El día que Mario Sapag se convirtió en Dante Caputo, y violó la seguridad presidencial de Chapadmalal

A mediados de los 80, el imitador puso en jaque a la custodia de Raúl Alfonsín al lograr superar distintos controles, caracterizado como el ex canciller

Guardar

28 de diciembre de 1984. A poco más de un año de haber asumido, Ricardo Alfonsín convoca a una reunión de ministros en la Residencia Presidencial de Chapadmalal. Y tratándose del Día de los Inocentes, a Mario Sapag se le encendió entonces la lamparita.

Gracias a sus imitaciones de César Luis MenottiMario Baracus, Roberto Galán, Tita Merello y el propio Alfonsín, entre muchos otros, ese año el humorista había cosechado un alto rating con Las mil y una de Sapag, desde la pantalla de Canal 9. Era habitual que alcanzara los 40 puntos (en estos días tan solo la Selección, y en un partido mundialista, puede registrar esa marca: el debut contra tuvo un pico de 42.3).

Más allá de su talento precoz (se le despertó a los 14 años), Mario contaba con un aliado: el maquillador Nathan Solange era quien preparaba cada una de las caracterizaciones con gran maestría. Y para este plan, además, tenía otra carta a su favor: los anteojos de marco enorme, la nariz aguileña y los bigotes tan propios de Dante Caputo (llegaron a venderse como cotillón) lograban atenuar las facciones disímiles.

Y allí fue Sapag. En el asiento trasero de un automóvil negro, similar a los de la flota presidencial, y caracterizado como quien era en esa época el canciller de Relaciones Exteriores y Culto, se presentó ante el primer control de la vigilancia presidencial apostado en la entrada de la residencia. Sin presentar credencial alguna, apenas haciendo un gesto, ensayando un saludo de rigor… lo superó. ¡Autorizado!

Dante Caputo, en 1984, durante
Dante Caputo, en 1984, durante el debate por el Canal de Beagle con el senador peronista Vicente Saadi

De esa manera el coche que transportaba al falso Caputo siguió su marcha, hasta que fue detenido por el segundo control. ¿Fin de la aventura? ¿Hasta ahí llegó la picardía? ¿Era momento de explicar la broma? Mario -o Dante, a esa altura eran el mismo- evitó de nuevo exhibir un documento, repitió el gesto, fue otra vez por el saludo y… "Pase usted, señor canciller".

El tercer -y último- control no fue el vencido: personal de la custodia de Alfonsín descubrió a Sapag detrás de los anteojos enormes, la nariz de látex y el bigote falso. El cómico estuvo a un paso de burlar la seguridad de un primer mandatario, presentándose en una reunión de gabinete de ministros. Todo gracias a su talento y un notable disfraz. Y también a la impericia: varios custodios fueron apartados de sus funciones.

Raúl Alfonsín y Sapag, en
Raúl Alfonsín y Sapag, en otra de sus brillantes imitaciones

Artista de enorme trayectoria y gran popularidad, de los más virtuosos que ha visto la pantalla chica, Sapag nos dejó el 14 de abril de 2012. Como el quinto de 13 hijos, había nacido en un día patrio: el 25 de mayo de 1935.

Quiso el destino que Dante Caputo muriera a los 74 años en otra fecha de conmemoración nacional: este miércoles 20 de junio. Y al fin a uno y a otro, aunque por distintas razones, la memoria argentina les tiene reservado un lugar de privilegio.

SEGUÍ LEYENDO