Fernando Samalea se subió a su moto y empezó un ciclo de charlas por distintos puntos del país: “Adoro viajar y compartir”

El histórico baterista de Charly García y Gustavo Cerati, entre otros, inició un recorrido por distintas ciudades con el objetivo de narrar vivencias de tantos años en el ambiente de la música. Sus sensaciones en diálogo con Infobae

Fernando Samalea y su moto "La Idílica"
Fernando Samalea y su moto "La Idílica"

Fernando Samalea es uno de los músicos más queridos del país, tanto por sus colegas como por el público del rock en general. Histórico baterista de Charly García, Gustavo Cerati y los Illya Kuryaki, entre tantos otros; además de su don de artista, tiene la capacidad de narrar con lujo de detalles sus vivencias. Un ejemplo de ello son los tres libros que editó hasta el momento: “Qué es un long play”, “Mientras otros duermen” y “Nunca es demasiado”.

El martes pasado inició un recorrido por distintas ciudades del país a bordo de su moto, con el objetivo de contar -esta vez no desde un texto, sino oralmente- recuerdos de tantos años en el ambiente de la música. “Ese 23 de marzo aceleré por la ruta Panamericana a pura ilusión. ¡Aunque jamás hubiese imaginado que a solo 60 kilómetros ‘La Idílica’ se quedaría sin sistema eléctrico por la desconexión de un cablecito! Salí del escollo tras la aparición repentina de dos ángeles protectores -Juan Motero y Diego Astorga-, a la altura de Otamendi. Resultaron ser amantes de las motocicletas y personas de mucha nobleza. Me salvaron, de verdad”, comienza su diálogo con Infobae.

Y sigue: “La idea se me ocurrió hace cuatro años, y ya hice unas cuantas por el país e incluso por Chile y Perú. Fue un impulso sin pretensiones, basado en la simpleza del intercambio de ideas. La premisa es hacerlas ad honorem y acercarme a cada ciudad o poblado en mi motocicleta. Me resulta bien fácil: adoro viajar y compartir. Es como decir: ‘Aquí estoy, podríamos charlar de música o lo que sea y entendernos, al menos por un par de horas, juntarme con quienes se interesen y sacar los magos que todos llevamos dentro’. Estas charlas son además una forma de agradecimiento al privilegio de mi vida musical. Lo primero que me viene es gratitud”.

La charla de Fernando Samalea en el patio-jardín trasero de Villa Nydia, Alta Gracia
La charla de Fernando Samalea en el patio-jardín trasero de Villa Nydia, Alta Gracia

Luego destacó: “Las vivo desde la fantasía, fomentando la capacidad de asombro y viviendo situaciones disímiles. Por un lado, la soledad absoluta del traslado en moto, rodeado de naturaleza y parajes perdidos por horas, desafiando lluvias, frío o temperaturas elevadas, al modo zen dentro del casco. Algo super mágico, de una sensación de libertad inmensa. Y, por otro lado, el jolgorio de llegar, ser recibido, ocupar una habitación, una bañadera, luego saludar y saludar, involucrarme en la intensidad de los encuentros o jams locales, recorrer, pasear, tomar cafecitos, leer al paso, escribir o conocer escuelitas musicales humildes, emocionándome con sus buenas intenciones y nobleza. Todo es un ejercicio híper íntimo y a la vez re social, y solo intento tirar buena onda”.

La primera parada fue el martes en Armstrong, Santa Fe, y el jueves se trasladó a Alta Gracia, Córdoba, donde brindó una charla en el Museo Che Guevara.

“En Armstrong estaba esperándome el joven músico y también motociclista Kevin Boggino, un verdadero entusiasta. Luego de la charla en ‘La Romana’, que por suerte resultó bien entretenida, me sumé a la jam junto a las dos bandas locales Kill Gil y Santos en Remera. El repertorio vino en plan rock argentino. Se acercó especialmente desde Villa María el bandoneonista Pablo Gignoli, quien reside en París y con el cual hemos compartido unas cuantas aventuras. Disfrutamos reencontrarnos y hasta nos atrevimos con una versión instrumental de ‘Los libros de la buena memoria’”, indicó respecto a su visita a la ciudad santafesina.

