Mia Zapata
Mia Zapata

La encontraron muerta en la calle, estrangulada con los cordones de su remera. Era el verano del 93 y Mia Zapata tenía 27 años, toda una vida por delante y una carrera por detrás. En la tarde del 6 de julio Mia había salido a tomar algo con sus amigos en Seattle, la ciudad a la que había llegado a instalarse con sus compañeros de banda, The Gits. Después de la medianoche, salió a buscar a su ex novio, Robert Jenkins, se dirigió a una sala de ensayo cerca del bar, de ahí a casa de un amigo. A las 2 de la mañana le perdieron el rastro. Nunca nadie más volvería a verla con vida.

Los 80 minutos posteriores a la salida de Mia del edificio son un misterio. Lo cierto es que cerca de las 3 y media de la mañana, una prostituta que caminaba cerca de allí, se topó con el cuerpo de Zapata en una calle desierta. Los médicos llegaron de inmediato e intentaron reanimarla, pero ya era muy tarde. Sus compañeros de banda se enteraron al otro día, llamaron al hospital, luego a la policía y terminaron en la morgue.

El fin de una era

Mia fue velada en Seattle, una ciudad que estaba en pleno auge de la escena grunge y que no volvió a ser la misma. Nadie confiaba en nadie, el ataque a Zapata seguía impune, el asesino no aparecía. Podía ser cualquiera. Además de los cordones con los que la asesinaron, no había muchas pistas visibles en la escena del crimen pero sí otras: algo de semen y un par de huellas dactilares.

El investigador privado avanzó hasta un cierto punto, pero no llegó a nada, y durante diez años el caso quedó en stand by. Así fue hasta que en diciembre de 2002 se realizó una verificación de ADN, basada en muestras de saliva recolectada del cuerpo de Zapata. Así fue que llegaron a Jesús Mezquia, un pescador instalado en Florida. Mezquia había llegado a los Estados Unidos en 1980, y ya tenía un prontuario como delincuente. Analizando estos datos, la policía llegó a la conclusión de que Mezquia vivía en Seattle en la época del asesinato de Mia Zapata. Después del juicio, el cubano fue condenado a 37 años de prisión.

Adiós a una artista

"Para mí, todo sonaba como Joan Baez o Phish. Luego estaba Mia. No recuerdo con qué canción abrió, tal vez Bessie Smith, tal vez algo que escribió. Sea lo que sea, me quedé paralizado y vencido. Lloré. Era crudo, honesto, hasta el hueso y desde el corazón. Ninguna música o músico me había afectado nunca como lo hizo esa noche", así describió la experiencia de escuchar a Mia Zapata por primera vez el bajista Matt Dresdner, en una entrevista con la versión estadounidense de la revista Rolling Stone.

The Gits se destacaron con su punk rock en la escena musical de Seattle de principios de los 90 y Mia, como una cantante diferente. Había nacido el 25 de agosto de 1965 en un barrio de Louisville, Kentucky y fue en 1986 cuando formó los Gits con Dresdner, AndyKessler y el baterista Steve Moriarty. Venían todos del Antioch College y además de las canciones, Mia plasmaba su arte en diferentes expresiones como la pintura y la escultura.

(Video: The Gits interpretando en vivo el tema "Here's to Your Fuck")

Los Gits se fueron a Seattle en 1989 y recalaron en The Rathouse, una casa venida a menos en la que se gestó el espíritu del grupo. Mas punks que grunges, Mia y los músicos decidieron montar su propia escena, sus propios shows, un nuevo estilo con el que fueron conquistando a sus colegas. Así llegaron a compartir cartel con Nirvana, Beck y Green Day, entre otros exitosos grupos contemporáneos.

Mia Zapata pasó a la historia no por su música, sino por su femicidio. Home Alive fue la manera en que los amigos de Mia encontraron para encausar tanto dolor. Esta organización dedicada a educar a las mujeres sobre la autodefensa nació como un homenaje a la cantante.

Así fue cómo sus compañeros de The Gits empezaron a producir espectáculos para recaudar fondos y con ese dinero poder contratar un detective privado. Nirvana fue una de las bandas invitadas en esos conciertos a beneficio y por otro lado, los Gits se unieron a Joan Jett para grabar el disco Evil Stig (que significa "Gits Live" al revés). Pearl Jam, Soundgarden y la banda de Kurt Cobain grabaron otro álbum para la causa de Home Alive.

The Gits
The Gits

Cuando Pearl Jam tocó en el Estadio Único de La Plata, en noviembre de 2015, su cantante Eddie Vedder no dudó en desplegar un cartel con la consigna Ni Una Menos. No fue un gesto aislado, vecinos en Seattle de The Gits, los Pearl Jam siguieron siendo una banda aliada de la causa en contra de violencia y a favor de la autodefensa de las mujeres.

Esa noche en La Plata, Vedder cantó "Leaving Here", un tema de Eddie Holland de 1963 que cuenta la historia de un pueblo en el que las mujeres huyeron a causa del maltrato de los hombres. Mientras su historia siga vigente, la voz de Mia Zapata seguirá sonando y pidiendo justicia.

SEGUÍ LEYENDO