La vuelta de Lady Gaga, los vivos de Andrés Calamaro y el disco que grabó Paul McCartney en cuarentena, entre otros grandes momentos para la música en 2020

El año que se va dejó salas vacías, giras truncadas y más de un sinsabor, pero también produjo mucha música compuesta en plena pandemia, anécdotas divertidas y varios hits

Sin arte, el 2020 habría sido peor de lo que es. No hay pruebas científicas que avalen esta afirmación, pero tampoco hay dudas. Cada cual en su rubro se ha ido reinventando para sobrevivir, aunque muchos murieron en el intento. Se cerraron los cines, los teatros, las salas de conciertos, los sets de filmación y los estudios de grabación en todo el mundo. Las restricciones obligaron a los artistas y al público a transformarse de manera forzosa, inventando nuevas maneras de comunicarse y entretenerse. Esa búsqueda dejó como saldo un año raro, aunque no menos interesante.

Enero había empezado de un modo extraño para el negocio de la música en general y para los artistas británicos en particular. Gran Bretaña había anunciado que finalmente se desprendía de la Unión Europea (el Brexit se acaba de concretar) y los bandos a favor y en contra se pronunciaban de acuerdo a sus intereses. En esos primeros días de 2020, se había publicado un completo informe denominado The Birmingham Live Music Project, realizado por profesionales de la Universidad de Aston, la Universidad de Birmingham y la de Newcastle. Allí se explicaba de manera didáctica por qué el Brexit iba a ser dañino para la música en ese territorio. Como conclusión, el informe declaraba: “Una caída significativa en el turismo musical y un éxodo de empresas vitales para la infraestructura, se encuentran entre una serie de preocupaciones relacionadas con el Brexit expresadas por las industrias de la música”. Al final, la pandemia fue peor, pero nadie se lo imaginaba.

Un par de meses después empezaban a llegar los primeros casos de Coronavirus a la Argentina, mientras se empezaba a hablar de confinamientos. A finales de febrero, Green Day ya era una de las primeras bandas que suspendía una gira: “Lamentablemente, hemos tomado la difícil decisión de posponer nuestros próximos shows en Asia debido a las preocupaciones de salud + viaje con el coronavirus. Sabemos que apesta, ya que estábamos ansiosos por verlos a todos, pero mantengan sus tickets, anunciaremos las nuevas fechas muy pronto”. Desde su cuenta oficial en Twitter la banda se anticipaba al que iba a ser un año fatal y una optimista fanática sudamericana les respondía: “A ver entonces vengan a Latinoamérica que acá no hay”.

Billie Joe Armstrong, Tre Cool y Mike Dirnt de Green Day en los European MTV Awards en 2019 (Photo by Joel C Ryan/Invision/AP)
Billie Joe Armstrong, Tre Cool y Mike Dirnt de Green Day en los European MTV Awards en 2019 (Photo by Joel C Ryan/Invision/AP)

Muchos eventos se pateaban solamente por un par de meses, las giras, los festivales, los shows. Y también las salidas de discos que estaban ahí, en la gatera. Como se pensaba que todo pasaría de un momento a otro, algunos artistas decidieron dejar pasar el lanzamiento de sus trabajos para cuando pase el temblor. Lo cierto es que el desastre no cesaba y finalmente salieron a la luz. Y lo bien que hicieron. Fue el caso de Chromatica de Lady Gaga, un álbum de los más esperados que tenía fecha de lanzamiento para el 10 de abril. “Simplemente no me parece correcto lanzar este álbum con todo lo que está pasando con esta pandemia global. En cambio, prefiero que pasemos este tiempo enfocándonos en encontrar soluciones”, publicó en sus redes. La pandemia siguió y el disco por fin salió el 29 de mayo.

Los trajes espaciales, las máscaras y los colores estridentes fueron el impulso para la estética de “Stupid Love”, el primer corte que anticipaba el disco. Los estribillos y la coreografía del videoclip terminaron de hacer el trabajo. En la entrevista para el medio neozelandés, la artista explicó que este álbum era “sobre sanar y también sobre ser valiente”. “Cuando hablamos de amor creo que es muy importante incluir también el hecho de que amar a alguien requiere de mucha valentía”, confesó dejando entrever que se lo dedicaba a Michael Polansky, quien era entonces su nuevo amor y que sigue siendo su pareja en la actualidad.

“Stupid Love”, Lady Gaga

Las plataformas digitales se convirtieron en el centro de la vida en cuarentena y la vedette fue TikTok. Con la aplicación china para ver y hacer micro videos surgieron nuevos personajes como Charli D´Amelio, una chica de 16 años que ahora tiene más de 104 millones de fans. Esta norteamericana hija de un emprendedor y de una ex modelo, inspiró nada más y nada menos que a reinas como Jennifer Lopez para mostrarse en redes haciendo esas coreografías rápidas y difíciles para cualquier adulto que no esté un poco entrenado. Desde la comodidad de su cuarto, Charli grabó un promedio de tres videos por día, conquistó a todas las marcas que siguen queriendo firmar con ella, facturó millones y se convirtió en una de las grandes ganadoras de 2020.

