“Atravesar” la elección vocacional para los jóvenes no solo implica el peso de elegir la carrera sino el primer vínculo y conexión con la idea de su propio futuro. (Getty)
“Atravesar” la elección vocacional para los jóvenes no solo implica el peso de elegir la carrera sino el primer vínculo y conexión con la idea de su propio futuro. (Getty)

Por Daniela Hacker 

Las primeros adolescentes de la "generación Z"  de este siglo -los nacidos a partir del año 2000- ingresan a la universidad en el contexto de una profunda transformación del mercado laboral.  Nuevos avances tecnológicos, cambios socioculturales, profesiones que aún desconocemos y tareas que van a desaparecer crean incertidumbre tanto a los adolescentes como a sus padres acerca de cuáles son los trabajos que van a tener más potencial en el futuro.

Durante el último año en la escuela secundaria pasan muchas cosas. El ahora popular "Último Primer Día"(UPD), la preparación para la fiesta de egresados, los festejos de las otras escuelas, y el tan ansiado viaje de egresados. En el medio de toda esa vorágine de emociones, los adolescentes tienen que decidir cómo va a seguir la vida después del secundario.

La elección vocacional la mayoría de las veces se transforma en un tema familiar.

Hay expectativas, mandatos, miedos, inseguridades que involucran a los padres y a muchos adolescentes que tienen entre 17 y 18 años, y aún no expresan una vocación definida. Una sucesión de frases se desatan casi al mismo tiempo: "qué va a hacer en el futuro", "de qué va a vivir", "que elija una carrera nueva", "que elija una carrera tradicional", "que estudie cualquier cosa, pero que estudie"; son comentarios frecuentes entre muchos padres.

Ahora, ¿cómo pueden acompañar los adultos a sus hijos en la elección vocacional, cuando su experiencia del mercado laboral es totalmente diferente a la que van a transitar sus hijos en el futuro?

La vocación es una búsqueda

A la lógica incertidumbre que provoca la elección de una carrera universitaria se suman los cambios en el mercado laboral actual.  (Getty)
A la lógica incertidumbre que provoca la elección de una carrera universitaria se suman los cambios en el mercado laboral actual.  (Getty)

"Hoy al consultorio llegan muchos chicos que no saben ni lo que quieren, ni lo que les gusta. Pero además, muchos tienen miedo de salir a buscar estas respuestas" afirmó a Infobae Noemí Davidovich, licenciada  en Ciencias de la Educación y especialista en orientación vocacional.

"A muchos adolescentes les cuesta mucho reflexionar y repensar sobre lo que les pasa. La vocación es una búsqueda que se va construyendo a lo largo de la vida y los chicos muchas veces quieren todo ya. Hay que recorrer ese largo camino y trabajar el quién soy y quién quiero ser. Hoy, hay muchos padres que no acompañan el proceso y mucha falta de límites. Los chicos necesitan que sus padres no jueguen el rol de amigos. Veo muchos chicos que quieren tener éxito o plata de forma inmediata, pero siempre les digo que no hay una universidad para hacer dinero, por eso hay que recorrer el camino en el tiempo que cada uno pueda, pero sin garantía de éxito".

Los padres y su rol en las decisiones de sus hijos

¿Hasta dónde se puede ayudar en una elección tan importante a un adolescente? La psicopedagoga Liliana Gonzalez explicó a Infobae: "Por primera vez, los chicos deben elegir algo en nombre propio y no por mandato familiar. Los padres pueden acompañar la búsqueda. Cuando sea necesario, los jóvenes pueden consultar un orientador o un psicólogo para qué los ayude a descubrir qué lugar en el mundo quieren ocupar, cuál es su deseo, qué se sienten haciendo en la vida. Son muy pocos los adolescentes que salen del secundario sabiendo qué quieren a hacer el resto de sus vidas.  También es importante que los padres no se asusten si sus hijos se toman un año sabático, siempre y cuando no sea un año sin hacer nada. Puede ser un año para viajar, estudiar algo corto o ir a terapia".

