Se acerca el fin de los celulares: las smart glasses los reemplazarán y solo con IA

Con la llegada de las gafas inteligentes, la interacción entre lo físico y lo digital se vuelve inmediata y personalizada, mediante la integración de IA, sensores y realidad aumentada

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La llegada de los smart
La llegada de los smart glasses con tecnología avanzada marca un cambio clave en la vida digital y plantea nuevos desafíos de privacidad y adaptación social. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inminente consolidación de los smart glasses o gafas inteligentes como el próximo dispositivo esencial, como hoy lo son los celulares, augura un cambio en la relación entre usuarios y tecnología, y abre interrogantes sobre privacidad y adaptación social en un contexto donde la integración de inteligencia artificial redefine la frontera entre mundo físico y digital.

Según la revista MIT Technology Review y la publicación científica estadounidense Popular Science, a partir de 2026 estos anteojos inteligentes no solo proyectarán información en el campo visual, sino que también personalizarán la experiencia cotidiana mediante asistentes de voz, sensores avanzados y realidad aumentada adaptada a los hábitos individuales.

El propio Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, sostuvo que “es difícil imaginar un mundo, dentro de algunos años, donde la mayoría de las gafas que la gente usa no sean gafas con IA”.

Meta y su director ejecutivo,
Meta y su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, destacan que las gafas con IA reemplazarán progresivamente a los accesorios tradicionales para millones de usuarios en los próximos años. (Foto: REUTERS/Carlos Barria/File Photo)

El directivo comparó este fenómeno con la transformación que los smartphones representaron en la década pasada, al señalar que la transición a los smart glasses no implicaría un cambio brusco de conducta, sino la mejora progresiva de un accesorio ya integrado en la vida de miles de millones de personas.

Por qué la inteligencia artificial será clave para la expansión de esta tecnología

Empresas del sector han potenciado la integración de inteligencia artificial y sensores que analizan distancia de lectura, movimientos oculares y de cabeza, reacciones a la fatiga y condiciones de iluminación ambiental.

Estos parámetros alimentan modelos digitales o gemelos virtuales capaces de anticipar y ajustar de forma personalizada la configuración óptica para cada usuario.

Los modelos más modernos de
Los modelos más modernos de gafas inteligentes integran varias funciones para personalizar la experiencia de usuario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, los lentes progresivos de última generación calculan áreas de enfoque precisas, optimizando tanto la prescripción visual como la rutina diaria del usuario, para una adaptación más rápida y una reducción de las distorsiones respecto a las soluciones convencionales.

El desarrollo tecnológico permite ahora la convergencia de salud visual y auditiva en un solo dispositivo. Modelos recientes incorporan asistencia auditiva a través de micrófonos direccionales y altavoces de oído abierto, configurables desde aplicaciones.

De qué forma la robótica incentiva la fabricación masiva de lentes inteligentes

El sector óptico se transforma con la adopción de robots y vehículos autónomos que permiten fabricar cerca de cuatro millones de lentes al año.

Estos procesos automatizados reducen los errores humanos y garantizan la calidad, mientras la implantación de sistemas de reciclaje y paneles solares fortalece los objetivos de sustentabilidad de la industria.

El sector óptico apuesta por
El sector óptico apuesta por la robótica y la automatización, fabricando hasta cuatro millones de lentes anuales y avanzando en sostenibilidad con reciclaje y energía solar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta modernización responde a la creciente demanda de soluciones personalizadas y a la presión para reducir el impacto ambiental en el sector.

Qué dudas hay alrededor del uso de gafas inteligentes

Los desafíos sanitarios y socioeconómicos del sector se reflejan en datos publicados por la Organización Mundial de la Salud: la presbicia afecta al 85% de las personas mayores de cuarenta años, quienes pasan una media de seis horas diarias frente a pantallas, cifra que se eleva a diez horas en oficinas.

El déficit visual no corregido se traduce en pérdidas anuales de productividad estimadas en 411.000 millones de dólares, mientras el coste global de las soluciones ópticas ronda los 25.000 millones de dólares.

Al ser de uso masivo,
Al ser de uso masivo, el uso de estos accesorios generar dudas sobre el respaldo de los datos que almancena. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asimismo, las dudas alrededor de la privacidad y a la aceptación social de los smart glasses ocupan un lugar central en el debate público. Cámaras, asistentes virtuales y sensores incorporados levantan preocupaciones respecto a la protección de datos y los riesgos de vigilancia personal, sobre todo en el espacio público.

Los expertos sugieren implementar sistemas de seguridad y cifrado avanzados, sumado a marcos regulatorios claros para delimitar los usos de cámaras y sensores en diferentes contextos.

La Agencia de Protección de Datos de la Unión Europea subraya la necesidad de informar de forma transparente sobre las funciones de recopilación y procesamiento de datos de estos dispositivos, para preservar derechos y establecer un nuevo equilibrio entre innovación, privacidad y vida cotidiana.