Elon Musk anuncia que Neuralink iniciará en 2026 la producción masiva de chips cerebrales

La empresa busca acelerar el acceso con cirugía automatizada para personas con lesiones

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Elon Musk anunció que Neuralink
Elon Musk anunció que Neuralink fabricará en serie sus implantes cerebrales a partir de 2026. (Reuters)

Neuralink, la empresa fundada por Elon Musk, tiene previsto iniciar la producción masiva de su implante de interfaz cerebro-computadora en 2026. Ese mismo año espera comenzar con procedimientos quirúrgicos altamente automatizados para colocar estos dispositivos en pacientes.

El anuncio fue publicado por el propio Musk en su cuente de X (antes Twitter): “Neuralink iniciará la producción en gran volumen de dispositivos de interfaz cerebro-computadora y pasará a un procedimiento quirúrgico simplificado y casi totalmente automatizado en 2026″.

El implante cerebral desarrollado por Neuralink está dirigido a personas con lesiones neurológicas graves, como daños en la médula espinal. Este sistema permite a los usuarios interactuar con dispositivos digitales o físicos a través de la actividad cerebral.

El dispositivo está dirigido a
El dispositivo está dirigido a personas con lesiones en la médula espinal y otras condiciones neurológicas severas. (Reuters)

Entre los avances recientes, el primer paciente en recibir el implante logró, usando solo el pensamiento, mover un cursor en pantalla, jugar videojuegos, navegar por Internet y publicar contenido en redes sociales. Estas aplicaciones han mejorado la autonomía de personas que han perdido movilidad, abriendo nuevas posibilidades de rehabilitación.

Durante 2025, Neuralink logró que doce pacientes con parálisis severa recibieran el implante cerebral. Ellos pudieron controlar herramientas digitales y mecánicas únicamente con la mente. Estos progresos clínicos se debieron al inicio de ensayos en humanos, que comenzaron tras la autorización en 2024 de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, después de un rechazo inicial de la agencia.

En junio del año pasado, la empresa aseguró USD 650 millones en una ronda de financiación. El capital recaudado se destinó a impulsar el desarrollo tecnológico, ampliar las pruebas clínicas y reforzar la infraestructura necesaria para la producción a gran escala, lo que es fundamental para incrementar el número de beneficiarios.

El chip de Neuralink permite
El chip de Neuralink permite mover un cursor, jugar videojuegos y navegar por Internet mediante señales cerebrales. (Bloomberg)

El desarrollo de una cirugía casi completamente automatizada representa uno de los principales retos para aumentar la disponibilidad de esta tecnología. El impacto de estos logros puede transformar el abordaje de lesiones neurológicas y ofrecer nuevas formas de autonomía a personas con discapacidad.

Con la mirada puesta en 2026, la meta de Neuralink es que la implantación de su dispositivo cerebral se convierta en un procedimiento seguro, rápido y cada día más accesible para quienes más lo necesitan.

Cómo funciona el chip cerebral de Neuralink

El implante de Neuralink se inserta en la corteza motora del cerebro mediante una intervención quirúrgica. El dispositivo está compuesto por un chip y delgadas hebras con miles de electrodos capaces de captar la actividad eléctrica de las neuronas. Estos electrodos registran las señales cerebrales vinculadas a la intención de movimiento o a otras funciones cognitivas.

La empresa busca que la
La empresa busca que la cirugía para implantar el chip sea rápida, segura y accesible a más pacientes. (X/@ALScyborg)

El chip traduce estas señales neuronales en instrucciones digitales que pueden ser interpretadas por computadoras, teléfonos y otros dispositivos electrónicos. La conexión se realiza de forma inalámbrica, permitiendo que el usuario controle herramientas digitales, mueva un cursor en pantalla o escriba texto con solo pensar en la acción, sin necesidad de realizar movimientos físicos.

Para lograr esta interacción, el sistema utiliza algoritmos avanzados de inteligencia artificial que procesan en tiempo real los patrones eléctricos recogidos por los electrodos. De esta manera, el chip interpreta la intención del usuario y la transforma en comandos precisos, facilitando la comunicación y la autonomía en personas con limitaciones de movilidad.