(Crédito: Fenix Entertainment Group)
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"Quiero escuchar sus dulces voces y ver sus sonrisas", aseguró James Blunt cuando salió al escenario del Luna Park el sábado por la noche a brindar un show en el que deliraron más de cinco mil personas.

Heart to heart fue la primera de las 16 canciones que eligió el músico británico para comenzar el recital que duró casi dos horas y que forma parte de la gira mundial The Afterlove World Tour.

El cantante, que venía de Uruguay, presentó su nuevo disco y celebró su cumpleaños número 44 en Argentina junto a su banda y su mujer, Sofia Wellesley, quien llegó especialmente el viernes para pasar el día con su marido y quien disfrutó del espectáculo desde un costado del escenario.

El público estuvo conformado por personas de diversas edades. Hubo familias junto a sus hijos pequeños, parejas que se abrazaban en cada canción y también grupos de amigas gritaban con euforia cuando el cantante hablaba.

"Mi español no es muy bueno, pero esta noche es fantástica y el Luna Park es muy especial", aseguró el músico, que le pidió a los más de cinco mil presentes que se sentaran o pararan de acuerdo a la intensidad de cada tema.

Uno de los momentos más conmovedores de la noche fue cuando el cantante, que fue soldado y participó de la guerra en Kosovo como parte de la Real Fuerza Aérea Británica pero decidió abandonar el servicio para dedicarse a la música, contó cómo fue su reciente paso por Estados Unidos.

"Recién vuelvo de girar por todo el país y le dedicó que este tema a Donald Trump -presidente de Estados Unidos-, pero no se lo cuenten a los estadounidenses", dijo antes de entonar Someone Singing Along, tema en el que cantó "Alguien va a construir un muro para después aplastarlo con una bala de cañón. Alguien que, de alguna manera, tiene un arma. Te dirá a quién puedes y no puedes amar".

(Crédito: Fenix Entertainment Group)
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Cuando llegó la hora del pop, James Blunt sacó su ukele para tocar Postcards -su "guitarra preferida", según dijo- y seguir con la presentación de Bartender y Make me better. Antes de despedirse por primera vez, deleitó a su público con OK, el hit que produjo el alemán Robin Schulz y al cual el cantante le puso su voz.

"Quiero que todos saquen sus celulares y prendan las linternas para mí. Ustedes serán mi luz", pidió antes de tocar su nueva canción Don't give me those eyes bajo la constelación que se formó en el Luna Park.

Stay the night fue la previa a la exitosa 1973 que corearon los más de cinco mil presentes y que escucharon Bonfire heart antes de que el músico británico siguiera su gira a Brasil.

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