Carlín Calvo y Carina Galucci: la historia de un amor leal e incondicional

El actor murió este viernes 11, a los 67 años, dejando una huella imborrable en una gran cantidad de amigos, en dos hijos, y en una mujer que lo amó como nadie. Se conocieron cuando Carlín gozaba de su mayor popularidad y Carina era una joven recién egresada de la facultad. Juntos formaron una familia y un lazo a prueba de todo

Carlín Calvo y Carina Gallucci (Teleshow)
Carlín Calvo y Carina Gallucci (Teleshow)

Dicen que a lo largo de la vida podemos atravesar por muchos amoríos… pero que hay un solo y único verdadero Amor, así, con mayúscula… ese que cala en lo más profundo de nuestro ser. Que nos convierte en mejores personas y que contribuye a hacer de este mundo una aventura asombrosa por la que vale la pena transitar en sus dolores y sinsabores… todo eso y mucho más parece ser que reunió el encuentro entre Carina Galucci y Carlín Calvo allá por 1996… Él venía surfeando en la cresta de la ola del éxito y ganando por nocaut en seducción. Era el galán indiscutido del momento… actrices bellísimas e inteligentes como María Leal, Cecilia Cenci, Luisina Brando, Marisa Mondino Adriana Salgueiro, Patricia Etchegoyen, habían estado a su lado pero no lograban comprometerlo en el armado de un proyecto de vida en común, en suma “domar” al varón indomable o al menos domesticarlo.

Éxito, fama, dinero, popularidad, una facha y sonrisa únicas…el seductor perfecto, carismático, con una personalidad arrolladora. Excelente amigo y compañero respetado, pero también quizá con cierto vacío y soledad interna… La percepción generalizada era que vivía a un ritmo enloquecido, mostrando a todos una bonita coraza de alegría y cancherismo, pero sin terminar de encontrar y mucho menos comprometerse con un amor real, profundo, sentido, recíproco…

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Hasta que ya en sus 40 y tantos, llegó a su vida ella, Carina, con la belleza, la inocencia y la energía de su juventud, y un muy útil título de psicóloga para entender los vericuetos de esa personalidad tan intensa… tan contradictoria. Carina Galucci sería la mujer que domaría al león pero utilizando métodos de paciencia, cariño y constancia, la mujer por la que sentaría cabeza, la que le daría por primera vez ganas de quedarse por las noches en una misma cama, abrazado a su reparador Amor. No fue fácil, Carlín tenía ciertos toques paranoicos. Jorge Rial contó que cada vez que salía con una nueva mujer solía llamarlo a las 3 de la madrugada para preguntarle si “alguien se la había mandado”. Desconfiaba de su entorno aun sin motivos y Carina no fue la excepción.

Pero algo fue distinto porque Carlín se enamoró. Ella también cayó seducida por ese hombre unos años mayor que no solo tenía una pinta imponente. También -como ella misma contó- se enamoró de sus palabras, de esa capacidad de decirle lo justo en el momento justo.

Carlín Calvo y Carina Gallucci (Teleshow)
Carlín Calvo y Carina Gallucci (Teleshow)

Con Carina, Carlín bajó varios cambios, la montaña rusa que era su vida descendió un poco la velocidad y el vértigo, aunque no alcanzó a frenar a tiempo para evitar el gran cimbronazo, o límite, que la vida le deparaba. A poco de pasar casi clandestinamente por el Registro Civil para reconocer el amor hacia la mujer que le había dado a los 46 años a Facundo, su primer y ansiado hijo varón, Carlos Calvo tuvo su primer acv. Si bien este solo afectó su capacidad muscular, la recuperación fue lenta y muy difícil desde lo emocional. Pero allí estaba ella, la mujer más fuerte y resistente que el acero, la incondicional, la que se había enamorado de su intensa pasión vital y que ahora debía lidiar con un carácter difícil puertas adentro, con altibajos permanentes, con un físico deteriorado y mucha, mucha necesidad de afecto. La recuperación llevó meses e incluso una mudanza transitoria a otro país, Cuba, pero allá fueron con las mejores medicinas que podían llevar: la confianza y un amor a prueba de pruebas.

El Amor con mayúsculas es así, leal, sincero, resistente, a prueba de todo, algo que Carlín pudo poner en palabras recién con la llegada de su hijo Facundo en 1999: “Con ella, de una vez por todas, pude conocer lo que es la felicidad. Y ahora somos los tres juntitos para disfrutar todo esto en la intimidad”, declaraba a los periodistas que se enteraron de la boda casi secreta que coincidió con el reconocimiento legal de la criatura.

Los años pasaron y en 2006 llegó Abril, la niña de sus ojos y los ojos por los que seguir mirando hacia adelante. La familia estaba completa y Carlín ya era Carlos, maduro por fin, que se sentía asentado y se sentía amado y con capacidad de amar.

