Marina Calabró
Marina Calabró

En épocas en las que es tan común escuchar que se le pida “un esfuerzo más” a los argentinos, Marina Calabró es la prueba en vida de que, a veces, lo que se cosecha da sus frutos. Después de trabajar tantos años como panelista en televisión, llegó el turno de enfrentar el desafío más importante de su carrera profesional y asumir la conducción de Confrontados. “Siento que esta oportunidad es un premio al esfuerzo y a la remada. Igual, sigo remando como el primer día”, afirma a Teleshow antes del debut.

El Nueve modificó sus tardes y el ciclo pasará a emitirse a partir de hoy de lunes a viernes a las 16.30. Por sus compromisos en radio, Rodrigo Lussich le comunicó a la gerencia del canal que no puede seguir al frente del programa y, si bien mantiene su nombre, decidieron hacer un relanzamiento, con nueva conductora y panel. La elegida para comandar este barco fue Marina Calabró, quien estará acompañada por Carlos Monti, Augusto Tartúfoli, Franco Torchia, Sebastián Pampito Perelló Aciar, Gustavo Méndez y Lizardo Ponce.

“Es un gran desafío, creo que voy a ir encontrando una identidad como conductora sobre la marcha. También quiero bajar mi autoexigencia, porque si me dejás a mí me clavo puñales desde el primer día. Y entender que convertirse en conductor es un proceso: no es que un día tenés la dicha que te den un programa y eso ya te convierte en conductor. Es una búsqueda y ojalá algún día esté a la altura de las circunstancias. Lo que sé es que voy a poner todo lo que tengo y lo voy a encarar con el mismo profesionalismo que en el rol de panelista”, anticipa la periodista.

Gustavo Méndez, Pampito, Tartu, Marina Calabró, Carlos Monti y Franco Torchia
Gustavo Méndez, Pampito, Tartu, Marina Calabró, Carlos Monti y Franco Torchia

Licenciada en Ciencias Políticas, su primer trabajo en televisión fue precisamente en el noticiero del canal, Nuevediario: “Yo tenía 17 años, fue una idea de Alejandro Romay: se le había ocurrido en una cena familiar que haga una columna, tratando de recoger las opiniones de los adolescentes a la salida del colegio sobre diferentes temas de actualidad. En ese momento conducían Guillermo Andino y Mabel Marchesini, con Horario Larrosa como director de noticias. Súper exigente”. Luego siguieron Tarde a Tarde y Contalo, Contalo, hasta que Santiago del Moro la llevó a Infama y demostró que podía hablar de temas del espectáculo con la misma seriedad y compromiso que de coyuntura política. Siempre con su teléfono en mano y la información de último momento, se consolidó en Intrusos y finalmente llegó a El Diario de Mariana. A partir de hoy, por primera vez, será la conductora en una emisora de aire.

“Los programas se construyen desde todos lados, por eso defiendo el rol del panelista, sobre todo al periodista panelista, pero también al panel en general. Más allá de que me toca la responsabilidad de conducir el barco, no creo mucho en las jerarquías. Me parece que es asumir un rol circunstancial pero el programa somos todos. Si alguno no funciona, es malo para todos nosotros”, señala la hija de Juan Carlos Calabró, que tendrá a Jorge Lanata como invitado especial en su primer programa.

Con los temores lógicos por estar dando un paso fuera de su zona de confort, pero también con la tranquilidad de estar caminando sobre una base sólida de experiencia y trabajo, su habitual carisma estará acompañado por una sensación de seguridad y determinación cuando se prenda la luz roja de las cámaras en el estudio de Confrontados: “Me gratifica mucho saber que no soy una paracaidista. Eso habla de un laburo y yo creo en eso del trabajo, de arremangarse y sentirse siempre un pasante. No concibo laburar de una manera que no sea esa. Fue lindo sentir que sea alegraban colegas y muchas figuras por mí. Más en un laburo ingrato como el que hacemos, en el que muchas veces nos toca ser incómodos con los demás por la información que damos o lo que fuere. Que la gente se alegrara fue gratificante, también porque es un medio hostil donde parece que todos nos odiamos y nos matamos a codazos. Te juro que sentí cariño y alegría”.

Según su testimonio, recibió mensajes y llamados de felicitaciones de figuras como Moria Casán, Graciela Alfano, Luciana Salazar, Mónica Gutiérrez, Guillermo Andino, Ángel de Brito, Yanina Latorre y Santiago del Moro, entre muchos otros. “Todos me dijeron de una u otra manera ‘te lo merecés’, en el sentido del camino recorrido. Y no por una cosa pretenciosa, lo mío no fue por ahí. En el sentido de ‘hiciste los deberes, recorriste el camino que tenía que recorrer’. Después está en uno aprovecharlo lo máximo posible, construir desde ahí y transformarlo en un logro. Pero ese será el próximo camino: esto no es más que un nuevo punto de partida. Me emociona porque quizás estaba un poco desencantada, o me había resignado un poco para no sufrir, porque si seguís anhelando lo que no llega es una frustración”.

