El motivo por el que el WiFi se vuelve lento en las noches: así es posible evitar este problema

En zonas residenciales densamente pobladas suele vivirse esta situación por la cantidad de dispositivos conectados

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La lentitud del WiFi por
La lentitud del WiFi por la noche afecta a millones de usuarios que experimentan caídas de velocidad en horarios nocturnos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La lentitud del WiFi por la noche se ha convertido en una experiencia común para millones de usuarios. Justo cuando llega el momento de relajarse para ver una serie, jugar en línea o realizar una videollamada, la conexión empieza a fallar y navegar se vuelve una tarea desesperante.

Esta situación no se debe a una avería puntual ni a un solo responsable, sino a una combinación de factores que se potencian en las horas nocturnas y que, además, pueden ser atacados con medidas sencillas.

Por qué el WiFi en la noche suele funcionar más lento

Uno de los factores más relevantes que explican la caída de velocidad en el WiFi durante la noche es la congestión de red. En la franja comprendida entre las 19:00 y las 23:00, la mayoría de las personas están en casa y, de forma simultánea, encienden sus dispositivos: televisores inteligentes, consolas, ordenadores y móviles se conectan para consumir contenidos en streaming, descargar archivos o participar en videollamadas.

La infraestructura que lleva los datos hasta cada vivienda tiene un límite físico, lo que significa que, cuanto más vecinos intentan conectarse al mismo tiempo, menor es el ancho de banda disponible para cada usuario. Al igual que ocurre con la presión del agua si todos abren el grifo a la vez, la velocidad de la red disminuye drásticamente.

La saturación del proveedor de
La saturación del proveedor de servicios impide que el cable Ethernet o el WiFi mantengan una velocidad estable durante la noche. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Informes de mercado, como los publicados por la CNMC y análisis de plataformas como Speedtest Intelligence, reflejan que la velocidad media de descarga en fibra óptica puede caer entre un 20 y 25% durante estas horas en zonas de alta densidad residencial.

Este fenómeno se produce tanto si la conexión es por cable Ethernet como por WiFi, lo que indica que el problema muchas veces escapa al control inmediato del usuario y responde a la saturación del proveedor de servicios.

La saturación de la red no solo ocurre fuera de casa. Dentro de cada vivienda, los dispositivos también libran su propia batalla por el ancho de banda. Cuando llega la noche, muchos usuarios ponen a cargar teléfonos, tabletas o relojes inteligentes.

Estos aparatos suelen estar configurados para realizar copias de seguridad en la nube y descargar actualizaciones de sistema automáticamente al detectar una red WiFi disponible y una fuente de alimentación.

La competencia entre routers por
La competencia entre routers por el canal de transmisión provoca interferencias en la banda de 2,4 GHz y genera ralentizaciones de red. (Imagen ilustrativa Infobae)

Estos procesos, que pasan desapercibidos, consumen gran parte de la capacidad de subida y bajada, restringiendo la velocidad para el resto de actividades. Además, la guerra de frecuencias se intensifica cuando todos los routers del vecindario transmiten datos simultáneamente.

El espacio aéreo se llena de señales y el ruido electromagnético provoca interferencias, especialmente en la saturada banda de 2,4 GHz.

Cuando varios routers emiten en el mismo canal, se produce una competencia directa para que los datos lleguen a destino. Como resultado, se experimentan cortes, caídas y ralentizaciones. Este problema se agrava si el router es antiguo, incapaz de gestionar el volumen de dispositivos conectados que hoy es habitual en cualquier hogar.

Cómo mejorar el rendimiento del WiFi en la noche

Aunque no se puede controlar la demanda del vecindario, sí existen varias acciones que los usuarios pueden implementar para optimizar la red doméstica y reducir el impacto de la congestión nocturna.

Reiniciar el router y optar
Reiniciar el router y optar por canales menos saturados son medidas esenciales para mejorar el rendimiento del WiFi por la noche. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una medida efectiva consiste en reiniciar el router. Este simple gesto permite limpiar la memoria caché y, en muchos modelos, forzar al equipo a buscar un canal de transmisión menos saturado. Si el router lo permite, es recomendable acceder a la configuración y cambiar manualmente el canal, optando por los menos concurridos (1, 6 u 11 en la banda de 2,4 GHz).

Otra solución es conectarse a la banda de 5 GHz si el router y los dispositivos son compatibles. Esta banda ofrece mayor velocidad y suele estar menos saturada, aunque su alcance es menor y atraviesa peor las paredes. Para viviendas grandes, la instalación de una red WiFi Mesh o de malla puede resolver los problemas de cobertura y gestión inteligente del tráfico.

Colocar el router en un lugar central y elevado, lejos de obstáculos, contribuye a optimizar la señal. Limitar el número de dispositivos conectados o programar actualizaciones y descargas para horarios fuera de las horas pico ayuda a conservar el ancho de banda disponible.