Qué permisos debes evitar dar a las aplicaciones de tu celular

Por ejemplo, los permisos de ubicación en segundo plano facilitan el rastreo de tus movimientos

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Primer plano de un smartphone mostrando una ventana emergente blanca con el texto 'Permiso requerido', y dos botones 'Denegar' y 'Permitir'.
Las aplicaciones móviles suelen solicitar permisos que no siempre son necesarios para su funcionamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el mundo digital actual, conceder permisos a las aplicaciones móviles se ha vuelto una rutina casi automática. Pocos usuarios se detienen a pensar en las consecuencias de aceptar cada solicitud. Otorgar ciertos permisos sin precaución puede exponer información personal y poner en riesgo la seguridad de los dispositivos. Tanto dispositivos con Android como aquellos con iOS, desarrollados por Apple, han incorporado mecanismos para proteger a los usuarios, pero la decisión final sobre qué autorizar sigue en manos del usuario.

Cada vez que una aplicación solicita acceso a datos o funciones, el sistema operativo del móvil actúa como intermediario. Android y iOS han ajustado su enfoque en los últimos años. Antes, las apps pedían permisos antes de instalarse.

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Ahora, la mayoría de las autorizaciones aparecen cuando la app las necesita durante su uso. En Android, desde la versión 6.0, los permisos se dividen en dos grandes grupos: los normales, como acceso a Internet, que se conceden automáticamente, y los peligrosos, como ubicación, micrófono o contactos, que requieren aprobación explícita del usuario.

Las versiones más recientes de ambos sistemas han sumado permisos adicionales, como la ubicación en segundo plano o el envío de notificaciones, que pueden implicar varios pasos de consentimiento. Para los desarrolladores, este sistema permite crear apps más funcionales sin interrumpir al usuario constantemente, pero también abre la puerta a solicitudes excesivas o innecesarias.

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Primer plano de un joven con capucha oscura mirando fijamente la pantalla de un smartphone, con el dedo índice derecho tocándola. La pantalla muestra perfiles con fotos.
Autorizar el acceso al micrófono o la cámara puede exponer información sensible si no se gestiona adecuadamente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los riesgos detrás de permisos mal gestionados

No todas las aplicaciones solicitan acceso a los mismos recursos, pero existen patrones que deberían alertar a los usuarios. Una app de juegos que pide tus contactos o una calculadora que desea usar el micrófono y la cámara evidencian solicitudes fuera de lo razonable. Aceptar esos permisos sin cuestionarlos puede exponer datos sensibles: desde mensajes y registros de llamadas hasta ubicación, archivos y contraseñas.

El acceso excesivo permite a aplicaciones maliciosas robar contraseñas, interceptar códigos SMS, inscribir al usuario en servicios de pago no autorizados o vender perfiles detallados a anunciantes. Además, la seguridad física puede verse comprometida si se permite el rastreo constante de la ubicación o la activación remota del micrófono y la cámara.

El auge de las aplicaciones de inteligencia artificial ha incrementado la sofisticación de estos riesgos. Muchas solicitan acceso permanente al micrófono para detectar palabras de activación, así como a contactos, calendario o incluso al contenido mostrado en pantalla. Estos permisos pueden usarse para fines distintos a los que el usuario imagina.

En el caso de aplicaciones de salud y actividad física, el riesgo suele minimizarse. Sin embargo, los datos corporales pueden ser compartidos o vendidos, afectando desde opciones de seguro hasta alimentar mercados de corretaje de datos.

celular - Android - caché - tecnología - 26 de abril
Aplicaciones de inteligencia artificial también requieren especial atención por los amplios permisos que suelen pedir. (Imagen ilustrativa Infobae)

Permisos críticos que debes evitar

El contexto de cada aplicación importa, pero algunos permisos suelen ser especialmente delicados, según la empresa de ciberseguridad ESET:

  • Servicios de accesibilidad: Permiten a una app leer lo que se escribe, ver mensajes y concederse permisos adicionales. En Android, sólo apps de la tienda oficial pueden solicitarlo y es obligatorio confirmar el permiso periódicamente. En iOS, este acceso no está disponible de forma nativa.
  • Ubicación en segundo plano: Permite rastrear los movimientos del usuario y crear perfiles detallados de su vida diaria. Ambos sistemas operativos solicitan reconfirmación periódica para mantener este permiso activo.
  • SMS y registros de llamadas: Pocas aplicaciones necesitan acceder a mensajes o historial de llamadas. Con este permiso, un atacante puede interceptar códigos de autenticación, secuestrar cuentas o acceder a información privada.
  • Permiso de superposición (overlay): Autoriza a una aplicación a mostrar ventanas sobre otras, lo que puede facilitar ataques de clickjacking. Android requiere activarlo manualmente en la configuración del sistema, mientras que iOS no contempla un permiso equivalente.

Cómo gestionar los permisos de manera segura

Antes de conceder acceso, conviene preguntarse si la aplicación realmente lo necesita para funcionar. Las opciones “permitir una vez” o “permitir sólo mientras se usa” brindan un control adicional, especialmente para permisos sensibles como ubicación, micrófono o cámara.

Primer plano de una persona usando un smartphone con la pantalla principal visible, mostrando los iconos de WhatsApp, Gmail y una aplicación bancaria.
Revisar y limitar los permisos desde la configuración del teléfono reduce riesgos de robo de datos y acceso no autorizado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

ESET recomienda revisar periódicamente los permisos otorgados. En iOS, el usuario puede acceder a la Configuración, entrar en Privacidad y Seguridad, y activar el Informe de privacidad de las apps para ver qué datos han sido consultados y cuándo. También es posible revisar los permisos de cada app de forma individual y desactivar los que no sean esenciales.

En Android, se puede acceder a Ajustes, abrir el apartado de Seguridad y Privacidad, y consultar el Panel de privacidad. Una función relevante permite ver qué aplicaciones han usado sensores en los últimos siete días; si alguna accedió al micrófono o la ubicación en horarios inusuales, es posible revocar el permiso de inmediato. Además, si una aplicación no se usa durante varios meses, Android puede revocar permisos de forma automática y desactivar notificaciones relacionadas.

Para reducir riesgos, lo más recomendable es descargar aplicaciones sólo desde tiendas oficiales como Google Play o App Store, revisar valoraciones de otros usuarios y considerar la instalación de soluciones de seguridad móvil de proveedores confiables.

Otorgar permisos sin reflexión puede comprometer la privacidad y la seguridad tanto digital como física. Cada autorización debe analizarse en función de su utilidad real y el nivel de exposición que implica.

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