Qué es una eSim para viajes y cómo usarla con el mismo número de celular

La tecnología de chip integrada permite conectarse sin cambiar tarjeta física ni pasar por trámites, simplificando la conectividad internacional mediante gestión digital remota

Guardar
Celular VisualesIA
Gracias a sistemas embebidos, hoy se puede activar datos móviles en otro país sin cambiar de número ni interrumpir la comunicación por falta de cobertura

Un aeropuerto, una valija, el roaming desactivado y el cartel de “sin señal” en la esquina superior de la pantalla. Para muchos viajeros, ese momento marca el comienzo de un recorrido lleno de desconexión, complicaciones o altos costos.

Pero una nueva tecnología ha comenzado a eliminar esa escena, se trata de la eSIM, un chip digital que permite conectarte a redes móviles de otros países sin cambiar tu número de teléfono ni manipular tarjetas físicas.

Este pequeño avance, casi invisible, está cambiando silenciosamente la forma en que las personas se comunican cuando están lejos de casa. Gracias a su capacidad de activación remota, su compatibilidad con múltiples perfiles y su eficiencia, la eSIM se convirtió en una herramienta indispensable para quienes se mueven entre fronteras.

Una tarjeta sin plástico

SIM
La tecnología de chip embebido permite conectarse sin cambiar tarjeta física ni pasar por trámites, simplificando la conectividad internacional mediante gestión digital remota - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La eSIM —o SIM embebida— no necesita que insertes nada en el teléfono. El chip ya viene integrado en el hardware del dispositivo y se activa mediante software.

En la práctica, cumple la misma función que una tarjeta SIM tradicional, permite conectarte a internet, realizar llamadas y enviar mensajes. La diferencia está en la forma y, sobre todo, en la flexibilidad.

A través de una aplicación o escaneando un código QR, se puede activar una nueva línea móvil en pocos pasos. Y como la mayoría de los teléfonos actuales permiten almacenar varios perfiles eSIM, es posible usar una línea local para datos y seguir recibiendo mensajes o llamadas en tu número habitual.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La eSIM transforma teléfonos, relojes y tablets en dispositivos siempre conectados mediante software que opera en segundo plano sin intervención del usuario - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Eso significa, por ejemplo, que alguien que viaja por trabajo a otro país no tiene por qué desconectarse de su entorno personal.

Compatibilidad creciente

Aunque la eSIM todavía no está disponible en todos los dispositivos, su adopción avanza rápido. Teléfonos como el iPhone desde el modelo XR, la línea Galaxy S de Samsung a partir del S20, Google Pixel o incluso modelos recientes de Xiaomi ya son compatibles.

Algunos modelos vendidos en Estados Unidos, como el iPhone 14 o 15, ni siquiera incluyen ranura física.

Pero los teléfonos no son los únicos que integran esta tecnología. También se encuentra en relojes inteligentes, tabletas, notebooks y otros dispositivos. La promesa de estar siempre conectado, sin depender del wifi de turno, se vuelve real.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Este pequeño avance tecnológico permite activar redes móviles extranjeras con un código QR, evitando pérdidas de señal o instalaciones complejas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Opciones para conseguir una

Hay dos formas de obtener una eSIM. La primera es solicitarla a un operador móvil tradicional. Compañías como Movistar, Vodafone, Orange, Telcel o AT&T ya ofrecen esta opción, tanto para líneas nuevas como para quienes desean migrar su SIM física a formato digital. Este camino es ideal para quienes buscan una solución permanente o local.

La segunda opción es recurrir a proveedores internacionales especializados en viajes. Servicios como Holafly permiten adquirir planes de datos en más de 200 destinos, con tarifas pensadas para turistas o nómadas digitales. En este caso, basta con elegir el destino, comprar el paquete, escanear el código y empezar a navegar.

Activación paso a paso

Instalar una eSIM es tan sencillo como escanear un código QR. En iOS, se accede al menú de Datos móviles, se selecciona la opción para añadir una eSIM y se escanea el código proporcionado. En Android, el camino varía según el fabricante, pero sigue la misma lógica: entrar a Conexiones, buscar el Administrador de SIM y añadir la nueva línea.

Al finalizar el proceso, el dispositivo se conecta automáticamente a la red del país en el que te encuentres. La transición es fluida y sin necesidad de apagar el teléfono ni reemplazar la tarjeta SIM que ya tenías. Es posible seguir recibiendo mensajes de tu número habitual mientras navegas con un plan local.

Además de simplificar la conexión, la eSIM suma otras ventajas. Al no ser una pieza física, no puede perderse ni dañarse. Su configuración remota evita visitas a tiendas físicas. Y como no requiere plástico ni embalaje, también representa una opción más sostenible.

La era del chip desechable está llegando a su fin. Viajar conectado, sin cargos sorpresa ni complicaciones técnicas, ahora es cuestión de escanear y seguir adelante. La eSIM no es solo una novedad tecnológica, es una forma distinta de moverse por el mundo sin perder conexión.