Grabó a Nicki Nicole, Ca7riel, Toto Ferro y lo siguen millones: quién es BZRP

Desde su estudio hogareño, un joven productor incógnito junto a diversos artistas de la escena hip-hopera y está rompiendo récords en YouTube con sesiones musicales y de freestyle. Será parte de la próxima edición del Buenos Aires Trap, el 30 de noviembre en el Hipódromo de Palermo

Quién es Bizarrap, el incógnito productor de trap más escuchado y más visto del país - #InHouse

474 millones de reproducciones y 3 millones de suscripciones (y contando) para un canal que contiene las sesiones -musicales y de freestyle- más escuchadas del momento: Nicki Nicole, Ca7riel, Trueno, Kiddo Toto -alter ego rapero del actor Toto Ferro-, Lit Killah, Bhavi y muchos otros artistas del trap y el rap local se ponen a las órdenes, al beat y a las dimensiones del home studio ubicado en Ramos Mejía de Bizarrap. O BZRP, como firma estilizada.

Debajo de una gorra y detrás de sus lentes oscuros, un muchacho de 21 años esconde su verdadera identidad: “Tengo una personalidad bastante tranquila, yo soy bastante tímido. Por eso traté de no mostrar el 100% lo que soy, pero sigo siendo yo. Entonces, anteojito, gorrita y todo el mundo me va a poder reconocer por más de que no sepan cómo es mi cara. Pero sigo siendo el mismo, no vendo un personaje”, le dijo a Infobae.

Las sesiones comenzaron hace menos de un año -un freestyle de Kódigo-, pero BZRP ya contaba con un bagaje que era casi igual de hitero. Primero, con los “combo loco”: una saga compilados musicales en clave humorística a partir de escenas graciosas, inesperadas y, claro, bizarras, que iban ocurriendo durante las competencias de freestyle. Luego, con remixes éxitos del trap a su usanza: entre otros “No vendo trap”, de Duki; “Relax”, de Paulo Londra; y “Amorfoda”, de Bad Bunny.

“Hace 6 años que vengo produciendo. Comencé con música electrónica y beats de rap. Entonces, cuando yo empecé a hacer los remixes de canciones de trap, yo ya quería mostrarle a la gente lo que venía practicando desde hacía varios años. En estos dos últimos años fue lo que la gente vio, pero vengo hace bastante tiempo planeando esto, lo que está sucediendo hoy. Tenía bien claro en la cabeza cuál era mi objetivo”, aseguró sobre su evolución.

Así como la actual escena del trap se nutrió del fenómeno popular & masivo que fue El Quinto Escalón -fue la competencia callejera de freestyle más grande del mundo y de allí surgieron algunos como Duki, Wos, Paulo Londra e Ysy A, uno de los dos organizadores-, para BZRP también fue una fuente de la que se sirvió.

“Un día se me ocurrió empezar a grabar sesiones de freestyle y empecé a llamar a los amigos que me hice en El Quinto Escalón: Wos, Ecko, Lit Killah... Vinieron a producir conmigo y después fueron varios los que se empezaron a copar: todos querían venir y yo creo que la gran mayoría de la escena va a terminar grabando una sesión”, confió.

BZRP será parte del Buenos Aires Trap, el próximo 30 de noviembre en el Hipódromo de Palermo
BZRP será parte del Buenos Aires Trap, el próximo 30 de noviembre en el Hipódromo de Palermo

-¿Cómo se dio la transición de grabar freestyle a la creación de canciones?

-Una vez me junté con Bhavi y dijimos: “Vamos a hacer una igual pero con una letra escrita e inédita”. Y eso fue la explosión. Porque cyphers de freestyle se vieron muchos en la escena, pero que haya una canción que sea inédita y que sea sacada solo para la sesión en mi estudio, le da el toque especial a la situación. Igual, sigo haciendo videos de free. De hecho el segundo video más visto de mi canal es el de Trueno, que es el free más escuchado de la historia.

-¿Cómo llegaste al rap?

-Descubrí el rap por las batallas de freestyle, más o menos en el 2011. Se lo mostré a mis amigos y se coparon. Teníamos 12 años y en los recreos rapeabamos. Y después empezamos a ir a las plazas. Todavía no había ni el 1% de la popularidad que tiene hoy la movida, era muy raro que los pibes se juntaran a rapear en una plaza. Hoy en día, a cualquier plaza que vayas, va a haber una competencia de freestyle. Evolucionó mucho en relativamente muy poco tiempo. La explosión se dio en 2016.

-Sin embargo, no te volcaste a ser rapero.

