La advertencia de Elon Musk: por qué los robots humanoides con IA encarecerán los PC

Actualmente la falta de memoria RAM ha afectado los precios de los dispositivos y el panorama no parece cambiar

Elon Musk - Tesla - Optimus - tecnología - 25 de enero
Elon Musk afirmó que la demanda de memoria de los robots humanoides superará a la del resto de las aplicaciones tecnológicas en la Tierra. (Composición Infobae: REUTERS/Denis Balibouse/Benoit Tessier)
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Elon Musk afirmó que la demanda de memoria de los robots humanoides superará a la de todas las demás aplicaciones tecnológicas combinadas en la Tierra. El planteo, publicado en X, reavivó el debate sobre una posible escasez de componentes clave para la industria de los semiconductores.

El dueño de Tesla respondió a un usuario que había citado un informe de la consultora Counterpoint Research. Ese análisis proyectaba una demanda global de memoria DRAM para robots humanoides de apenas 21,5 petabytes este año, con una capacidad por unidad que llegaría a 430 petabytes incluso si la producción se multiplicara por veinte. Musk calificó esa estimación de “absurda”.

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Qué dijo exactamente Musk sobre la demanda de RAM

En su mensaje, Musk sostuvo que la necesidad de memoria de los robots “superará a todo lo demás en la Tierra”, porque estas máquinas deben operar sobre cuerpos físicos para manipular átomos en el mundo real, lo que vuelve irremplazable su consumo de recursos computacionales.

El empresario fue más allá y proyectó un escenario de mayor escala: aseguró que las necesidades de cómputo de una futura superinteligencia artificial excederán ampliamente a las de los robots. Sin embargo, estimó que casi el 100% de ese procesamiento terminará por ubicarse en el espacio profundo, fuera de la Tierra.

 Elon Musk sostuvo que el procesamiento computacional de una futura superinteligencia artificial operará en el espacio profundo.(REUTERS/Evan Vucci/File Photo/File Photo)
Elon Musk sostuvo que el procesamiento computacional de una futura superinteligencia artificial operará en el espacio profundo.(REUTERS/Evan Vucci/File Photo/File Photo)

Contra las proyecciones más conservadoras, Musk defendió que la irrupción de la inteligencia artificial física, es decir, su salto del procesamiento de datos abstractos a la manipulación directa del entorno, multiplicará el consumo de memoria hasta niveles que ningún dispositivo actual alcanza. Según su planteo, ese cambio de escala dejará atrás a cualquier otro uso conocido de cómputo.

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Counterpoint Research, por su parte, proyectó que la demanda global de DRAM para robots humanoides crecerá veinte veces hacia 2030, al pasar de unos 8.300 terabytes actuales a 172.000 terabytes, mientras la capacidad de memoria por robot se duplicará de 19 a 39 gigabytes.

El analista Shay Boloor, estratega jefe de mercado en Futurum Equities, ofreció una proyección distinta a partir de las propias cifras de Tesla. Si la compañía produjera 10 millones de unidades de su robot Optimus por año, con 72 gigabytes de memoria por unidad, la demanda total ascendería a unos 720 petabytes anuales.

Boloor remarcó que los robots emplean chips de memoria de bajo consumo, conocidos como LPDDR, en lugar de memoria de ancho de banda alto (HBM), la variante que domina el mercado de los centros de datos de inteligencia artificial.

El analista Shay Boloor estimó que la producción de diez millones de robots Optimus requerirá 720 petabytes de memoria al año.(REUTERS/Francis Mascarenhas)
El analista Shay Boloor estimó que la producción de diez millones de robots Optimus requerirá 720 petabytes de memoria al año.(REUTERS/Francis Mascarenhas)

Por qué un robot humanoide necesita tanta memoria

Un robot humanoide debe interpretar en simultáneo un flujo constante de información que proviene de cámaras de alta resolución, sensores LiDAR y sistemas táctiles, y responder a los cambios del entorno de manera instantánea.

A diferencia de un servidor que procesa datos ya estructurados, estas máquinas necesitan memoria suficiente para operar de forma autónoma en espacios físicos reales, lo que explica el salto proyectado en su consumo de RAM.

Pese a esa exigencia técnica, Musk no mantuvo una postura uniforme sobre las especificaciones de sus propios chips. El 1 de octubre había anunciado que Tesla reduciría a la mitad la capacidad de RAM de su chip AI5, hasta 72 gigabytes de LPDDR5, y recortaría en un tercio la del chip AI6, hasta 144 gigabytes de LPDDR6.

Musk justificó entonces esa decisión como la única vía para garantizar el suministro masivo de componentes para Optimus, con un ahorro significativo de costos. Argumentó que el rendimiento de un chip depende principalmente del ancho de banda de memoria y no de su capacidad total, y que ese ancho de banda se mantiene sin cambios en ambos procesadores.

La industria robótica utiliza chips de memoria de bajo consumo LPDDR en lugar de los módulos de alto ancho de banda habituales en servidores. (REUTERS/Manami Yamada)
La industria robótica utiliza chips de memoria de bajo consumo LPDDR en lugar de los módulos de alto ancho de banda habituales en servidores. (REUTERS/Manami Yamada)

Por qué la escasez de memoria ya es un problema para la industria

En la última teleconferencia de resultados trimestrales, Musk había señalado que las primeras entregas de Optimus a clientes están previstas para fines del próximo año, y que la línea de producción de Fremont necesitará al menos un año adicional para alcanzar las 20.000 unidades semanales. Medios del sector habían reportado un primer pedido a gran escala de unas 5.000 unidades de Optimus, dato que la compañía no confirmó.

Un panorama que su suma a la ya la escasez de memoria que encareció su precio durante el último año, con impacto directo en los costos de fabricación de computadoras portátiles, consolas de videojuegos y teléfonos inteligentes.

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