Después detalló su experiencia en Alta Gracia. “Fue inolvidable ya que pude darme el gusto de hacer la charla informal en la que fuera la casa de infancia del Che Guevara, hoy convertida en museo. El equipo de cinco mujeres que lleva adelante el establecimiento nos recibió con todos los honores. ¡Unas verdaderas warriors! La casa ‘Villa Nydia’ me encanta. Ya he ido muchas veces. Como tantos, admiro el pensamiento de Ernesto Guevara, sobre todo el de sus épocas ‘pre-boina’, cuando era un médico veinteañero desconocido recorriendo confines de Sudamérica. Fue un lujo que participase además el escritor Horacio López Das Eiras, quien hace tiempo editó un libro precioso: ‘Rey de los caminos’. El atardecer en el patio trasero me dejó feliz, de ida y vuelta con la veintena que se acercó a escuchar y aportar experiencias”, subrayó.

Junto a la réplica de la motocicleta Norton 500 ¨La Poderosa¨, con la cual el Che y su amigo Ernesto Granado emprendieron el viaje hacia el sur argentino y Chile
Junto a la réplica de la motocicleta Norton 500 ¨La Poderosa¨, con la cual el Che y su amigo Ernesto Granado emprendieron el viaje hacia el sur argentino y Chile

Este sábado estará en San Miguel de Tucumán y el domingo llegará a Tafí del Valle. Luego pasará por Mendoza y San Luis. Respecto a estos viajes, indicó: “Hay algo de llanero solitario al montar el caballo metálico y salir a la carretera, un halo circense o gitano, como de carromato yendo de un lugar a otro dando funciones siempre distintas, ya que dependen de quienes sean parte”.

Y enfatizó: “Me encantan los preparativos, calcular rutas, cantidad de kilómetros o combustible necesario, ponerme la chaqueta, guantes, casco, borceguíes, etcétera. Salvando distancias, sintiéndome en plan astronauta, caballero medieval o Samurái portando armaduras y protecciones. Como si intentase homenajear a ese heroísmo cinematográfico o de novelas, desafiando anhelos, cara a cara ante posibilidades infinitas de aventuras”.

En cuanto a las charlas propiamente dichas, comentó: “Alguien podrá acercarse con curiosidad por el mundo del rock, preguntar sobre grabaciones de Cerati, tal show de Charly, el hip hop de los Illya Kuryaki, mis libros o un proyecto nuevo en el cual yo estuviese involucrado, pero tal vez terminará contando sus propias vivencias, si lo desea. En general vienen 10 o 15 chicos y chicas que entienden enseguida el carácter informal del asunto, alejado del modo conferencia o charla didáctica. No vengo a dar lecciones de nada y hablamos de igual a igual, como amantes de la música, ya que nunca dejé ni dejaré de ser público. Algo humanístico, en el sentido amplio”.

Las actividades de Fernando en Tucumán
Las actividades de Fernando en Tucumán

“Por supuesto que nada podría lograr sin la ayuda de personas que organizan y brindan lo necesario a pura generosidad. En el caso de esta breve gira, Kevin Boggino en Armstrong, Sebastián Uro en Tucumán, Pedro Servent en Córdoba, Mauricio Pennacchio en Mendoza y Esteban Leger en San Luis. ¡Agradecidísimo!”, subrayó.

Fernando es de esas personas que no para. Al margen de estos viajes con su moto, cuenta que, mientras espera la gira europea del francés Benjamin Biolay -reprogramada por la pandemia-, tuvo conciertos y grabaciones con La Portuaria, el grupo de Michelle Bliman, Hilda Lizarazu, la artista china Haien Qiu y el dúo instrumental Volco & Gignoli.

Preparo además mi libro de fotografías amateurs 1990-2010, que incluirá textos e imágenes de los tiempos de ‘Horno para calentar los mares’, ‘Chaco’ y ‘Ninja Mental’ junto a los Illya Kuryaki & The Valderramas, ‘La Hija de la Lágrima’ y el ‘Unplugged’ con Charly García, y ‘Ahí Vamos’ y ‘Fuerza Natural’ con Gustavo Cerati”, concluyó.

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