-Sí, en un momento yo me separé de eso y empecé a hacer beats. Me dí cuenta de que me gustaba más hacer beats que rapear. Y también, que el productor, por lo menos acá en Argentina, está en las sombras, no tiene el reconocimiento que se merece. Si bien en la escena es muy respetado, quizás mucha gente no entiende bien cuál es la labor del productor. Y quiero dejar claro que en la mitad de una canción que se escuche, estuvo puesto el esfuerzo y el trabajo de un productor.

-¿Cómo aprendiste a producir?

-A mí me gustaba tirar beatbox cuando íbamos a las plazas y también estudié piano desde mucho antes de que me gustara el rap. Así que fue una combinación de las dos cosas: los ritmos, las percusiones del beatbox, las melodías. Tocaba el piano y hacía beatbox arriba y me dí cuenta de que podía hacer lo mismo pero en la computadora. Empecé con tutoriales de YouTube, me bajé demos de un programa. Después, hablando con productores de acá, me dí cuenta de que todos empezamos de la misma manera: puro tutorial y de manera autodidacta.

-Todo un signo de esta época, al igual que ser un creador desde un cuarto en tu casa.

-Todos los productores empezamos así, en un home studio. Salimos todos del mismo lugar, de nuestro cuarto, haciendo música. Uno empieza produciendo con auriculares o con un parlantito que encontrás por ahí. A medida que fui pudiendo, por suerte me pude ir equipando y yo lo fui montando en mi casa, porque no hay nada más cómodo que estar dentro de tu cuarto. Parece como si fuera una nave espacial, pero apagamos las luces, corremos las cosas y es un cuarto normal de un pibe normal.

-Y siempre de noche.

-Todo de noche, vivimos como vampiros (se ríe). La inspiración llega de noche, sí o sí. A mí no me llega la inspiración de día. Puedo trabajar de día, obvio, pero me inspira mucho más la noche. Con la calma de la noche, sé que nadie me va a mandar un mensaje, nadie me va a joder. Bueno, hay veces que sí, o que yo estoy jodiendo a los demás sin darme cuenta. Por ejemplo, esta madrugada estábamos grabando con Toto Ferro. Abrimos la ventana para ventilar un poquito los humos, le metimos fuerte a la música y por primera vez -nunca me había pasado- salió un vecino a cagarme a puteadas. “Ehh, ¿qué hacés con la música así a esta hora?”. Yo siempre cierro todo, y aunque algo se escucha de afuera, tampoco tanto. Pero teníamos todo abierto, mandamos el volumen al mango sin darnos cuenta, seguimos trabajando, eran como las 3 de la mañana. Y el tipo se levantó así con el pijama, salió y nos vino a retar. Ahí entiendo que estuve mal, pero bueno, es parte de la vida del productor. A todos nos llega la inspiración a la noche, es así.

-¿Qué tiene que tener un productor para saber sacarle el jugo al artista que está grabando?

-Yo fui afinando mi criterio a la hora de producir y cada vez se va afinando más. Al principio yo no sabía lo que era un hit, no sabía cómo estructurar un tema, no sabía diferenciar bien qué va y qué no va. Hoy en día, si el rapero me muestra algo que no me gusta o que yo entiendo que capaz no va, no va. Obviamente, después es debatible: si el otro está totalmente convencido, yo no soy el dueño de la verdad. Pero por lo menos en mis canciones trato de aplicar mucho mi criterio y cada vez me pongo más exigente conmigo mismo. Y es muy importante para cualquier productor ser exigente consigo mismo y autocrítico. Muy, muy autocrítico tenés que ser. Tenés que estar criticándote y bardeándote a vos mismo todo el tiempo, para así mejorar.

-¿En qué aplicás esa autocrítica a la hora de crear?

-En mejorar cada vez más: el sonido, la calidad, innovar. Me importa mucho innovar, me importa muchísimo mostrarle a la gente que no hay un solo género. Hay muchísima gente que está cegada por un solo género. Yo le quiero demostrar a la gente de que no es todo trap. Y que el trap viene de un lado y va a evolucionar en algo. El trap va a terminar evolucionando… Hoy el trap es bastante pop y va a seguirlo siendo aún más. Y los primeros que empezaron a hacer trap eran muy criticados. Los que hacían hip-hop también fueron muy criticados, les decían que no era música lo que hacían. Y es algo que sigue hasta hoy: cuando le mostrás algo un poco diferente a la gente, muchos lo rechazan. Pero también hay gente que le encanta lo nuevo. A mí me encanta lo nuevo, descubrir un artista nuevo o un género nuevo. Y siempre que puedo, me contacto con los que hacen algo diferente para que hagamos un tema. La gente tiene que abrir un poco más la cabeza, descubrir música nueva te abre la cabeza. A mi me pasó como oyente de decir ‘¿qué es esto? ¡No lo entiendo!’. Y después, dos años después, digo ‘mirá qué adelantado que estaba este chabón’. Le pasó a muchas bandas, a IKV, a Radiohead... escuchás un disco de ellos de hace 20 o 30 años y parece que lo hicieron ahora.

