Melina Fleiderman
Melina Fleiderman

“Quiero denunciar una situación que viví anoche y estoy segura que vas a poder ponerte en mi lugar. Además, quiero saber si le pasó a alguien más. Como toda situación adonde una se siente acosada sirve, al compartirla, para desnaturalizarla”.

Melina Fleiderman utilizó su cuenta de Twitter para denunciar públicamente que sufrió acoso por parte de un repartidor que le llevó comida a su casa. La periodista utilizó una famosa aplicación para encargar empanadas. El pedido llegó a las ocho de la noche, como estaba previsto, ella lo recibió en la puerta de su edificio, regresó a su departamento y comió junto a sus dos hijos.

Cuatro horas más tarde, cuando ya estaba acostaba a punto de dormir, recibió un mensaje de WhatsApp. “Hola Melina, ¿cómo estás?”, leyó en la pantalla. Fleiderman se alertó porque no conocía a la persona que le había escrito y tampoco lo tenía agendado entre sus contactos. “Qué raro y qué desubicado que me escriba a esta hora", pensó, y decidió no responder.

Sin embargo, el teléfono volvió a sonar. “Me dijo que era el chico que me había llevado las empanadas esa noche y me dijo lo que a él le había parecido físicamente”, contó la periodista a Teleshow, sin reproducir con exactitud el contenido del mensaje que recibió.

Melina decidió “silenciarlo” (ndr: puede recibir notificaciones, pero no le suena ni los lee en previo). Sin embargo, R. –la conductora prefirió no revelar su nombre– siguió insistiendo. “En un momento me debatí a mí misma si le contestaba y lo dejaba en evidencia, para que sepa que no está bien lo que hizo, pero después pensé ‘no, porque no sé con quién estoy hablando’”.

Entonces, tomó la determinación de bloquearlo, de manera tal que el hombre no pudiera enviarle más mensajes. “No le di la posibilidad de que me siga escribiendo”, detalló la periodista de Telefe.

Me fui a dormir un poco intimidada y cuando me desperté, al día siguiente, me di cuenta que estaba más tensa”, continuó, y reflexionó: “Esto no está bien”.

Entonces, se debatió sobre el uso de los datos personales por parte de las aplicaciones. “Si bien sé que la plataforma les provee los datos personales del cliente a los repartidores para que, ante cualquier situación que surja sobre el envío, me tienen que notificar, pero esto no significa que los datos puedan ser usados para un fin privado”, consideró.

“Yo lo percibo como una situación intimidatoria. Y no deja de ser acoso. Me sentí muy vulnerada", agregó, y calificó como “grave” el hecho de que cualquier persona pueda hacer uso de los datos que ella brinda con el único fin de comunicarse por el pedido. “Me ha pasado que otras veces me escribieron para decirme que no sonaba el timbre, o que estaba mal la entrega. Es solo para ese fin que la plataforma le provee los datos al repartidor”.

Lejos de buscar un resarcimiento con el joven –“tal vez lo hizo desde el desconocimiento, pero no puede proceder de esa manera”–, Melina decidió enviar un mail a la empresa para elevar su queja. “Porque esa falta de información puede derivar en situaciones más peligrosas”, enfatizó, y explicó que su objetivo “no era generar un reclamo para penalizar sino para concientizar”: “Les expliqué lo que había pasado y mi principal reproche era que estuvieran atentos porque les faltaba información a sus empleados y debían hacerles saber que no pueden hacer lo que quieren con los datos personales de los clientes”.

La primera reacción de la empresa fue a través de un mensaje privado por Twitter. Si bien la periodista no la había mencionado, ellos sabían que el inconveniente había sido desde su aplicación. Más tarde, la llamó un representante de la compañía para ofrecerle sus disculpas. Además, le pidieron los datos del joven que le había escrito. Sin embargo, Melina aclaró que su reclamo no era buscar una penalización para el repartidor. “Ellos (la empresa) deberían ver cómo recepcionan la información que les brindan los clientes y cómo protegen nuestros datos”.

“Porque no es solamente una persona que te dice que sos linda. Es alguien que, de manera arbitraria, posee tus datos y los usa con un fin que, quizás, lo considera bueno. Pero eso no le da derecho. Ese fue mi reclamo", continuó.

Al ver sus mensajes en las redes sociales, también se comunicaron con Fleiderman desde la Defensoría del Pueblo para consultarle si buscaba elevar su reclamo a la Justicia. “Lo agradecí porque me parece muy importante que exista un canal más abierto para denunciar. Pero no sufrí hostigamiento”, indicó, y aseguró que su intención tampoco es "escrachar” al joven, es por eso que no decidió hacer ninguna denuncia de manera legal.

Me cuestiono si voy a seguir usando este tipo de aplicaciones, pero en estos tiempos –durante la cuarentena– uno no puede darse el lujo de prescindir de ellas para siempre. Por ahora, me voy a tomar un tiempo y voy a buscar otras plataformas similares que tengan otros protocolos de seguridad en los que se puedan tener en cuenta ese tipo de casos”, concluyó Melina Fleiderman.

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