Trueno, campeón e ídolo del rap actual: “Me siento la voz de un montón de gente que no puede hablar”

En entrevista con Infobae, habló de cómo concibió su disco debut “Atrevido”, su evolución de freestyler a artista de rap, de cómo él y su generación se sienten “el nuevo rock & roll” y confirmó su romance con Nicki Nicole

Nació en La Boca y ahí se crió, entre el rumor de los latidos de la Bombonera y las rimas que le compartía su padre, Pedro Peligro: un rapero vieja escuela ligado al hardcore y también al underground cultural del barrio. Teatro, calle, un poco de fútbol, un toque de rock, toneladas de hip-hop: algo de lo que corre por el adn de Mateo Palacios, más conocido como Trueno.

Mientras ganaba popularidad como freestyler -se retiró campeón de la FMS Argentina venciendo a Papo; también tuvo recorrido por A Cara de Perro, El Quinto Escalón y Red Bull, entre otras competencias nacionales e internacionales- fue afilando el flow y el oído para convertirse hoy en uno de los artistas de rap argentino más escuchados. Un capítulo de una historia que empieza así: “Somos una familia de artistas, por elección y por militancia. Él se crió en el Grupo de Teatro Catalinas Sur, mi vieja es miembro fundadora y yo trabajé durante 30 años”, apunta Pedro Peligro.

Pedro también es docente de rap en “cárceles y barrios en situación de riesgo, enseñando técnicas de trabajo para que un joven pueda llevar esto adelante. Tengo métodos de laburo que encontré trabajando con mi hijo desde lo lúdico que tiene el rap”, develó Peligro. Y todo encaja con lo primero que Trueno -recién levantado, desde la casa de su novia Nicki Nicole- le dijo por videollamada a Infobae: “Yo miro para atrás y lo único que tengo es música, arte. Me acompaña desde que nací. Y es lo más importante en la vida”.

A fines de julio editó “Atrevido”, su primer álbum: una colección de tracks de raíces rap que toman diferentes dimensiones a partir de elementos de tango y candombe (“Azul y oro”), trap (“Background”), reggaetón (“Ñeri”) y rock (“Sangría”, con Wos). “Cumplí todos mis caprichos en cuanto a lo musical, porque no me gusta quedarme en una sola cosa”, confía.

A diferencia de otros artistas de su generación, que suelen trabajar únicamente sobre pistas, Trueno además se sirvió de música tocada por músicos. “Hay muchos instrumentos. Esa búsqueda se la debo al Taiu y al Tatool, que son los productores del disco y me llevaron a un level más arriba. Yo entiendo musicalmente, pero teóricamente no tanto. Entonces les canto las melodías que quiero, les hago beatbox... Eso lo aprendí de Michael Jackson: tener una idea en la cabeza, tirar beatbox y después que lo plasmen. Ese toque de instrumentos le da una vuelta que se va a sentir mucho más en vivo, cuando lo toquemos. Es música más real”, explicó.

-¿Cómo te sentís rapeando por fuera de las batallas?

-Está bueno en cuanto a la mente. Estoy como más tranquilo. Antes, en la batalla, tenía mucho en la cabeza eso de ganar o perder. Al final, ya me lo había sacado: en los últimos dos años, iba a las competencias a disfrutar, a rapear, a hacer lo que sé, a improvisar, que es lo que más me gustaba. Pero igual siempre tenías una presión que te ponés vos mismo, porque tenés que ganar o perder. Ahora, ser artista es… mucho más tranquilo, digo lo que tengo que decir, trabajo a mi tiempo, con mi equipo.

-En la batalla competís contra otro. Pero como artista, batallás contra vos mismo y con lo que querés contar. ¿Es así?

-Tal cual, tal cual, papá.

-¿Y cómo es esa lucha entre Trueno y Mateo?

-Por suerte, amigo, yo siento que no soy un personaje nunca, que está bueno de la personalidad que tengo, porque es un error que cometen bastantes artistas. Yo siento que soy Trueno solamente cuando me subo al escenario, ahí me chupan todos un huevo. Después, la vivo re contra re tranquilo y no me doy cuenta de un montón de cosas que otra gente tiene muy en la cabeza, ¿viste? Y eso está bueno porque me hace mantener los pies sobre la tierra. Sigo con la misma gente, viviendo en el mismo lugar, en el mismo barrio. No me genera ningún tipo de ego ni de nada, todo lo que me pasa. Simplemente siento que nací para esto.

La tradición según Mateo

“Trueno, como artista, es resiliente. Eso lo iguala y le da la posibilidad a otros jóvenes de creer que se puede. Porque el hip hop se trata de mostrarle al otro que se puede”, explica Pedro Peligro y de alguna forma da una clave sobre cómo Trueno ve las cosas. Desde sus textos, pedalea entre la introspección y la mirada social, mientras va esquivando la ostentación. Algo que, dice, le sale natural: “Yo no lo escribo pensando en que lo va a escuchar mucha gente ni que quiero dejarle un mensaje a esa gente para que piense de una manera o de otra. Canto lo que me pasa y los problemas que tengo en la cabeza, los saco por las letras”.