-“Versus” es un disco adelantado muchos años a su época, por ejemplo.

-¡Está recontra adelantado! Pfff, esos son los genios. Esos son los que después quedan en la historia. Por eso hay que hacer historia, hay que proponer cosas diferentes, sino nos quedamos siempre en lo mismo. Quienes propusieron ideas innovadoras fueron los que quedaron en la historia, para mí.

-¿Cuáles fueron tus últimos descubrimientos musicales?

-El otro día fuimos a ver a The Offspring y sacamos un montón de cosas. Me volví loco con el show ese. No tiene nada que ver con el trap, el público es diferente, es otra cosa. También estuve escuchando a los Sex Pistols. Escucho mucha música de épocas anteriores que me pueda inspirar, me encanta traer sonidos de hace 40, 50 años y traerlos al hoy. Me encanta usar sintetizadores que se usaron en los 80s, me encanta mostrarle a la gente que hubo un pasado y que hay un futuro también. Me interesa educar musicalmente a mi público si tengo la posibilidad de hacerlo: tengo un poder muy importante que es poder enseñarle a la gente lo que a mí me gusta.

-¿Algún día te vas a animar a cantar?

-No. Para mí cada uno tiene que hacer lo que tiene que hacer, no querer hacer todo. Igual sí, hay productores que son increíbles como cantantes, como Pharrell Williams. Pero yo sé que me tengo que dedicar a lo que me tengo que dedicar; para cantar están los tremendos artistas talentosos que tenemos acá.

"Me encanta mostrarle a la gente que hubo un pasado y que hay un futuro también", dice BZRP
"Me encanta mostrarle a la gente que hubo un pasado y que hay un futuro también", dice BZRP

Bizarrap define a cinco de los artistas que grabaron con él

Nicki Nicole: “Es una reina, una genia. Me hice muy amigo de ella en un día, se vino, hicimos tres temazos y elegimos ‘Cuando te veo’, que es el video más visto de mi canal. Nos ayudó un montón a los dos ese tema. Es una piba con muchísimo futuro, tiene un talento que la gente nomás tenía que descubrirlo".

Trueno: “Es un rey, tenemos mucha química a la hora de producir. Hoy está en su mejor momento, ganó la Red Bull Batalla de Gallos y cada tema que saca, la explota. Ahora tiene más temas para sacar y la va a romper. Aparte es un pibito, tiene 17 años nomás”.

Ca7riel: “Una locura juntarse con él, es aprender siempre. Tiene muchísima data musical, propone cosas diferentes. De las sesiones, es la que mejor letra tiene, por afano. No porque las otras no tengan buena letra, pero el contenido que tiene él y los flows que tira son algo totalmente diferente que ayudan a innovar y a mostrar otra cara de la música urbana argentina”.

Acru: “Es un crack del hip-hop; uno de los mejores raperos argentinos, sino el mejor. Es un pibe que sabe muy bien lo que hace, tiene muy bien definido de qué género es, entiende cuál es su esencia”.

Kinder Malo: “Kinder Malo es una de las personas con las que más me gustó laburar, porque es uno de los que más entiende qué es innovar. Si escuchás los temas que tenía en 2013, te das cuenta lo que es estar adelantado musicalmente.

”Fue con el único hasta ahora que grabamos dos ‘lados’. Empezamos haciendo el lado B, en su estilo clásico, bien hardcore, bien sucio, muy duro. Cerramos el proyecto y dijimos de hacer otra cosa. Y me hice el beat ahí, de la guitarra esa, que parece una real, pero es un midi. Él empezó a hacer una letra con una melodía muy tranquila que me encantó. Cuando abrimos el otro proyecto dijimos: ‘Acá están tus dos caras, hermano. Tu cara tranquila y otra un poco más dura’. Yo creo que todo el mundo, todos, tenemos un lado oscuro y un lado más suave, más de luz. Eso fue lo que quisimos mostrar, las dos caras de la moneda, un lado A y un lado B, un diablito y un angelito acá”.