El beso es reconocido como uno de los hecho afectivos más potentes en cualquier instancia de la relación (istock)
El beso es reconocido como uno de los hecho afectivos más potentes en cualquier instancia de la relación (istock)

El beso y las caricias son los primeros contactos eróticos y su función es conectar con el propio cuerpo y con el cuerpo del otro. El beso es una conducta asociada al apego y sus formas varían según las diferentes culturas, sin embargo su objetivo es el mismo. Así como existen conductas de sociabilidad, las hay de intimidad y de proximidad humana, la más importante es el beso. La proxémica que estudia los modos de comportamiento humano comunicacional lo ubica dentro de la distancia de máxima intimidad.

El Día Internacional del Beso se celebra el 13 de abril de cada año, una fecha que surgió gracias al beso más largo de la historia, que duró 58 horas.

En un beso se ponen en juego ocho hormonas y entran en movimiento alrededor de 30 músculos de la cara. Además, se acelera el ritmo cardíaco. Es indudable que el beso, si bien difiere a lo largo de países y culturas, es una de las demostraciones de afecto clave. Tal es su importancia que hay quienes aseguran que permite definir si una relación tiene futuro o no.

Las sensaciones eróticas y el deseo se activan cuando besamos y nos besan

De cualquier manera, el beso es reconocido como uno de los hecho afectivos más potentes en cualquier instancia de la relación. No casualmente el último de los enamorados páginas como Google arrojaron récord de búsquedas para consultas sentimentales como "cómo besar bien".

"Las sensaciones eróticas y el deseo se activan cuando besamos y nos besan. Es una interacción de sensaciones que crecen en potencia a medida que se hace más profundo y lleno de intensidad". Según sintetizó el médico psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin, "existen diferentes reportes de universidades prestigiosas como la de Oxford que se ocuparon de estudiar los motivos del besar concluyendo que el beso romántico tiene como función evaluar la idoneidad de la pareja, basada en sentimientos de apego, inicio de la excitación sexual y del juego erótico". Asimismo, este estudio del año 2013 concluyó que las mujeres valoran más la importancia del beso, sobre todo en las relaciones prolongadas.

Se sabe que el beso romántico y profundo permite la liberación de numerosas sustancias (Shutterstock)
Se sabe que el beso romántico y profundo permite la liberación de numerosas sustancias (Shutterstock)

Respecto a la fisiología del beso, un estudio de la Universidad de Texas reveló que serviría como un especie de selector natural basado en la inmunidad y que histo compatibilidades diferentes se atraen. "Se sabe que el beso romántico y profundo permite la liberación de numerosas sustancias como las endorfinas, que aumenta la sensación de bienestar, dopamina (incrementa el deseo y mejora la flexibilidad muscular), testosterona (deseo y energía), adrenalina y fenilalanina, que suben la frecuencia cardíaca mejorando la oxigenación de los tejidos y también se eleva la oxitocina, que es la hormona del apego -detalló Ghedin-. Además, hay sustancias que bajan como el cortisol (hormona del estrés) y la melatonina (hormona del sueño)".

Existen algunas acciones que son involuntarias como cerrar los ojos e inclinar la cabeza hacia los laterales permitiendo una postura más cómoda y que el beso sea más profundo. "El cerrar los ojos es un signo de confianza, de entrega, de desconexión del mundo visual para conectarnos con lo que ofrecen los otros sentidos y las emociones que el beso provoca a nivel subjetivo", sostuvo el especialista, para quien, sin embargo, no todo es relax y dejarse llevar: "Si bien al cerrar los ojos se anula el sentido de la vista, los otros sentidos y la cenestesia (registro de sensaciones internas como equilibrio, tensión muscular, postural, etc.) están activos recogiendo toda la información necesaria para medir el nivel de efectividad del beso".

La valoración de los primeros besos es tan importante como el modo de comportarse o el status social

Hay besos que ayudan al compromiso relacional y otros que no permiten nuevas oportunidades. "La valoración de los primeros besos es tan importante como el modo de comportarse o el status social", destacó Ghedin, y ahondó: "Besos cortos, con baja intensidad, tensos, o el mal aliento, son factores que invalidan".

"Con el paso del tiempo las parejas pierden este recurso erótico (una de cada cuatro parejas lo mantiene como algo vivo y necesario) además de acortar el juego previo para ir directamente a una genitalidad más urgente", observó el experto, quien alertó que "si el beso queda a un lado y el juego previo se desprecia por la falta de tiempo el riesgo es la vuelta a una erótica primitiva, casi animal donde solo cuenta la intervención genital".

Y concluyó: "Ya existe una devaluación del placer en todos los órdenes. El disfrutar pasó a ser un objetivo para los fines de semana sin darnos cuenta que en cada momento del día a día existen momentos y situaciones para hacerlo. La ansiedad y la urgencia cubren lugares antes patrimonio del tiempo y de la satisfacción, por tanto queda en cada uno de nosotros no convertir la urgencia del vivir en una constante".

El beso y la salud

Las infecciones de transmisión sexual raramente podrían transmitirse por un beso
Las infecciones de transmisión sexual raramente podrían transmitirse por un beso

Como se dijo, el beso es una manifestación de cariño, amor y muchas veces de pasión. "Durante el beso se aumenta la producción de saliva y existe intercambio de saliva con la otra persona, aunque raramente un beso puede transmitir una infección". Para el médico infectólogo Gustavo Cañete (MN 70820), "eso puede ocurrir cuando, por ejemplo, una de las dos personas está cursando una enfermedad febril como varicela y la otra persona no la tuvo ni está vacunada".

Y tras asegurar que "la faringitis por estreptococo y la gripe en su fase febril podrían transmitirse por un beso", el especialista destacó que "a la mononucleosis infecciosa, producida por el virus Epstein Barr, infección que se produce fundamentalmente en la adolescencia y juventud y produce fiebre, aumento del tamaño de los ganglios del cuello y debilidad, se la conoce como la enfermedad del beso".

"Las infecciones de transmisión sexual raramente podrían transmitirse por un beso -resaltó Cañete-. Eso puede ocurrir si una de las dos personas tiene una lesión activa en su boca como el herpes simple, una verruga por hpv o una lesión de sífilis. Otras infecciones de transmisión sexual, vale aclararlo, como la infección por VIH, claramente no se transmiten por un beso".

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