La prolongación de las obras del Metro de Bogotá afecta la salud y la economía en el sur de la ciudad: comunidad de Kennedy exige atención por efectos negativos

Durante las intervenciones sobre el espacio público provocó reclamos por la aparición de problemas sanitarios y una caída en la actividad comercial, lo que llevó a solicitar respuestas inmediatas a las autoridades

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El entorno del Hospital de Kennedy sufre deterioro sanitario por la intervención prolongada, con aumento de vectores de enfermedad y riesgos para pacientes y personal médico - crédito @edilesakennedy/X

El avance de las obras del Metro en el sur de Bogotá frente al hospital de Kennedy generó una alerta pública, luego de que la edilesa Luz Estela denunciara el deterioro de las condiciones sanitarias y económicas para residentes y comerciantes de la zona.

El reclamo de los habitantes de Kennedy tiene un fundamento concreto: la intervención frente al hospital ha dejado expuestos a quienes acuden a ese centro de salud y a los residentes del sector a riesgos sanitarios y pérdidas económicas.

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La preocupación se ha intensificado debido a la falta de avances y a los efectos negativos acumulados.

Desde el lugar de la intervención, la funcionaria expuso que la situación ha empeorado con el paso del tiempo. “Metro lleva ocho meses interviniendo una caja… Hoy la ciudadanía se queja de que Metro no ha hecho lo correspondiente en la intervención. Les está generando inseguridad, les está generando roedores”, advirtió, destacando que no se trata de un avance lento, sino de un estancamiento con consecuencias visibles.

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Los comerciantes de Kennedy reportan una emergencia económica ante la caída de clientes y la dificultad de acceso debido a las obras del Metro - crédito Alcaldía de Bogotá
Los comerciantes de Kennedy reportan una emergencia económica ante la caída de clientes y la dificultad de acceso debido a las obras del Metro - crédito Alcaldía de Bogotá

El argumento más grave que presentó Luz Estela fue la situación sanitaria. “Esto está generando roedores y está perjudicando la salud de la gente”, declaró, haciendo énfasis en que el problema se registra justo en la entrada de uno de los hospitales más grandes del suroccidente.

Para los vecinos, la presencia de animales y residuos ha convertido la obra en un foco de riesgo, especialmente preocupante en un entorno donde la prioridad debería ser el bienestar de los pacientes.

La denuncia pone en evidencia que, mientras el proyecto del Metro avanza con demoras e inconvenientes, la comunidad enfrenta una emergencia sanitaria. Las condiciones insalubres han afectado la vida cotidiana de quienes dependen del hospital y de los residentes de la zona, generando temor y malestar.

Afectaciones a los comerciantes del sector

El efecto económico tampoco ha pasado inadvertido. Luz Estela afirmó que “los comerciantes están en este momento manifestando que están quebrados, que están viviendo una emergencia económica”.

La versión oficial del hospital de Kennedy asegura que se realizaron maniobras de reanimación durante 40 minutos, cuestionadas por testigos - crédito Colprensa
La prolongación de las obras del Metro de Bogotá en Kennedy supera ocho meses sin avances visibles, según denuncia de la edilesa Luz Estela - crédito Colprensa

Los negocios cercanos han perdido clientes por las dificultades de acceso y el deterioro del entorno, lo que ha reducido de manera drástica sus ingresos y ha puesto en riesgo la subsistencia de muchas familias.

Ante la persistencia del problema, la comunidad de Kennedy no se opone al Metro, pero exige medidas urgentes para mitigar los impactos negativos. Los comerciantes han visto cómo la obra, que prometía ser un motor de desarrollo, se ha convertido en un desafío diario para mantener sus puertas abiertas.

Llamado a las autoridades

La edilesa dirigió su reclamo al alcalde Carlos Fernando Galán, solicitando una reacción inmediata. “Señor Galán, usted está muy preocupado por la obra del Metro, bienvenida la obra, pero ¿qué está pasando con nuestros comerciantes?”, cuestionó, reclamando la instalación de una mesa de trabajo con la Secretaría de Desarrollo Económico y las autoridades locales.

La petición de soluciones concretas fue reiterada por Luz Estela: “Llamamos a Metro y a la Administración a una mesa de trabajo para solucionar lo que está pasando”. Para la comunidad, el tiempo es un factor crítico, pues la demora en la respuesta oficial solo agrava el malestar y multiplica los riesgos.

Según Carlos Fernando Galán, los avances del metro son positivos - créditos montaje Infobae (Alcaldía de Bogotá y Movilidad Bogotá)
Residentes y comerciantes de Kennedy reclaman soluciones inmediatas al alcalde Carlos Fernando Galán frente a los impactos negativos del proyecto Metro de Bogotá - crédito Alcaldía de Bogotá y Movilidad Bogotá

Mientras las autoridades no atiendan el reclamo, la percepción en Kennedy es clara: la obra del Metro, lejos de ser un símbolo de progreso, representa un problema sin resolver para quienes viven y trabajan en el área. La exigencia de la comunidad es avanzar con celeridad, mitigar los daños y no dejar a nadie “mordiendo el polvo” durante la ejecución de los trabajos.

Lo ocurrido en Kennedy ilustra el conflicto de fondo que enfrenta la expansión de los grandes proyectos urbanos en Bogotá: cómo equilibrar la modernización de la infraestructura con las necesidades inmediatas de quienes habitan en su entorno. La demanda central no es la paralización del Metro de Bogotá, sino una petición concreta para que el desarrollo no implique dejar a las familias y comercios locales en una situación de vulnerabilidad.

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