La dramática premonición de la cantante Johana Rodríguez sobre la muerte de su bebé (Video: "PH, Podemos Hablar" – Telefe)

Johana Rodríguez, la cantante peruana que saltó a la fama por cantar junto a Pablo Lescano el hit "Me vas a extrañar", estuvo invitada al programa PH, Podemos Hablar el sábado pasado. Durante la emisión contó su dura historia de vida: se fue de su país acorralada por una realidad económica y familiar muy delicada. Llegó a la Argentina con una hija pequeña y sin trabajo pero logró conquistar su sueño: dedicarse a la música.

Nacida en Chancay, una ciudad portuaria a 80 kilómetros al norte de Lima, la joven protagonizó el momento más emotivo del programa conducido por Andy Kusnetzoff al relatar el momento más duro de su vida, cuando perdió un hijo.

La joven había contado a Teleshow que a los 15 años abortó y luego quedó embarazada de Camila. No fue planificado, al contrario de lo que ocurrió después con Junior. Según su testimonio, disfrutó cada día de la dulce espera del pequeño. Pero a los ocho meses de gestación lo perdió.

La artista contó que fue al médico a hacerse un chequeo porque se sentía mal y tenía fiebre. Como su médica de cabecera no estaba, lo atendió otro profesional. Le indicó que el bebé estaba "en posición", por ese motivo le indicó que se adelantaría el parto . "No me hizo el monitoreo", recordó.

A los dos días se encontró con su médica y, ahí sí, se hizo un a ecografía. Allí le comunicaron que su bebé había muerto 72 horas antes. "Junior se llamaba mi hijo… Se llama, porque para mí todavía no se fue. Cuando me fui a hacer la ecografía, el ecógrafo me dijo: 'Pará, vamos de nuevo'. Yo dije: '¿Qué pasó?' Estaba de ocho meses. Yo ya había soñado, hace dos semanas, que caminaba en mi país con un cajón blanco en la mano. Yo vivo cerca del mar en mi país, y soñé que caminaba con un cajoncito blanco, caminaba en el mar, y era como cuando se abre el mar y vas caminando", reveló, sobre el momento en el que le comunicaron la trágica noticia.

El calvario no terminó en ese momento: "Me tuvieron que internar pero me dijeron que no había cama: 'Tenés que regresar a tu casa, contale a tu familia lo que pasó'. Yo dije que no, que solamente quería dar a luz. Di a luz normal, me indujeron el parto. Entré a las ocho, me dieron una cama cerca de donde estaban dando a luz las mamás. Imaginate el trauma mío… Me indujeron el parto a las cuatro de la mañana y di a luz a las nueve y cuarto".

"Yo estaba orando porque había muchos partos y decía: 'No puedo más'. Movía la panza y le decía: 'Hijito, por favor, movete'. Mi fe en Dios seguía y yo decía: 'Esto no puede estar pasando'. Veo a mi hijo, lo tomo en mis brazos por diez minutos con Gastón (su pareja en aquel entonces)… Las enfermeras se ponen a llorar, mi mamá después se lo lleva y lo cambia. Me dieron permiso para enterrarlo, después volví y me quedé internada", recordó, entre lágrimas.

Johana contó que estuvo deprimida durante dos años y siete meses después de perder a su hijo. Su pareja la convenció para hacer cumbia y convirtió su dolor en música. Y aseguró: "Si la muerte de mi hijo no me mató, no me mata nada".

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