Alguien que dejó de ser adolescente hace rato, pero que encontró la forma de aggiornarse fue Andrés Calamaro. El músico sorprendió manifestándose en sus redes sociales, Instagram o Facebook, a través de distintas apariciones en vivo. Cada día, a la hora de la cena, Calamaro encendía algún vivo desde su casa de Benavidez, en Buenos Aires, y se comunicaba con sus seguidores. Empezó al comienzo del confinamiento y lo que surgió como una excentricidad, se convirtió en un clásico. Desde su búnker, el músico ofició de dj, contó anécdotas, compuso extraños y novedosos sonidos en vivo y se enojó cada vez que le pidieron un clásico. Nada de “Mil horas” o “Flaca”, Andrés estaba allí –mate y termo siempre listos- para mostrar una faceta suya desconocida hasta el momento, como de animador underground, que le sentó muy bien.

Calamaro en pleno vivo de Instagram

Otros que abrieron la puerta de su casa y salieron ganando fueron Camilo y Evaluna. La hija de Ricardo Montaner y su flamante esposo se mudaron a la casa paterna para vivir allí la cuarentena y se convirtieron en el centro de todas las miradas. Ellos ya eran jóvenes, lindos, talentosos y mediáticos, pero ese Gran Hermano en Miami terminó de posicionarlos como la familia definitiva del 2020. Canciones, declaraciones, risas, tatuajes y mucha bambula blanca circularon en todas las redes sociales de cada uno de los integrantes del clan incrementando seguidores y “views” a la velocidad del rayo. Bien por ellos.

“Vida de rico”, Camilo

“No puedo respirar” fueron las últimas palabras de George Floyd, el pasado 25 de mayo, y se convirtieron en un grito de guerra para los miles de manifestantes que salieron a las calles en los Estados Unidos pidiendo justicia tras este crimen de odio cometido por la policía de Minneapolis. Después de este asesinato atroz y de que se hiciera viral el video en el que se ve el accionar de los cuatro policías, la sociedad estadounidense salió a las calles, desatando el resentimiento en las fuerzas de seguridad. La industria de la música –que incluye a sellos discográficos, compañías de streaming y, por supuesto, a los propios músicos– lanzó una iniciativa de forma casi espontánea: el BlackOut Tuesday. El martes 2 de junio, los sellos discográficos se comprometieron a detener la actividad comercial en solidaridad con la comunidad negra. Sus empleados no trabajaron en todo el día y sus artistas suspendieron cualquier acción que estuviera agendada. De este modo, los gigantes de la música mostraron su descontento con el asesinato de Floyd y todo lo que eso representa.

Los conciertos brillaron por su ausencia en vivo, pero explotaron en streaming. Hubo guitarreadas improvisadas y en la segunda mitad del año empezaron a venderse entradas para ver conciertos en directo a través de la pantalla. El autocine también se transformó en una nueva atracción para ver películas y recitales con distancia social, y también en una manera de facturar y generar algún ingreso para el castigadísimo sector del entretenimiento. Aunque empezó a llamar la atención (por fuera del circuito del género urbano) desde hace ya un par de años, 2020 también fue el año de Bizarrap, el productor estrella que con 22 años llegó al puesto número 1 tanto en el “Top 10 de los artistas argentinos más escuchados en Argentina” como en el “Top 10 de los artistas argentinos más escuchados en el mundo”, según Spotify. Este joven talento impuso sus sesiones de música y freestyle fusionándose con artistas como Nathy Peluso, Cazzu y Trueno, entre otros.

BZRP Music Sessions #36 con Nathy Peluso

Hay vida después del trap y no solo la generación Z puso manos a la obra. Para fin de año, un beatle tenía disco nuevo y eso siempre es una buena noticia. Paul McCartney aprovechó el encierro para trabajar en su álbum McCartney III, el décimo octavo de su carrera solista. No solo compuso todas las canciones y las cantó, sino que también tocó todos los instrumentos demostrando una vez más… que no tiene nada más que demostrar: Es un número uno. Desde su casa en Sussex trabajó durante más de dos meses y allí grabó esta obra que forma parte de una trilogía iniciada en la década del setenta.

“Find My Way”, Paul McCartney

Hubo música nueva, vivos extraños, tecnologías que evolucionaron, causas por las que manifestarse y discos exquisitos para celebrar un año que se va dejando huella. Que el 2021 traiga el calor de los conciertos en vivo y la reactivación de un sector que, desde donde pudo, hizo que este año fuera mucho menos malo de lo que podría haber sido.

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