Es mi sueño, Carlos Baute y el desafío con La Mona Jiménez: “¿Tú sabes qué es eso en mi país?”

El cantante y compositor venezolano protagonizó un momento de humor junto al jurado cordobés. Sus diferencias culturales dispararon bromas y sorprendieron por la espontaneidad

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El panel del reality Es mi sueño demostró cómo el humor y las diferencias culturales aportan espontaneidad al formato del programa

La tensión y la camaradería entre los integrantes del jurado de Es mi sueño cobraron protagonismo en un momento inesperado, cuando La Mona Jiménez y Carlos Baute intercambiaron bromas, guiños culturales y risas que rompieron la rigidez del formato televisivo.

Las luces del estudio apenas habían vuelto a una tonalidad calma después de la última actuación, cuando Abel Pintos celebró el desenlace: “Me encanta cuando termina todo y miro para, y se pone todo verde y digo–”, comentó entre aplausos, evidenciando su alivio por el veredicto favorable.

“Nos salvamos, nos salvamos”, intervino Carlos Baute, sumándose al clima distendido. La frase provocó las primeras carcajadas en la mesa, marcando una pausa frente a la tensión habitual de las devoluciones.

Primer plano de dos hombres sentados en un programa de televisión; uno con pelo rizado y camisa colorida gesticula, el otro calvo y con gafas sonríe
El jurado de Es mi sueño protagonizó un cruce de palabras cordobesas y venezolanas que resaltó la diversidad lingüística en la televisión

El ambiente se tornó aún más distendido cuando La Mona compartió su sensación: “Te juro, me pone muy contento cuando pasa eso”, afirmó, mientras el público y sus compañeros de panel lo acompañaban con risas sinceras.

La participación de Jimena Barón completó el cuadro: “Todos aterrados por la canción”, bromeó, dejando ver que el nerviosismo era compartido tanto por los participantes como por quienes juzgan.

En ese clima de confianza, Baute retomó la palabra: “Bueno, aquí tenemos un, un verde... Este es un verde, ¿eh? Vos sos verde, ¿eh? Sos recontraverde.” La expresión, típica del humor espontáneo de la mesa, abrió paso a un intercambio que rápidamente derivó en un choque de significados regionales.

Una mujer con un vestido rojo escotado y un hombre con camisa blanca sentados en un panel. El hombre sonríe y señala; la mujer tiene una leve sonrisa
Cuando el lenguaje une: el divertido choque entre La Mona y Baute

“Qué culeao que sos”, soltó La Mona, con una sonrisa que desarmó cualquier posible malentendido. El término, profundamente cordobés, desconcertó a Baute, quien respondió con sorpresa: “¿Cómo?”

La respuesta de La Mona fue inmediata y entre risas: “Qué culeao que sos.” Baute, intrigado, repitió la palabra para confirmar que había entendido bien. “¿Culeao?”

“Es una forma cariñosa de decir que–”, intentó explicar La Mona, aunque la definición se quedó a mitad de camino, interrumpida por una nueva ronda de risas de ambos y del resto del jurado. “Culeao en Córdoba quiere decir cariñoso, amistad, amigo”, agregó finalmente, buscando matizar el impacto que la expresión puede tener para oídos no acostumbrados al lunfardo local.

Una mujer de vestido rojo y cabello recogido mira a un hombre de camisa blanca. Ambos están sentados en un panel de evaluación con micrófonos
Durante una velada de alta tensión, el desconcierto lingüístico rompió el esquema habitual. Una palabra sorprende, los silencios dan paso a la risa y una promesa queda flotando en el aire

En ese instante, el estudio quedó envuelto en una complicidad inusual, que desbordó la frontera de lo profesional sin caer en la falta de respeto. El humor y el desconcierto dieron lugar a un breve diálogo intercultural.

La reacción de Carlos Baute no tardó en llegar: “¿Tú sabes qué es eso en mi país?” preguntó, dejando entrever que la palabra tenía otro matiz lejos de Córdoba. El cantante venezolano se permitió bromear sobre el significado menos inocente que la expresión tiene en otros contextos: “Bueno, que tiene esos gustos por ahí”, dijo, provocando más carcajadas.

Pintos trató de contener la situación: “No, no, bueno, es complejo”, reconoció. El propio Baute insistió en aclarar el sentido en su país: “Que le han dado cariño, que le han dado...”, sugirió, mientras las risas continuaban entre los presentes.

Dos hombres sentados en un set oscuro. Un hombre calvo con gafas sonríe a la izquierda. A la derecha, un hombre de pelo rizado, camisa colorida y joyas de oro hace un gesto con la mano
La complicidad inesperada entre los integrantes del panel dio lugar a una divertida confusión de palabras y significados

Abel volvió a tomar la palabra y cerró el cruce con una promesa: “Pará, acá es complejo. Después te explicamos.” La frase selló un episodio que, lejos de incomodar, reforzó el tono de familiaridad que caracteriza al jurado de Es mi sueño.

En medio de la competencia, el contrapunto sobre el significado de “culeao” sirvió para poner en primer plano las diferencias de lenguaje y costumbres entre los integrantes del panel, pero también la voluntad de entenderse y reírse de sí mismos.

Cuatro personas sentadas en una mesa larga frente a pantallas LED verdes que muestran nombres como Jimena, en un estudio de televisión con un público oscuro al fondo
Entre bromas y confusiones, la noche en que el jurado se soltó

El episodio dejó en claro que, en Es mi sueño, la convivencia entre distintas identidades es tan central como el talento de los participantes. Lo que comenzó como una broma local se transformó, en cuestión de segundos, en una lección sobre la riqueza y la complejidad del idioma compartido.