“Muchos jóvenes no saben lo que quieren, ni lo que les gusta. A la vez tienen miedo de salir a buscar estas respuestas”, afirmó a Infobae la especialista en orientación vocacional, Noemí Davidovich.  (Getty)
“Muchos jóvenes no saben lo que quieren, ni lo que les gusta. A la vez tienen miedo de salir a buscar estas respuestas”, afirmó a Infobae la especialista en orientación vocacional, Noemí Davidovich.  (Getty)

Los padres por miedo al futuro o ansiedad quieren que sus hijos sigan carreras tradicionales porque piensan que van a tener asegurada la salida laboral o, por el mismo motivo, hay otros adultos que prefieren que los jóvenes sigan las orientaciones consideradas más innovadoras.

"Hay carreras que uno puede ver como más innovadoras o con más futuro como por ejemplo, nanotecnología. Pero si el chico no tiene capacidad o no le gusta la física y las matemáticas, ¿cómo va a hacer para recorrerla? Tampoco el éxito laboral está garantizado por la carrera que estudies", agregó la licenciada Davidovich.

Alejandro Melamed, director general de Humanize Consulting y autor del libro "El futuro del trabajo y el trabajo del futuro" dijo a Infobae: "Los padres no tienen que influir en la decisión, pero sí generar las condiciones para que el joven pueda elegir de la manera más inteligente, presentándole modelos de referencia, dándole herramientas y recursos y estando a disposición para colaborar. Para ayudarlos en el proceso de elección lo mejor que pueden hacer es impulsarlos para ver cuál es su pasión y darles autoconfianza a través del diálogo, la sana discusión de los temas sin imponer ciertas decisiones".

El mercado laboral hoy

La sociedad cambió mucho en los últimos años y el mercado laboral también. Melamed explicó a Infobae que: "Uno de los cambios más importantes que se observan con respecto a hace 10 años atrás es que los jóvenes que se incorporan en el mundo laboral tienen una "cabeza 100%  digital": nuevas tecnologías, agilidad y movilidad. Han nacido, crecido y han sido educados en un mundo totalmente diferente a las generaciones anteriores. El principal cambio que se visualiza es que no consideran la posibilidad de ningún trabajo sin la incorporación de esas herramientas".

Los nuevos ingresantes al mundo académico y laboral son nativos digitales. Esto formó y cambió su percepción del mundo, su velocidad para tomar decisiones y la “plasticidad”  para encarar los cambios.  (iStock)
Los nuevos ingresantes al mundo académico y laboral son nativos digitales. Esto formó y cambió su percepción del mundo, su velocidad para tomar decisiones y la “plasticidad”  para encarar los cambios.  (iStock)

¿Es una buena decisión decidir qué estudiar en relación a las posibilidades del mercado?

"Cada uno tiene que estudiar aquello que le gusta, que le apasiona, que le genere una adrenalina positiva, independientemente de pensar sobre su salida laboral, explicó Melamed. "Vamos a tener varias carreras a lo largo de nuestra vida y permanentemente iremos estudiando. Lo  que sí hay son trabajos con mayor nivel de demanda. Y, en este momento, son todos aquellos que tienen que ver con las nuevas tecnologías, con las energías renovables, diseño web y la inteligencia artificial. Por ejemplo, hay trabajo para gente que sabe manejar drones. Eso quiere decir que hay nuevas demandas en el mercado laboral que hay que atender".

“Es difícil que un joven hoy elija -a los 17 años- una carrera para toda su vida porque desconocemos qué tipos de trabajos van a existir. Es importante que ellos elijan con pasión aquellas cosas qué les gustan, motivan y movilizan”, precisó Alejandro Melamed a Infobae.
“Es difícil que un joven hoy elija -a los 17 años- una carrera para toda su vida porque desconocemos qué tipos de trabajos van a existir. Es importante que ellos elijan con pasión aquellas cosas qué les gustan, motivan y movilizan”, precisó Alejandro Melamed a Infobae.

Muchas veces se hablan de trabajos y carreras que van a desaparecer por el avance de la tecnología. "Más que pensar en carreras, hay que pensar en tareas que tienden a desaparecer. Por ejemplo, las tareas repetitivas, las que tienen bajo valor agregado y donde el ser humano no tiene una incidencia fundamental. Uno puede estudiar cualquier carrera, y allí encontrar nichos en los cuales desarrollarse y agregar valor", aseguró Melamed.

"Hoy en día las personas buscan experiencias significativas, con lo cual no importa cuánto se dura en una empresa, sino cuanto tiempo está dispuesto a realizar la misma experiencia sin sentirse valorado en sus capacidades".

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