La periodista se enfrenta al desafío más importante de su carrera: por primera vez conducirá un programa e un canal de aire
La periodista se enfrenta al desafío más importante de su carrera: por primera vez conducirá un programa e un canal de aire

—¿Tuviste incidencia en la elección de los panelistas del programa?

—No, pero si hubiese podido, los hubiese elegido de todas formas. Tenerlo a Carlos (Monti) a la derecha es un honor porque es un emblema del periodismo de espectáculos y porque hay una afecto personal: laburé en dos programas con él. Y mi primera nota de espectáculos, que la hice en el ‘92 en Tarde a Tarde, la hice con él. Con Tartu hicimos Intrusos y Contalo, contalo, y además somos amigos. Es la única persona del medio que viene a los cumpleaños de Martín (Albrecht, su pareja). Con Pampito nos hicimos muy amigos en El Diario de Mariana y es un gran periodista, siempre inquieto, preguntando y averiguando, es más chusma que mi hija. De Lizardo tengo las mejores referencias y tiene llegada a un mundo más joven. Y con Franco Torchia nos conocemos de América, él siempre fue un elegido de Santiago del Moro y siempre me impactó su capacidad de ver las cosas desde otro punto de vista y nos va a ayudar un montón con las cuestiones de género, diversidad e inclusión.

—¿Sos de estar muy pendiente del rating?

—Si uno se va a volver loco por lo que ve en la planilla estamos en el horno y terminamos en el psiquiatra. El encendido ha caído mucho, por eso me parece que el rating debería volver a ser una herramienta para los que pautan en la tele, para saber dónde les conviene poner la plata. Ahora, si va a ser una herramienta que mida la calidad de lo que estamos haciendo, me parece que estamos condenados a pasarla mal. No es que me esté cubriendo: mi hija ve Separadas y nunca, pero nunca desde que debutaron lo vio por la pantalla de El Trece al aire. Lo ve en el celular.

La periodista manifiesta su emoción por trabajar en el mismo canal en el que su padre hizo
La periodista manifiesta su emoción por trabajar en el mismo canal en el que su padre hizo "El Contra" durante diez años de manera ininterrumpida

—¿Tiene un valor especial estar en El Nueve, donde también trabajó tu padre?

Mi viejo hizo El Contra durante diez años consecutivos en este canal, por eso me emociona… Si de los sesenta años de El Nueve mi viejo estuvo en diez, quiere decir que forma parte de su historia grande… Además tiene que ver con los afectos familiares, la infancia, los Romay… A don Alejandro lo recuerdo caminando por los pasillos cuando hacía un programa con Chiche Gelblung, y para mí era familia. Hablar de televisión en mi casa era hablar de El Nueve.

—En el aspecto personal, ¿en qué momento de tu vida te encuentra este desafío?

—En un momento divino, con una hija (Mía) hermosa, de diez años, que está chocha de que su mamá sea conductora. Andá a saber qué pasa por su cabeza, pero mira la promo del programa y me da un pudor… Me encuentra con un novio/marido, llamalo como quieras, que me acompaña… Está tan contento que le muestra la promo del programa a sus amigos. Lo mandó a un grupo en el que estaba un amigo en común, Guillermo, y me habló la mujer de él, y me dijo “estoy celosa porque a Guille le llegó tu promo y a mí no, ¿¡cómo puede ser!?” Martín me apoya, está contento y celebra conmigo este paso hacia adelante. Es mi sostén, mi contención, mi amor, y todo tiene sentido porque los tengo a él, a Mía, a Iliana haciéndome el aguante, a Coca siempre pendiente de todo. Estas cosas hacen que valga la pena el esfuerzo y seguir proyectando una carrera.

"Todo tiene sentido porque los tengo a mi novio, a Mía, a Iliana haciéndome el aguante, a Coca siempre pendiente de todo", se sincera Marina

—Varias veces hablaron de la posibilidad de casarse, ¿sigue en pie?

Ya me da vergüenza propia hablar de casamiento. Tenemos el proyecto de ensamblar la familia, quizás vivir juntos. Probablemente todavía no sea el momento. Mía tiene diez años, queremos que crezca un poco. La última vez Martín me dijo “cuando cumpla 50 hacemos la gran fiesta gran de casamiento”. ¡No sé si me pateó cuatro años para adelante o es una convicción! Más allá de que me casaría mañana, si no me caso nunca tampoco creo que sería una frustración ni que me cambie nada. En unos años volvemos a hablar: ¡ya me siento una vendehumo con este tema!

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