resurgiendo como piezas clave en ambientes contemporáneos, aportando al “granny cool” calidez y autenticidad en cada rincón del hogar.

Dormitorio con cama de hierro, edredón floral, dos mesitas de noche, una cómoda de madera, cuadros botánicos, jarrones de flores, cortinas de encaje y luz solar
La huella personal se construye con herencias, objetos valiosos y compras nuevas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La primera clave pasa por superponer en vez de emparejar. Helen Ashmore, directora sénior de diseño de Laura Ashley, propuso combinar flores con cuadros o rayas en colores complementarios y sumar muebles y accesorios de madera, terciopelo o lino para dar profundidad y carácter.

Otra recomendación consiste en perder el miedo a los estampados. Shelley Cochrane, compradora de accesorios de Furniture Village, explicó que esta tendencia acentúa su costado maximalista con paletas más ricas y una mezcla más audaz de motivos.

Una cama con ropa de cama a cuadros azul y blanco, almohadas, manta, libro abierto, mesita de noche de madera, lámpara, taza, jarrón con flores y libros.
La estética busca casas que no parezcan una copia de lo visto en internet. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Emlick sugirió partir de una o dos piezas de aire clásico que ordenen el conjunto, como un sofá o un sillón de silueta atemporal. A partir de ahí, recomendó incorporar almohadas estampados, mantas tejidas a mano y hallazgos vintage reunidos con el paso del tiempo.

Adam Dugdale, director creativo de Oak & More, planteó mezclar muebles antiguos con diseño contemporáneo y sumar combinaciones inesperadas. Su propuesta pasa por unir mobiliario clásico con acentos retro y colores intensos para que la vivienda se vea armada con el tiempo, no sujeta a una sola moda.

El rasgo que más peso tiene en esta corriente es la huella personal. Victoria Robinson, experta en tendencias de Hillarys, defendió que los espacios más logrados suelen reunir piezas heredadas, objetos valiosos y compras nuevas, una mezcla que da al hogar una identidad propia.

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