Hace apenas unas horas, todo era amor y felicidad plena entre Mónica Farro (41) y Juan Suris (44), quienes se reencontraron tras la liberación de él de la prisión de Saavedra, donde estuvo detenido durante tres años y ocho meses acusado de de haberse agrupado "con el fin de vender ilegalmente facturas comerciales apócrifas" que permitieron "a los eventuales compradores disminuir de modo fraudulento su carga tributaria incurriendo en delitos de evasión, reprimidos por la Ley 24.769".
Sin embargo, bastaron unos pocos días de convivencia para que la pareja que supieron mantener incluso con la cárcel como barrera, empezara a resquebrajarse. Así por lo menos lo dieron entender ambos durante sendas notas con Infama, el ciclo que conducen Denise Dumas y Pía Shaw por la pantalla de América.
"Chocamos mucho en muchas cosas en esta poquita conveniencia que tuvimos", se sinceró la vedette, quien también afirmó que "yo que me relegué como mujer durante cuatro años necesito atención, cariño y otras cosas".
Además, consultada sobre si ponía las manos en el fuego por él fue categórica al decir que "no pongo las manos en el fuego ni por mi sombra". "Pero ya no lo tengo que defender más, ahora está él para defenderse", sentenció la escultural rubia.
Consultado por estas declaraciones de su pareja, Suris fijó su postura al respecto. "Ya lo dijo todo ella, lo que pasa es que uno sale de estar tres años y ocho meses detenido y se encuentra con muchas cosas, y uno no puede abocarse a una sola. Entonces vienen los choques, las diferencias. Yo igual estoy más que agradecido con ella porque me contuvo en todo momento, pero por ahí uno se toma otros tiempos", arrancó.
"Fueron varias cosas que sucedieron, es un combo de temas que ella reclama y tiene razón", reconoció sobre aquellos factores que terminaron erosionando el vínculo entre ellos.
"Nosotros salimos dos meses, pero fue todo muy rápido, no es lo mismo estar con una persona algunas horas que la convivencia", explicó con respecto a los posibles motivos del desgaste de ellos como pareja, para luego referirse a lo que afirmó la modelo uruguaya de que no ponía las manos en el fuego ni por su propia sombra.
"Está bien que no ponga las manos en el fuego por nadie, yo no tengo nada malo para decir de ella, me tengo que sacar el sombrero, más allá que no nos llevemos bien o haya cosas propias de la pareja", la defendió.
En tanto, con respecto a las condiciones en las que estuvo detenido, Suris fue puro elogio para el penal de Saavedra. "La verdad que me tengo que sacar el sombrero. El lugar donde estuve detenido es un ejemplo de cárcel por el trabajo que hacen para la reinserción social, la posibilidad de estudiar, de dar cursos, psicológicamente, uno dice cárcel y es sinónimo de tumberos, pero ahí no es así", concluyó.
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