Las consecuencias de desconectar la refrigeradora y dejarla inactiva en casa

Cada vez que se desconecta el aparato y se vuelve a encender, el interior pierde temperatura y el compresor debe trabajar más intensamente para restablecer el frío

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En lugar de apagar la
En lugar de apagar la refrigeradora, existen estrategias más efectivas y seguras para reducir el consumo eléctrico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desconectar la refrigeradora y dejarla sin uso puede traer complicaciones que van más allá del simple ahorro de energía. Este hábito, aunque parece inofensivo, puede provocar problemas de higiene, deterioro del aparato y un aumento en el consumo eléctrico. Los fabricantes y expertos en electrodomésticos advierten que apagar y encender la nevera con frecuencia reduce su vida útil y puede causar daños internos, además de afectar la conservación de los alimentos almacenados.

Riesgos de desconectar la refrigeradora: daños y pérdida de eficiencia

Apagar la refrigeradora con frecuencia interrumpe el ciclo continuo para el que fue diseñada. Esto puede dañar el compresor, un componente esencial que requiere estar en funcionamiento constante para mantenerse lubricado y evitar el desgaste prematuro.

Además, cada vez que se desconecta el aparato y se vuelve a encender, el interior pierde temperatura y el compresor debe trabajar más intensamente para restablecer el frío, incrementando así el consumo energético en lugar de reducirlo.

Apagar la refrigeradora con frecuencia
Apagar la refrigeradora con frecuencia interrumpe el ciclo continuo para el que fue diseñada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejar alimentos dentro de una refrigeradora apagada aumenta el riesgo de descomposición y proliferación bacteriana, generando malos olores, humedad y la formación de moho. Estos factores no solo afectan la salud, sino que también pueden dejar el electrodoméstico inutilizable o con un mantenimiento más costoso.

Alternativas para ahorrar energía con el uso adecuado de la refrigeradora

En lugar de apagar la refrigeradora, existen estrategias más efectivas y seguras para reducir el consumo eléctrico. Ajustar la temperatura de manera eficiente, evitar abrir la puerta con frecuencia y limpiar el interior con regularidad ayudan a mantener el frío y optimizan el rendimiento.

Además, es pertinente indicar que elegir modelos con alta eficiencia energética, identificados con la etiqueta A+++, puede significar un ahorro significativo a largo plazo.

Mantener la refrigeradora encendida, cuidando su uso y mantenimiento, es la mejor manera de preservar tanto la integridad del aparato como la calidad de los alimentos y la seguridad en el hogar.

Evitar abrir la puerta con
Evitar abrir la puerta con frecuencia ayuda a conservar el frío y optimiza el rendimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo reducir el consumo de energía en el hogar

Reducir el consumo de energía en el hogar es posible si se adoptan hábitos sencillos y se implementan algunos ajustes en la vivienda. Entre las acciones recomendadas está apagar las luces y los dispositivos electrónicos cuando no se estén utilizando, así como reemplazar las bombillas tradicionales por focos LED, que ofrecen mayor durabilidad y eficiencia.

Es importante también desconectar cargadores y aparatos eléctricos, ya que continúan consumiendo energía incluso apagados. Aprovechar al máximo la luz natural abriendo cortinas y persianas durante el día puede disminuir la necesidad de iluminación artificial.

En cuanto al uso de electrodomésticos, es aconsejable operar lavadoras y lavavajillas solo con cargas completas y elegir programas de bajo consumo. Regular el termostato a temperaturas moderadas y mejorar el aislamiento de puertas y ventanas ayudan a conservar la temperatura interior, evitando pérdidas de calor o frío.

La lavadora, la secadora, el
La lavadora, la secadora, el horno eléctrico y el calentador de agua son de los electrodomésticos que más energía consumen. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mantener el frigorífico en buen estado, verificando el sellado y evitando la acumulación de escarcha, también contribuye a la eficiencia energética. Además, es útil realizar revisiones periódicas en las instalaciones eléctricas y en los equipos del hogar.

Qué electrodomésticos consumen más energía

Dentro de los electrodomésticos, los que más energía consumen suelen ser el aire acondicionado y la calefacción, especialmente en temporadas de uso intensivo. El refrigerador, al estar en funcionamiento constante, también representa un gasto considerable, seguido de la lavadora, la secadora, el horno eléctrico y el calentador de agua.

Optar por modelos eficientes y emplear estos aparatos de manera consciente permite lograr un ahorro significativo en la factura de electricidad. Además, programar los electrodomésticos para que funcionen en horarios de menor demanda puede ayudar a reducir aún más el consumo energético.