¡No tan distintos! Los Süller y los Caniggia: mediáticos de ayer, hoy ¿y mañana?

Fueron veinte años de televisión en un mismo instante: Silvia y Guido Süller de un lado de la mesa de Mirtha Legrand, Charlotte y Alex Caniggia del otro. Y marcó el regreso de los personajes bizarros a la pantalla chica. Qué une y qué diferencia a las duplas de hermanos que levantaron el rating

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Guido y Silvia Süller, Charlotte
Guido y Silvia Süller, Charlotte y Alex Caniggia, en un mismo lodo, todos manoseados

El viejo televisor de tubo y el LCD, en esta era de multipantallas. La planilla del rating que llegaba un día tarde, frente al vertiginoso minuto a minuto. Los celulares enormes, pesados y para unos pocos, contra los smartphones y las redes sociales. ¡El milenio pasado!, ante este 2016. Al fin, Silvia Guido Süller versus Charlotte Alex Caniggia. Dos mundos tan distintos separados por un par de décadas, pero unidos en una estela de personajes mediáticos que rozan lo bizarro -o más bien ¡lo chocan de frente!- y elevan el interés por una televisión de números flacos.

Los Süller son sinónimo de los 90, la década de la pizza y el champán, donde el ex futbolista Claudio Paul Caniggia -el inolvidable Pájaro– alcanzó su máximo vuelo, y en la cual su mujer, Mariana Nannis, se sintió a gusto como nunca antes -ni después-, siendo la pionera de las botineras que explotarían varios años más tarde. También por entonces nacieron los mellizos Alexander y Charlotte: se asomaron al mundo en el verano porteño de 1993, pero crecieron en la lejana y lujosa Europa.

Claudio Paul Caniggia y Silvia
Claudio Paul Caniggia y Silvia Süller: ¿acá hubo amor?

La Nannis estaba embarazada de ellos cuando Silvia se divorciaba del amor de su vida, Silvio Soldán, el padre de su segundo hijo, Christian Soldán. Al ex conductor de Grandes valores del tango -programa donde ella era secretaria- le debe su fama, aunque la popularidad -¡que no es lo mismo!- la construyó solita. Lo mismo hizo con la mala fama. ¡Que se entienda! No todos ven con buenos ojos el derrotero sexual que la propia rubia repasa a la primera oportunidad.

En cambio, por aquellos años su hermano menor andaba por los aires. ¡Y en todo sentido! Tras haberse recibido de arquitecto en la Universidad de Morón -¿importa que su promedio no haya sido de los más altos?-, Guido era comisario de a bordo en Aerolíneas Argentinas. Y lo fue hasta el año pasado, cuando un problema en la visión lo obligó a jubilarse. En el medio, fue novio de un desconocido muchacho que venía a proponerse un sueño: ser famoso… ¡a cualquier precio! Hablamos del millonario Ricardo Fort; a la postre, otro mediático más pero con un final trágico.

Guido y Charlotte: con Mirtha
Guido y Charlotte: con Mirtha hicieron buenas migas, después se pelearon

Con el paso del tiempo, ¿qué iban haciendo los hermanitos Caniggia mientras crecían? Por ejemplo, en 2002, cuando Zap! -aquel programa de Marcelo Polino donde Guido y su troupe de fenómenos mediáticos hacían de las suyas- veía la luz, ¿los pequeños estudiaban, se interesaban por la música, por el arte, aprendían idiomas, cultivaban el intelecto? Bueno, ¡uno sí!, el mayor: Kevin Axel Caniggia es artista plástico. Pero, ¿Charlotte y Alex? Y… más o menos. Mejor dicho: ¡mucho menos que más! Por algo la rubia confesó que desconocía en cuál continente se encontraba la Argentina.

A la par, ambas familias se desangraban en rencillas internas. Bueno, como la mayoría de las familias… Los Süller se peleaban al aire en un todos contra todos que incluyó a la mamá de Silvia y Guido, Nélida. Recién unas semanas atrás los hermanos -que zanjaron un enfrentamiento feroz- firmaron la paz. Mientras que Hugo Caniggia, el padre del Pájaro, denunciaba que no conocía a sus nietos por una expresa oposición de Nannis. "No la conozco a Charlotte. No la vi ni cuando nació", se lamentaba el hombre. Hugo falleció en 2014 en Catamarca, a los 73 años, al parecer sin una debida asistencia médica, y aún enemistado con Claudio Paul.

Guido debutó en la obra
Guido debutó en la obra “Celda 14”, y Silvia fue a verlo: emotiva imagen del reencuentro

Volvamos unos pasos en el tiempo, hasta la niñez y la adolescencia de los mellizos Caniggia. En Marbella -ciudad española adonde residían- perdían el tiempo. Hacían alguna que otra aparición televisiva junto a su afamada mamá, donde por ejemplo una Charlotte de apenas cinco años regaló una curiosa sentencia: "Los argentinos son unos pelotud…", dijo, tras una visita a nuestro país.

Como fuera, los hermanos Caniggia regresaron a Buenos Aires en 2012 cuando Silvia Süller ya no tenía tanta pantalla, y Guido le daba de tomar "la chechona" -¡así lo decía él!- a Tomasito Süller. Charlotte y Alex desembarcaron en el Bailando por un sueño que consagró a Hernán Piquín Noelia Pompa, pero el "champein" de Charlotte y la sonrisa de Alex con los dientes torcidos -cuando los mostraba- hacían las delicias del público. Sí, todo casi de cotillón, lejos del pretendido glamour del Viejo Continente.

Charlotte fue cambiando su fisonomía
Charlotte fue cambiando su fisonomía con los años, ¡y las cirugías!

Después de aquel paso fugaz por la televisión nacional se alejaron de la atención de la prensa hasta este año, cuando Charlotte Chantal regresó a ShowMatch con cierta gloria. Ya empezando a ganar notoriedad con unas previas cada vez más atractivas junto a Marcelo TinelliMirtha Legrand decidió invitarla a sus almuerzos domingueros. Asistió con su hermano mellizo casi para no ir sola -pese a sus intentos por lanzarse como cantante y su cuerpo totalmente tatuado, Alex no logra destacarse del todo-, y la sentaron frente a Guido y Silvia.

¡Para qué! La mesa de Chiquita fue el eterno retorno: el viejo televisor de tubo y el LCD, la planilla del rating y el minuto a minuto, los celulares vetustos y los smartphones, el milenio pasado y el 2016, Silvia y Guido Süller, Charlotte y Alex Caniggia. Y entonces… Zap! "Yo me acosté con tu papá, y tu mamá lo sabía", le contó Silvia a Charlotta, con total naturalidad, frente a una Mirtha que ya hacía la veces de Polino. Y el show bizarro otra vez salía a escena, quizás porque el público se renueva.

¡Mesaza! Mirtha con los Süller,
¡Mesaza! Mirtha con los Süller, los Caniggia, el actor Benjamín Amadeo y el abogado Mauricio D’Alessandro

Porque son los mediáticos de siempre, pese a las sutiles diferencias. Y termina siendo más de lo mismo: lo que le gusta al espectador, lo que la gente quiere ver, lo que funciona. Así era ayer, así es hoy, así será mañana. Porque los Süller ya tienen sucesores. Y hoy, en el esplendor de Charlotte, andará gateando quien la sucederá en un par de décadas.