Ciervos, aves y orcas: un avistaje único por la Argentina rodeado de cientos de especies

Una aventura que crece día a día en el país. Quienes desean vivir una experiencia entrañable con la naturaleza que habita en La Pampa, Península Valdés o los Esteros del Iberá, solo deben contar con una cámara que retrate la maravillosa fauna del lugar

La fauna argentina invita a un recorrido con experiencias únicas (Crédito: archivo INPROTUR/ Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, Esteban Argerich y Secretaria de Turismo de La Pampa)
La fauna argentina invita a un recorrido con experiencias únicas (Crédito: archivo INPROTUR/ Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, Esteban Argerich y Secretaria de Turismo de La Pampa)

Cada 29 de abril, en la Argentina se celebra el Día del Animal en conmemoración a Ignacio Lucas Albarracín, abogado pionero en la lucha por los derechos de los animales. En ese sentido, el país presenta un amplio abanico de especies que invitan a observar su hábitat y comportamiento. Actualmente, diferentes parques nacionales proponen un recorrido de avistaje con numerosos tipos de pájaros, ciervos y orcas. A continuación, un trayecto único por la fauna argentina que sin duda deslumbra la mirada de quienes inician la aventura.

La temporada acaba de empezar. Durante marzo y abril, en la provincia de La Pampa el ciervo colorado comienza a aparecer. Este mamífero, que no es autóctono de Argentina ya que fue introducido siglos pasados, se muestra en medio del bosque durante el amanecer y/o el atardecer para atraer a las hembras mediante su distintiva brama. Esta especie de mugido ronco y potente convoca a un grupo de hembras para el apareamiento. A través de sus cuernos, el animal libra una larga batalla entre sus pares por el destino del harén.

Por su parte, las hembras viven en manadas con sus crías, mientras que los machos se mueven de forma solitaria o en pequeños grupos. Este mamífero de gran tamaño posee una longitud promedio de entre 160-250 cm y un peso de hasta 200 kg.

Uno de los sitios más destacados de La Pampa para realizar el avistaje de la especie es la icónica Reserva Provincial Parque Luro, nombre que recibe en honor a su primer propietario, Pedro Olegario Luro. Situada a 35 km al sur de la ciudad de Santa Rosa, allí se conjuga parte de la historia, cultura y naturaleza argentina. Se trata de un área protegida con 7.600 hectáreas repletas de caldén, el emblemático árbol autóctono de la región. Además, el lugar cuenta con una diversidad de aves y extensos paisajes con médanos, bosque y laguna.

El ciervo rojo realiza su tradicional brama en La Pampa (Crédito: Secretaria de Turismo de La Pampa)
El ciervo rojo realiza su tradicional brama en La Pampa (Crédito: Secretaria de Turismo de La Pampa)

Un avistaje soñado por la Península Valdés

Todos los años, la reserva natural Península Valdés, situada en la provincia de Chubut, recibe la visita de más de una veintena de orcas que arriban a la costa para alimentarse. Este fenómeno se puede observar entre marzo y mayo, cuando el mamífero se acerca para cazar pequeños lobos marinos, y luego entre septiembre y diciembre, momento en el que se alimentan con crías de elefantes marinos. Si bien dicha especie puede aparecer de forma repentina en cualquier sitio de la costa, resulta más probable que suceda en Punta Norte y Caleta Valdés.

En Caleta Valdés los fanáticos de esta actividad cuentan con la posibilidad de admirar elefantes y lobos marinos frente al mirador, mientras que en Punta Norte se muestran lobos marinos -con sus crías-, un gran despliegue de aves y la llegada de las orcas.

Su arribo a la Península coincide con la temporada de reproducción de los lobos marinos de un pelo. El nacimiento de las crías sucede en enero, pero no es hasta marzo que los nuevos ejemplares ingresan al mar, lo que los transforma en una presa perfecta. Lo mismo sucede con las crías de elefantes marinos en primavera.

Para atrapar a las crías, las orcas utilizan la técnica que se conoce como “varamiento intencional”, donde se lanzan a las arenas de la playa para simular quedar varadas allí. De esta manera, atraen a los pequeños mamíferos y con gran fuerza y velocidad sorprenden a través de su ataque.

La llegada de las orcas a las costas se transforma en un atractivo turístico, donde los viajeros pueden acercarse a esta especie, ya sea desde la costa o mediante un viaje en barco. Un espectáculo único de apreciar en medio de la naturaleza.

