Con críticas a la clase política y un rompecabezas de la Argentina: así comenzó el nuevo programa de Esteban Trebucq

Luego de su despedida de Crónica HD, el conductor inició La cruel verdad, un ciclo que se emite de lunes a viernes a las 21 hs. en la señal A24

Guardar
Cómo fue el comienzo de La cruel verdad, el nuevo programa de Esteban Trebucq

Luego de su despedida de Crónica HD, en donde trabajó poco más de cuatro años, Estreban Trebucq concretó su desembarco a A24 este lunes 2 de enero con La cruel verdad, tal como se llama su nuevo ciclo. Como guiño a su pasado reciente, una típica placa roja estalló en la pantalla mientras el estudio lucía totalmente vacío. “Trebucq está demorado”, se leía en letras blancas sobre fondo rojo, al estilo del canal fundado por Héctor Ricardo García.

“Estaría incomunicado”, informaba en potencial otra placa. “No responde llamados. Ampliaremos...”, cerraba, siempre a la usanza de Crónica. De golpe, el conductor aparece corriendo y algo agitado en el estudio. “¿No hay agua, che? Vine corriendo. Qué mala onda. Perdón, se me hizo tarde, estaba tratando de organizar el país”, se justificó Trebucq de manera irónica sobre su tardanza. “Tranquilos muchachos, recién llego, trátenme bien. Estaba tratando de armar el país, pero claro: es un quilombo... ¿Se puede decir ‘quilombo’ o no? En el otro lugar me dejaban...”, les preguntaba a las personas a su alrededor y fuera de cámara.

En el zócalo se leía “El país que no encaja”, título del editorial que Esteban desarrolló en el comienzo de su flamante ciclo. “Se murió la verdad en la Argentina. Porque importa lo que la persona diga tal o cualquier cosa. Importa el emisor del mensaje y no el mensaje en sí. ‘Se murió la verdad’, dice un amigo y tiene razón”, comenzó diciendo.

El comienzo del nuevo programa
El comienzo del nuevo programa de Esteban Trebucq

“Esta es una Argentina incompleta, de cartón, que voy a tratar de armar. Una Argentina que no encastra, un verdadero rompecabezas donde quizás haya más piezas de las que se necesiten. O quizás falten muchas piezas. Para mí, faltan piezas y probablemente unas no encastren con otras. ¿Saben qué no encastra en Argentina? La lógica, el sentido común”, continuó desarrollando el conductor.

“No tengo claro si se roban un PBI, dos, tres o medio. No lo tengo claro. Lo que estoy seguro que se robaron en la Argentina es la verdad. Hay un sector de la población muy importante que cree más en la fe que en los datos, que delegó la soberanía del pensamiento, que piensa a través de otra persona. Entonces, no importa lo que diga esa persona. Importa quién lo dice. Si esa persona lo dice, tiene razón”, insistió Trebucq en su tesis.

“El gran desafío de la clase dirigente argentina es rearmar el país”, analizó. A partir de este momento y en congruencia con sus palabras, desplegó sobre el piso del estudio las piezas grandes de un rompecabezas con la forma del territorio argentino. Cuando estaba terminando de armarlo, apareció una pieza de Cristina Fernández de Kirchner que no encastraba en el único hueco disponible. Luego agarró otra con la cara de Mauricio Macri que tampoco encajaba en el esquema. Por último, apareció una de Alberto Fernández que no solo no entraba, sino que además no encastraba entre sí con la de la vicepresidenta.

Esteban Trebucq intentó armar un
Esteban Trebucq intentó armar un rompecabezas con la forma del territorio argentino en el inicio de su nuevo programa

“Qué raro que el vicepresidente y el presidente no encajen, ¿no?”, consideró Trebucq hasta que finalizó con el armado del enorme puzzle con la pieza que faltaba, sin la cara de ningún político. “Esto lo digo con respeto, para que quede claro. Jamás me van a escuchar decir que tal persona es buena o mala, porque no tengo el patrón de la bondad”, cerró su editorial. Un rato después, inició un mano a mano con el primer invitado del ciclo, el economista Carlos Melconián.

Seguir leyendo: