Marta Fort habló de su deseo de ser madre y del método que eligió su papá para tener hijos: “Rubios de ojos claros”

La influencer confesó que tiene ganas de procrear antes de los 35 años y habló de su experienca de crecer de manera monoparental

La hija de Ricardo Fort confesó que antes de los 35 años quiere ser madre y, en caso de no poder serlo de manera natural, está en sus planes seguir los pasos de su padre (Video: Puro Show-El Trece)
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Marta Fort construyó su lugar en los medios con perfil propio, un estilo desenfrenado y libre que recuerda a su padre, Ricardo Fort, poco a poco se animá a hablar de todo frente a las cámaras y en un móvil con Puro Show, por El Trece, la influencer y flamante conductora de su propio programa en Blender habló de sus ganas de ser madre y dejó en claro que, si la biología y los tiempos no se alinean, tiene un plan concreto: el mismo método con el que su padre la trajo al mundo a ella y Felipe, a su hermano.

La decisión no es nueva ni improvisada, hace tiempo que la influencer habla de su deseo de maternar, sin embargo, Marta se puso un límite de edad y lo explicó sin rodeos: “Yo dije que si a mis treinta y cinco o treinta y seis años estoy soltera, no tengo planes con nadie y no hay nada encaminado para que yo pueda ser madre naturalmente, lo tengo de esa forma, porque yo madre quiero ser por A o por B.”

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Cuando el cronista le preguntó si el vientre subrogado sería un recurso que usaría, la respuesta fue inmediata: “Obvio.” Y antes de que la conversación avanzara, sumó un detalle sobre cómo imagina a esos hijos: “Si los tengo de esa forma que sean rubios de ojos claros y si no, que sean morochos”.

La mención al método abrió la puerta a una pregunta más incómoda: la existencia de una activista nacida por vientre subrogado que milita en contra de esa práctica. Marta no esquivó la pregunta. “¿Sabés lo que pasa? Si está en contra de ese método es porque la persona que la tuvo no la acompañó como tal”, respondió, y ancló su argumento en su propia experiencia: “Porque yo tuve papá, no tuve mamá, pero al mismo tiempo tuve una mamá adoptiva, quizás si se le quiere decir así, que es Marisa, que fue mi niñera. Lo tuve a Gustavo, lo tengo a César, mi abogado. Estoy llena de familiares adoptivos, como mis tíos”.

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Marta conquista las redes sociales con su estilo audaz y ahora conduce su propio programa en Blender
Marta conquista las redes sociales con su estilo audaz y ahora conduce su propio programa en Blender

Su conclusión sobre el método fue tajante: “Si uno está bien acompañado, el método es lo de menos.” Y para justificarlo, recordó la situación de su padre: “¿Qué? Mi papá o tenía que adoptar o tenía hacer algo con una mina, que no le gustaba. No, siento que si uno está bien acompañado, el método es lo de menos”.

Crecer sin madre biológica tuvo sus complicaciones, pero no vinieron de adentro sino de afuera. Marta describió lo que significó ser los primeros en pasar por esa situación en su entorno: “Fue difícil nuestro caso porque fuimos los primeros. Entonces cuando a nosotros nos hacían entrevistas o nos comunicábamos con nuestros compañeros, con los profesores mismos, todos nos miraban con pena, como diciendo: ‘Ay, se le murió la madre o la abandonó la madre y no le quieren decir’”.

El episodio más extremo de ese desconocimiento fue el rechazo de una secundaria. “Nos bocharon por eso, porque pensaron que nos había abandonado nuestra mamá y que no nos estaban diciendo”, contó. Tenían dos años cuando ocurrió.

Pero la seguridad con la que lo atravesaron fue, según Marta, el resultado directo de la red que Ricardo Fort construyó a su alrededor. “Nunca nos pesó porque siempre fuimos seguros de cómo, de con quiénes... No teníamos un solo papá, teníamos un papá, teníamos un padrino, teníamos una niñera”, dijo. Y cerró con una afirmación que resume cómo vive ese legado hoy: “Estoy llena de gente adoptiva que nunca me hace sentir sola, nunca me hizo sentir sola”.

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