Carlín, Carina, Facundo y Abril (Teleshow)
Carlín, Carina, Facundo y Abril (Teleshow)

Se recuperó sí, pero con el tiempo también recuperó el gusto por sus viejas andanzas de galán irresistible. Tanta cotidianeidad y rutina familiar, para un galanazo adicto a la adrenalina del éxito como él, dejó de ser suficiente. Volvió a trabajar muchísimo y la pareja, luego de 10 años, comenzó a sentir los síntomas del desgaste. En la temporada de verano los rumores de un affaire con una actriz, hicieron desatar los conflictos. Corría el 2008 y la crisis matrimonial estaba planteada, pero la separación costaba… había amor, había una familia, había que sostener ese encuentro único de 2 seres que se aman más allá de todo y de todos. No pudieron lograrlo en ese momento aunque no hubo escándalo ni reclamos públicos.

Para el 2010, apenas un par de meses antes del segundo acv, que esta vez afectó no solo su cuerpo sino también su mente, Carina y Carlín estaban separados. Pero Carina no abandonó, no huyó, no escapó a ese hombre que alguna vez amó. Aceptó la jugarreta del destino con una templanza, valor y fortaleza únicas. Se quedó ahí sintiendo que aunque ya no hubiese rótulo que nombre su vínculo, su relación trascendía todo. Ya no podría ser su amante, ni su esposa ni siquiera una amiga, pero sería su amorosa ángel fiel en los durísimos y largos años venideros.

Mucho tiempo después del accidente, Carina aceptó enfrentar las cámaras con una dignidad y templanza asombrosas y, ante la requisitoria periodística y cierta curiosidad morbosa, sobre cómo hacía tan hermosa y joven mujer para seguir ocupándose día a día, mes tras mes, por años... de un “ex” marido, del que estaba separada antes del episodio que había afectado severamente y de manera irreversible su salud, él que reconocía se había portado “no tan bien”, como era vox populi, en los últimos tiempos de casados… Esa vez, con voz suave pero firme y serena, dijo, para sorpresa y admiración de sus interlocutores, que se sentía “muy afortunada”, afortunada porque con Carlín se habían “encontrado y elegido para vivir un gran y extraordinario amor”, y que se sentía “más afortunada aún por los hijos que de ese amor nacieron”. Su lucha, dijo, era para “mantener viva la esencia de esa unión”. Y continuó destacando que, luego de los terribles -por sus duras consecuencias- dos acv, “quedó de Carlín lo mejor, su esencia”, su bondad intrínseca, esa que él no mostraba más allá de la superficie, pero que ella sí había intuido que existía, y que, en los muchos años que convivieron, buscó saliera a la luz. Y que es desde allí, desde la profundidad de su alma, que él la sigue percibiendo como nadie nunca lo hizo… que él sabe exactamente cómo está, cómo se siente ella día tras día y cada día que se ven…Y es más, que en sus momentos de lucidez todavía la aconseja, la estimula, la hace reír, es decir, la ama…

Carlín Calvo y Carina Gallucci (Teleshow)
Carlín Calvo y Carina Gallucci (Teleshow)

Siguieron viviendo cerca pero no juntos. Carina lo llamaba o visitaba todos los días. Se encargaba de comprar la comida y la medicación, conseguir las autorizaciones, coordinar el trabajo de las seis personas que asistían a Carlín, también de convencer a la que se quería ir cansada de la indiferencia del paciente ante algunos ejercicios de rehabilitación y también de convencer a Carlín para que retomara sus rutinas. También la que se encargaba de aclarar la situación económica que atravesaban: “Hay un dinero que no podemos tocar, porque es el dinero que está destinado al alquiler, obra social y pagar todo. Que vengan de la nada a decir que recibo plata no está bueno (...) Hacemos tanto sacrificio para esto y que realmente después me digan: ‘Qué te venís a hacer la que no tenés plata si te lo pagan todos’. Es una interna familiar que no da”. Cuando le preguntaban qué vínculo los unía decía sin dudar: “No hay rótulos, no soy ni la esposa, ni la amiga, ni la amante, el amor trasciende todo eso, y nuestros hijos que hacen que se mantenga esta unidad”.

Dicen por ahí que uno no conoce a su pareja hasta que se separa… Carlín y Carina demostraron que el verdadero Amor no se acaba con un divorcio. Hay mujeres extraordinarias, que toman de la mano y no la sueltan cuando la fama se apaga o la vida pesa… mujeres únicas, destinadas a vivir amores únicos… y hay hombres que saben verlas y elegirlas, y que, si la vida los despoja de todos sus atributos sociales exitosos, son hombres que sienten y aman hasta el fin de sus días.

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