-En “Cucumelo” decís: “Le corté los bigotes y se fue el gato de Mauricio”. No hay muchos artistas que se animen a una barra como esa.

-Con Macri tenemos un beef desde 2007. La Comuna 4 le está tirando a Macri desde el 2007, en ese entonces siendo el presidente de Boca, ya estaba bardeando en el barrio. Ya sabíamos que iba a subir y que iba a pasar todo lo que pasó. Y también fue algo con lo que yo dije: “Faah, guacho, mi viejo es re visionario, lo sabía diez años antes de que pase”. Yo canto en contra de las injusticias que viví, de mi barrio, de lo que vi, de la situaciones de la gente que conocí. Y tampoco me llena decir “Tengo una cadena de oro en el cuello”. Prefiero decir otras cosas.

-“Te guste o no te guste somos el nuevo rock & roll, niño”, tiraron con Wos en “Sangría” y se armó una polémica que vino por el lado de los que lo tomaron de una manera literal. Pero si leés entre líneas te das cuenta de que no estaban hablando de la música.

-Claro, yo no hablaba de la música. De lo que hablo es de la imagen, de las caras que van a estar ahora y de lo que representa todo el movimiento que estamos haciendo, papá. Son etapas de la música argentina y siento que, ahora, la música argentina somos nosotros (se ríe). Corta la bocha, no hay más vuelta. Nunca fui fan del rock & roll, nunca lo curtí, siempre fui de escuchar mucho rap. Por mi madre escuché bastante a Charly García y los Redondos. Pero no te voy a mentir: no te voy a decir que los seguía ni que me sé ninguna canción.

-En el video de “Mamichula” aparecés con una remera de Atahualpa Yupanqui. ¿Te copa el folklore?

-Lo que más me gusta del folklore, son los voceros. Imaginate, yo trabajo con el hijo de Víctor Heredia (NdeR: Taiu, su productor, uno de los fundadores del colectivo de artistas NEÜEN Arte). La línea que intento seguir es la de ser un vocero. Siento que soy la voz de un montón de gente que no puede hablar. Y eso está buenísimo, no se tiene que morir. Hay gente que se ciega por lo que puede conseguir con la fama o con el reconocimiento o los lujos; para mí eso es lo de menos, no me importa. Disfruto de sacar toda la mierda de adentro y que la gente se sienta representada con lo que yo viví. Para mí ese es el premio de hacer música, hermano.

Nicki Nicole, Bizarrap y “Mamichula”

“Es un rey, tenemos mucha química a la hora de producir (...) Cada tema que saca, la explota. Ahora tiene más temas para sacar y la va a romper”, definió y vaticinó Bizarrap cuando el año pasado Infobae lo consultó por los trabajos que hasta ese momento tenía con Trueno. Uno de ellos, todo un hito: la “BZRP Freestyle Sessions #6” es la sesión de free más vista de la historia.

Ahora volvieron a encontrarse en “Mamichula”, una romántica balada rap montada en un beat dinámico y meloso que se cierra sobre el filo de unas cuerdas dramáticas. El tema es un éxito (número 1 del ranking Argentina Hot 100 de Billboard en las últimas tres semanas) y no solo por ellos dos, sino también (y especialmente) por la aparición de Nicki Nicole.

Trueno y Nicki coinciden en la frase “all eyes on me”: tanto una cita a la leyenda 2Pac como guiño a la atención que ambos, juntos o separados, reciben de parte de los fans, los haters y la prensa. Los rumores de que eran pareja sumados a las fotos que fueron compartiendo en sus cuentas de instagram, aumentaron las expectativas en la previa al lanzamiento. Después de ver el videoclip, ya no quedaban demasiadas dudas.

Pese a las especulaciones, Trueno asegura que no pensó demasiado sobre la perspectiva de los invitados para escribir las letras (además de Nicki y Wos, también está el mexicano Alemán): “En el momento en que estaba escribiendo el estribillo del tema ‘G.P.S.’ supe que entraba el Alemán sí o sí. Le escribí y le dije de participar, le mandé un audio rapeado y lo empezamos a formar así, a la lejanía. Después, con Nicki y con Wos lo escribimos juntos en el estudio”.

-Se entiende que a esta generación no le gusta poner rótulos ni de tipo de pareja, ni del tipo de ropa que usan, ni del género musical que hacen, ni de la sexualidad. Pero muchos se preguntan, ¿qué onda Nicki y Trueno? ¿Qué son?

-Nah, somos pareja, papá, somos pareja.

-Entonces sí la hiciste pensando en ella, sabiendo que la iba a cantar Nicki.

-Sí, sí, la hicimos ahí en el estudio, medio que nos tiramos unos palazos sin decirnos nada.

-¿Cómo fue ese ida y vuelta creativo sabiendo lo que les pasaba?

-Bien, se dio. No lo busqué, tampoco. Simplemente siento que son cosas que tienen que pasar y que pasan. Yo tampoco estuve nunca buscando el amor ni nada, como que nunca fui a eso. El destino, a veces, te pone a personas que tienen que estar ahí y aparecen.


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