El primer ministro húngaro impulsa un nuevo modelo económico y otorga veto legislativo a ministros clave

Los nuevos responsables de Finanzas, Sanidad, Justicia y Educación podrán bloquear proyectos legislativos mientras el Ejecutivo avanza en la reorientación del país hacia la estabilidad presupuestaria y la reintegración en los mecanismos europeos

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El objetivo económico clave es alcanzar los criterios para la adopción del euro en Hungría en 2030. (REUTERS/Leonhard Foeger)
El objetivo económico clave es alcanzar los criterios para la adopción del euro en Hungría en 2030. (REUTERS/Leonhard Foeger)

El nuevo primer ministro de Hungría, Peter Magyar, otorgó el martes poder de veto sobre la legislación a cuatro ministros, entre ellos el de Finanzas, Andras Karman, quien heredó lo que Magyar describió como un “legado dramático” del ex líder de derecha Viktor Orban.

Magyar derrotó a Orban tras 16 años en el poder en las elecciones del 12 de abril, heredando un creciente déficit presupuestario y una economía que apenas se ha recuperado del estancamiento y que enfrenta nuevos desafíos derivados del conflicto en Oriente Medio.

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El martes, Karman se comprometió a recuperar la previsibilidad política, empañada por años de cambios improvisados, y a establecer un plan de cuatro años para la reducción del déficit y la deuda, que permita a Hungría cumplir con los criterios para la adopción del euro en 2030.

“Heredará un legado difícil, posiblemente dramático, cuya verdadera magnitud solo se revelará en los próximos días”, declaró Magyar al asumir el poder su gobierno.

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El primer ministro Peter Magyar y el ministro de Finanzas Andras Karman, junto al nuevo gabinete, tras el anuncio de reformas económicas y la concesión de poderes de veto a ministros clave, en el Parlamento de Budapest. (REUTERS/Bernadett Szabo)
El primer ministro Peter Magyar y el ministro de Finanzas Andras Karman, junto al nuevo gabinete, tras el anuncio de reformas económicas y la concesión de poderes de veto a ministros clave, en el Parlamento de Budapest. (REUTERS/Bernadett Szabo)

Magyar, quien ha afirmado que el déficit presupuestario de Hungría podría ampliarse hasta el 6,8% del PIB este año, mucho más de lo previsto inicialmente, anunció que también se otorgarían poderes de veto a los ministros de Sanidad, Justicia y Educación durante el proceso de toma de decisiones del gobierno.

Esta medida parecía tener como objetivo controlar el poder de Magyar, permitiendo a los cuatro ministros bloquear la legislación antes de su aprobación en el Parlamento, donde su partido, Tisza, controla más de dos tercios de los escaños. “Una de las tareas más importantes del próximo periodo será restaurar el marco moral e institucional del Estado de derecho”, afirmó.

Cambio de política

El gobierno de Magyar se ha comprometido a orientar a Hungría hacia una postura proeuropea para asegurar la liberación de miles de millones de fondos de la Unión Europea suspendidos debido a las reformas de Orbán, consideradas perjudiciales para la democracia.

Peter Magyar dirige su primer discurso como primer ministro tras anunciar un cambio de rumbo económico en Hungría. (REUTERS/Bernadett Szabo)
Peter Magyar dirige su primer discurso como primer ministro tras anunciar un cambio de rumbo económico en Hungría. (REUTERS/Bernadett Szabo)

Magyar afirmó que su gobierno impulsaría un cambio radical en la política económica, alejándose de un modelo basado en mano de obra barata, manufactura de bajo valor añadido y corrupción, y dirigiéndose en cambio hacia uno orientado a la productividad, la innovación y la inversión en tecnología

“La política económica húngara no necesita un simple ajuste, sino una dirección completamente nueva”, declaró su ministro de Finanzas en una audiencia de confirmación parlamentaria.

Karman indicó que el nuevo gobierno necesitará un mes y medio para tener plena claridad sobre el presupuesto de 2026, que originalmente preveía un déficit del 5% del PIB, del cual se acumuló aproximadamente el 70% en abril debido al elevado gasto preelectoral de Orbán.

Añadió que un presupuesto revisado para 2026 servirá de base para el presupuesto del próximo año y para un plan cuatrienal destinado a reducir el déficit de Hungría hasta alcanzar el límite del 3% establecido por la UE.

Karman indicó que el gabinete buscará legitimar el entorno empresarial, eliminar la legislación retroactiva, restablecer la competencia leal y suprimir las prácticas de contratación pública abusivas, que, según él, incrementan el déficit y distorsionan la economía.

(Reuters)

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