La confesión de Alejandro Fiore que sorprendió a Mario Pergolini: “No hay precio para eso”

Durante su visita a Otro día perdido, el actor reveló una costumbre que adoptó cuando era chico y mantuvo a lo largo de su vida

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Los secretos de Alejandro Fiore con Mario Pergolini (Video: Otro día perdido. El Trece)

La visita de Alejandro Fiore al programa Otro día perdido dejó al descubierto una costumbre personal que el actor cultiva desde su infancia y que, hasta ahora, había pasado desapercibida para el público. Durante la emisión, el conductor Mario Pergolini desvió la atención del guion habitual con un comentario inesperado que generó una charla distendida y reveladora.

Pergolini, reconocido por su estilo directo, sorprendió al actor con un elogio espontáneo. “Qué bien huele, buen perfume, Fiore. ¿Te gustan los perfumes?”, lanzó el conductor, provocando sonrisas en el estudio. La respuesta del invitado no tardó en llegar: “Me gustan mucho los perfumes. Desde chiquito uso perfumes y para mí no hay precio para un perfume”, reconoció sobre una de sus debilidades: “Cuando te gusta y tenés uno lo comprás”.

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Los secretos de Alejandro Fiore

Lejos de quedar ahí, Pergolini insistió: “Está muy bien este que estás usando ahora”. La atención que generó el aroma de Fiore se transformó en el eje central de una charla que dejó en segundo plano la carrera actoral o la rutina preestablecida para poner el foco en una faceta menos conocida.

Fiore no dudó en profundizar sobre el tema ante la curiosidad del conductor. “Pasa que son compras que hago yo solo y para mi hijo también, aunque la mayoría de los que tengo es porque le gustan a él y los va guardando y guardando. Yo, cada tanto, voy y se los gasto”, confesó el actor, dejando entrever que el gusto por los perfumes es una tradición que logró trasladarle a su hijo.

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El intérprete detalló además cómo el perfume se incorporó a su vida cotidiana. “Me levanto, me lavo la cara y antes de desayunar me pongo un poco. Si voy al gimnasio, antes también me pongo y cuando me baño también me pongo, pero en la nuca porque es fundamental”, explicó, revelando el lugar especial que ocupa este hábito en su rutina diaria.

Este intercambio inesperado sirvió para que los espectadores descubrieran una arista poco explorada de Fiore, quien suele ser consultado por su trabajo en televisión y cine, pero rara vez por sus preferencias personales o rituales privados.

Los secretos de Alejandro Fiore
Alejandro Fiore reveló en Otro día perdido que usa perfumes desde la infancia y que los considera una parte central de su vida diaria

En el marco de programas dinámicos como Otro día perdido, donde el intercambio suele centrarse en la trayectoria profesional de los invitados, la conversación derivó en un terreno inusual. Pergolini logró, con una simple observación, abrir la puerta a una charla sobre hábitos y gustos que conectan a Fiore con su historia personal y con su hijo.

En los minutos que duró el diálogo, el estudio dejó de lado la formalidad para sumergirse en una dinámica de confidencias ligeras. “¿Sos de esos que cuando gastás de más te dicen: ‘¿Será mucho en perfume’?”, indagó el conductor, a lo que el actor de Los Simuladores respondió con naturalidad, relatando cómo administra la “colección” familiar de fragancias.

La presencia de Alejandro Fiore en Otro día perdido no solo permitió repasar su trayectoria, sino también descubrir la importancia que otorga a los perfumes en su vida diaria. El intercambio con Pergolini, lejos de ser superficial, sirvió para mostrar una faceta íntima y personal, en la que el perfume se convierte en símbolo de identidad y de vínculo familiar.

Una confesión inesperada

En un programa anterior, Mario Pergolini recibió a Karina La Princesita, quien sorprendió al estudio con un dato sobre su pasado en la movida tropical: su récord fue de 34 shows en un solo fin de semana. Las jornadas arrancaban a las 3 de la tarde, con 50 grados de calor, y terminaban a las 9 de la mañana siguiente, sin pausa, durante el carnaval en Santiago del Estero. “¿Cómo? Pero no dan las horas del día”, reaccionó Evelyn Botto cuando escuchó la cifra.

La cantante explicó que en aquella época no tenía margen para negarse: las decisiones las tomaban otros. Fue el cuerpo el que terminó poniendo el límite. “Frené porque ya a lo último me salieron quistes en las cuerdas vocales, cantaba y escupía sangre”, contó, sobre aquel alerta que la hizo modificar su rutina.

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