Cómo usar electrodomésticos para ahorrar agua y energía durante las altas temperaturas del Fenómeno El Niño

Millones de familias que adopten hábitos eficientes en el uso de sus electrodomésticos pueden contribuir, en conjunto, a reducir la presión sobre los recursos naturales durante este período

Ilustración de una mujer de espaldas abriendo un refrigerador iluminado en una cocina con fregadero.
Revisar los empaques de la nevera es una medida de mantenimiento preventivo que reduce el gasto de recursos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Las entidades climáticas de América Latina advierten sobre el fortalecimiento del fenómeno de El Niño y el aumento de temperaturas en gran parte de la región. Según los expertos, los países costeros del Pacífico podrían enfrentar uno de los episodios más intensos de las últimas décadas, con menor precipitación, mayor riesgo de incendios forestales y una presión creciente sobre los recursos hídricos.

Ante ese escenario, la forma en que los hogares usan sus electrodomésticos cobra una relevancia que pocas veces se discute.

Modificación de hábitos de uso de electrodomésticos

Cuando las temperaturas suben, la rutina familiar cambia. Las puertas de la nevera se abren con más frecuencia en busca de bebidas frías, los ventiladores y aires acondicionados funcionan durante más horas y, en muchos hogares, también aumenta la frecuencia de lavado de ropa. Esos cambios, aunque comprensibles, elevan el consumo de agua y energía si no van acompañados de prácticas más eficientes.

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Una mujer de perfil coloca paquetes de pescado congelado en un congelador lleno de bolsas y recipientes de comida.
Abrir la nevera con frecuencia obliga al sistema de refrigeración a trabajar más para recuperar su temperatura interna, lo que eleva el consumo energético durante las olas de calor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mecanismo detrás de ese mayor gasto es directo: cada vez que se abre la puerta de la nevera, el sistema de refrigeración debe trabajar más para recuperar la temperatura interna. Del mismo modo, una lavadora operada con cargas pequeñas consume prácticamente la misma cantidad de agua y energía que un ciclo completo. El resultado es un gasto mayor sin un beneficio proporcional.

“El principal cambio no está en dejar de usar los electrodomésticos, sino en aprender a utilizarlos de manera más inteligente. Cuando las temperaturas aumentan, equipos como la nevera, el aire acondicionado o la lavadora trabajan con mayor frecuencia o durante más tiempo. Por eso, pequeños ajustes en los hábitos de uso pueden representar una diferencia importante tanto para el consumo de recursos como para la economía del hogar”, explicó Andrés Santana, gerente de mabe Sustentable.

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Mantenimiento preventivo, una herramienta subestimada

Preparar el hogar para las altas temperaturas va más allá de restringir el uso de los equipos. Los expertos señalan que el mantenimiento preventivo de los electrodomésticos forma parte de una estrategia real de adaptación climática, comparable a las recomendaciones que las autoridades emiten sobre el ahorro de agua en temporadas secas.

Lavadora de carga frontal de acero inoxidable con la puerta abierta, pantalones vaqueros dentro y espuma de jabón. Panel de control en la parte superior.
Usar la lavadora con cargas pequeñas consume prácticamente la misma cantidad de agua y energía que un ciclo completo, según los expertos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre las acciones concretas que se recomiendan están revisar el estado de los empaques de la nevera para evitar fugas de aire frío, limpiar con regularidad los filtros del aire acondicionado y utilizar los programas de lavado acordes con las necesidades reales de cada carga. Ninguna de esas acciones requiere grandes inversiones; su impacto se acumula con la repetición.

Santana lo resume así: “La sustentabilidad comienza con decisiones cotidianas. Muchas veces creemos que el ahorro depende únicamente de grandes inversiones, cuando en realidad mantener correctamente un electrodoméstico o utilizar adecuadamente sus funciones puede generar beneficios importantes tanto para el medio ambiente como para las familias.”

Tecnologías que mejoran la eficiencia

La industria de electrodomésticos ha desarrollado soluciones orientadas a reducir el consumo de recursos sin afectar el rendimiento de los equipos. Tecnologías como los motores TecInverter, los sistemas Home Energy Saver, y las plataformas Aqua Saver Green y Aqua Recovery permiten optimizar el uso de agua y energía mediante un funcionamiento adaptado a las necesidades reales de cada hogar.

Un salón con un aparto de aire y una ventana abierta
Limpiar los filtros del aire acondicionado es una buena estrategia preventiva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esas herramientas tecnológicas amplían el margen de acción de las familias frente a fenómenos como El Niño, al ofrecer equipos que responden de forma más eficiente a las condiciones de uso, incluso cuando la demanda aumenta por el calor.

Acciones individuales con efecto colectivo

La respuesta frente a fenómenos climáticos de esta magnitud exige tanto decisiones institucionales como cambios en los hogares. Usar la lavadora con cargas completas, evitar abrir la nevera de forma innecesaria, realizar mantenimiento preventivo a los equipos y aprovechar tecnologías de alta eficiencia son prácticas que, multiplicadas por millones de familias, pueden reducir la presión sobre los recursos naturales.

“Cada gota de agua y cada kilovatio de energía que logramos ahorrar hoy representan un aporte para el futuro que queremos construir. Preparar nuestros hogares para enfrentar los retos del cambio climático no significa renunciar al bienestar, sino entender que las pequeñas decisiones cotidianas tienen el poder de generar un impacto colectivo”, señaló Santana.

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