(Video Argentina, tierra de amor y venganza – El Trece)

Desde que comenzó Argentina, tierra de amor y venganza, la historia de amor entre Raquel (China Suárez) y Aldo Moretti (Gonzalo Heredia) se perfiló rápidamente como una de las más importantes de la ficción éxito de El Trece.

Decidido a rescatarla del burdel al que la llevaron cuando bajó del barco, Moretti tiene decidido juntar el dinero como para comprarla y llevarla con él, pero Trauman (Fernán Mirás) y Madame Ivonne (Andrea Frigerio) comienzan a sospechar y deciden venderla a otro burdel fuera de Buenos Aires.

El dueño del burdel la duerme y la entrega al dueño de otro local para llevarla a la provincia. Mientras tanto, Moretti llega al prostíbulo y uno de los guardias de seguridad del lugar lo echa y le pide que vuelva a la noche.
En el camino hacia el interior del país, el auto que la transportaba a La Polaca sufre un desperfecto, lo que es aprovechado por el personaje de La China Suárez para escapar.

Paralelamente, una de las mujeres que trabajaban en el burdel junto a Raquel la avisa a Aldo lo que sucedió con ella, y le promete que apenas tenga alguna novedad se lo va a hacer saber.

Desesperada, Raquel corre campo traviesa para escapar de sus captores. Al llegar a una casa pide ayuda y una mujer la hace pasar y le presta el teléfono, con el que logra comunicarse con Aldo, quien sale a rescatarla.

Al llegar a la casa donde se refugió, Aldo y Raquel se funden en un abrazo. "Vamos a escapar juntos, mañana zarpa un barco", le dice él. "Qué momento elegimos para enamorarnos", se lamenta.

"Éste es mi lugar", le dice cuando llegan al conventillo. "Nadie va a entrar aquí, vas a estar a salvo", le promete, antes de ir a hablar con su madre para explicarle la situación.

La familia de Aldo Moretti recibió muy bien a Raquel (Foto: El Trece)
La familia de Aldo Moretti recibió muy bien a Raquel (Foto: El Trece)

"Mamma, ella es Raquel, mi novia, es de Polonia", se la presenta. "Diría un gusto, pero la realidad es que es un problema", le dice Serafina, la madre de Aldo.

"Nos conocimos en el barco, nos enamoramos, y cuando quiso cambiar de parecer no la dejaron. La tuve que sacar de ahí", le explica. "Usted no la conoce, es una mujer muy fuerte, es dulce", insiste ante su madre.

Finalmente, todos se reúnen alrededor de mesa familiar y hacen un brindis por el amor de Aldo y Raquel, con su madre, sus hermanas y Bruno como testigos.

Luego, ella lo invita a ir a ver las estrellas. "No sabés cuánto esperé este momento", le dice él. "Viste que yo te dije que no te quería besar en el burdel? Pero ahora somos libres, estamos juntos. Y ahora que estamos juntos y somos libres me gustaría besarte, si vos querés", agrega Aldo, para luego besarla por primera vez con el cielo estrellado para coronar la postal romántica.

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