La orca se acerca a las costas para alimentarse (Crédito: Visit Argentina)
La orca se acerca a las costas para alimentarse (Crédito: Visit Argentina)

En la Península también se pueden avistar una gran variedad de aves en la Isla de los Pájaros. Dentro de las especies típicas del lugar se encuentran las gaviotas, garzas blancas, gaviotines, ostreros, cormoranes, biguas y pingüinos de magallanes. En ocasiones, se puede llegar a apreciar flamencos.

Por su parte, en Punta Pirámide reside una gran cantidad de lobos marinos de un pelo, paloma antártica y cormoranes. Asimismo, puede ser posible avistar ejemplares de ballenas francas.

Más de mil especies sobrevolando el país

Con más de mil especies y alrededor de 500 áreas protegidas, Argentina se transforma en uno de los destinos mundiales preferidos para los fanáticos del avistaje de aves. Allí se puede observar el vuelo, el canto, los hábitos y las épocas de migración de cada ejemplar. Una actividad que se disfruta en familia, con amigos o solos, pero que sin lugar a duda exige dos requisitos: silencio para apreciar la magia de la fauna y tiempo para conectar con la naturaleza del lugar.

En el nordeste argentino, un extenso humedal en la provincia de Corrientes invita al próximo destino: los Esteros del Iberá. Con alrededor de 12 mil km2, este sitio representa una oportunidad perfecta para el avistaje de más de 400 especies de aves. Algunas de las más reconocidas y admiradas son el yetapá de collar, el cardenal amarillo, la monjita dominicana, el yabirú, el capuchino Iberá, el mirasol chico, el tordo amarillo o el guacamayo rojo, el cual acaba de reincorporarse a dicho ecosistema.

Quienes desean conectar con una de las siete maravillas naturales más impactantes del mundo, el Parque Nacional Iguazú en la provincia de Misiones no solo propone sus majestuosas cataratas sino que también allí habitan más de 450 especies de aves: tucanes, yacutingas, bailarín blanco, arasarí chico, águila crestuda real y batará de pecho negro, entre tantas otras.

Además, en el parque se localizan especies en peligro de extinción tales como el yaguareté, el tapir, el ocelote, el yaguarundí, el oso hormiguero grande, el tamandúa, las águilas selváticas y el yacaré overo.

Por su parte, la provincia de Córdoba ofrece en Mar Chiquita el avistaje de grandes bandadas de especies emblemáticas y fascinantes como los flamencos, parinas y una gran cantidad de aves playeras que migran desde el hemisferio norte como los falaropo; mientras que en el Valle de Punilla se puede disfrutar coloridas aves como tacuaritas, naranjeros, pepiteros, reinamoras, picaflores, chincheros y distintos pájaros carpinteros. En la Pampa de Achala -camino a las Altas Cumbres- aparece el icónico cóndor andino, que puede observarse fácilmente en el Parque Nacional Quebrada del Condorito.

Ejemplares de yetapá gande (Crédito: Esteban Argerich)
Ejemplares de yetapá gande (Crédito: Esteban Argerich)

A tan solo 156 km de Buenos Aires, la localidad Ceibas en la provincia de Entre Ríos (departamento Islas del Ibicuy) ofrece un momento único. Una parada obligatoria para los fanáticos del avistaje debido a su gran variedad de especies. De hecho, allí se pueden apreciar más de 100 en tan solo un día. Un área con humedales, pastizales pampeanos y bosques que posibilita disfrutar ejemplares de capuchinos, burritos, chorlos, picaflores y carpinteros. Las verdaderas estrellas del lugar: la pajonalera pico recto y el tordo amarillo, el cual, a pesar de estar en peligro de extinción, puede apreciarse en grandes bandadas.

Otra área natural del país donde se puede observar más de 300 especies de aves es la reserva ecológica Costanera Sur en la Ciudad de Buenos Aires, que en 2005 fue declarada sitio Ramsar como “Humedal de Importancia Internacional” y reconocida como “Área importante para la conservación de las aves” por BirdLife International y Aves Argentinas. El federal, el hocó colorado, celestinos, pitiayumis, cisnes y una gran diversidad de aves cuáticas como garzas y patos son algunas de las más de 300 especies que construyen sus nidos en este espacio verde de 350 hectáreas.

Un ejemplar de yacutinga (Crédito: gentileza archivo INPROTUR/ Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación)
Un ejemplar de yacutinga (Crédito: gentileza archivo INPROTUR/ Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación)

Un viaje por la Argentina que presenta cientos de imágenes y sonidos que acercan poco a poco la fauna del lugar. Postales inolvidables que ponen de manifiesto la naturaleza autóctona y despliegan un abanico de colores y experiencias imperdibles. Solo resta construir un profundo silencio y descubrir la vida animal.

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