Es importante tener claro que no se debe jubilar al cerebro. ¿A qué me refiero? Usted el dicho ya lo conoce: “Lo que no se mueve, se oxida”. Lo que no se ejercita, se atrofia. Ocurre con los músculos, si uno no hace actividad física, el tono muscular poco a poco se pierde.
En cambio, si uno realiza un poco de actividad física, por ejemplo aeróbica, tonifica y los músculos se mantienen mejor. Las articulaciones también, los huesos también, con más osificación. Lo mismo sucede con nuestro cerebro por eso no hay que jubilarlo, hay que hacer ejercicio cerebral, algo así como “jogging cerebral”.
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Porque el cerebro es la parte física que hace a nuestra existencia, a nuestra conciencia, a nuestro ser. Nosotros pensamos por nuestra función cerebral, sentimos, tenemos emociones, proyectos. Nuestras conductas y nuestro estado de ánimo están fuertemente relacionados con la salud cerebral.

¿Y cómo hacer ejercicio cerebral? Es fundamental saber que lo que le hace bien al cerebro es emprender y desentrañar actividades nuevas. ¿Cuál es la actividad del cerebro? Pensar, imaginar, crear, alternar pensamientos con otra persona. ¿Cuál es el jogging o ejercicio cerebral? Es aprender. Aprender cosas, cualquiera, cosas nuevas.
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¿Qué quiero decir? Si usted juega ajedrez, está bárbaro y si practica más, también está muy bien. Pero para quienes ya practican el juego, si lo hacen por más horas o con más frecuencia, el cerebro no aprende mucho más, sólo lo hace más seguido.

En cambio, si usted no juega ajedrez y aprende a hacerlo, eso es comida para el cerebro, porque emprender una nueva actividad ayuda a formar redes neuronales, sinapsis nuevas. Por eso se trata de incorporar algo nuevo. Por ejemplo, aprender un idioma.
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Lo que sea aprender algo que no sabía y sobre todo en relaciones sociales, charlando con otras personas eso es ejercicio cerebral. Con eso las neuronas funcionan mejor, usted va a tener un mejor estado de ánimo, un mejor estado general y muy probablemente menos posibilidades de tener enfermedades neurodegenerativas.
Por ejemplo, leer algo nuevo y memorizarlo, analizarlo y contárselo a otro. Hacer un curso de lo que quiera, de historia, de arte, de crochet, de manualidades, lo que a usted le guste aprender, un instrumento, hacer algo nuevo.
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Por todo esto le repito, no jubile al cerebro, haga ejercicio cerebral.
*El doctor Daniel López Rosetti es médico (MN 62540) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Presidente de la Sección de Estrés de la World Federation for Mental Health (WFMH). Y es autor de libros como: “Emoción y sentimientos” (Ed. Planeta, 2017), “Equilibrio. Cómo pensamos, cómo sentimos, cómo decidimos. Manual del usuario.” (Ed. Planeta, 2019), entre otros.
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*Producción: Dolores Ferrer Novotný. Realización: Samuel Cejas. Edición: Rosario Benítez Chiarelli
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