El momento en que Steve Jobs sugirió que Bill Gates tomaba LSD

En una conversación memorable, Jobs criticó el enfoque de Microsoft en el diseño y sugirió que el LSD podría haber cambiado la visión de Gates. Esta es la historia detrás del comentario

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Steve Jobs y Bill Gates, la anécdota del LSD que marcó su rivalidad - (REUTERS/Arnd Wiegmann/File Photo)
Steve Jobs y Bill Gates, la anécdota del LSD que marcó su rivalidad - (REUTERS/Arnd Wiegmann/File Photo)

La rivalidad entre Steve Jobs y Bill Gates es una de las más icónicas en la historia de la tecnología. Mientras Apple y Microsoft crecían en caminos paralelos, sus líderes representaban dos visiones completamente distintas sobre la innovación.

Jobs, obsesionado con el diseño y la experiencia del usuario, veía la tecnología como una forma de expresión artística, mientras que Gates, con una mente enfocada en la lógica y el código, apostaba por la funcionalidad y la expansión del software.

Pero, qué pasaría si uno de ellos hubiera cambiado su perspectiva. En su reciente autobiografía Mis inicios, Gates comparte una anécdota que muestra cómo Steve Jobs creía que el LSD podría haber mejorado los productos de Microsoft.

Bill Gates presenta sus memorias, Source Code, reflexionando sobre su trayectoria profesional y personal. (Bill Gates)
Bill Gates presenta sus memorias, Source Code, reflexionando sobre su trayectoria profesional y personal. (Bill Gates)

Qué le dijo Steve Jobs a Bill Gates sobre el LSD

En una conversación entre ambos, Jobs lanzó una frase que reflejaba su pensamiento sobre la relación entre la creatividad y el diseño tecnológico: ”Ojalá hubieras tomado ácido, quizá así habrías tenido más gusto en el diseño de tus productos”.

Lejos de tomárselo como un ataque, Gates respondió con humor y una autoconciencia que evidenciaba la diferencia entre ambos: ”Me tocó el lote equivocado. A mí el de codificación, a él el de diseño y marketing”.

Con esta frase, Gates reconoció la brecha que existía entre sus habilidades y las de Jobs. Mientras él se enfocaba en la programación y la eficiencia, Jobs tenía una visión enfocada en la estética y la experiencia del usuario.

Mientras Jobs apostaba por productos revolucionarios con una estética impecable, Gates conquistaba el mundo con software accesible y eficiente - EFE/John G. Mabanglo/Archivo
Mientras Jobs apostaba por productos revolucionarios con una estética impecable, Gates conquistaba el mundo con software accesible y eficiente - EFE/John G. Mabanglo/Archivo

Pero a pesar de sus diferencias, Gates nunca dejó de admirar las capacidades de Jobs. En su autobiografía, admite con sinceridad: ”Envidio esas habilidades. No estoy a su altura”.

Bill Gates usó LSD alguna vez

Aunque Gates no hizo del LSD un pilar en su vida, sí admite haberlo probado en su juventud, junto con la marihuana. Sin embargo, decidió dejarlo pronto, priorizando su claridad mental para construir Microsoft.

Bill Gates recuerda dos experiencias peculiares con LSD en su juventud. En una ocasión, acudió al dentista aún bajo los efectos de la sustancia, lo que convirtió la visita en un episodio incómodo y confuso.

En otra, compartió una sesión de cine con Paul Allen, cofundador de Microsoft, mientras veían la serie Kung Fu bajo los efectos del ácido, sumergiéndose en una experiencia que, según él, no aportó ningún beneficio real a su forma de pensar o trabajar.

Bill gates código fuente
El libro fue lanzado el 13 de febrero del 2025 - Bill Gates

Estas vivencias, lejos de influir en su creatividad como en el caso de Steve Jobs, reforzaron su decisión de alejarse de estas sustancias.

Por qué Steve Jobs creía que el LSD ayudaba a la creatividad

En la década de los 70, Steve Jobs experimentó con LSD, convencido de que las sustancias psicodélicas podían expandir la mente y potenciar la creatividad. Jobs no solo veía en el ácido una herramienta de exploración personal, sino también un catalizador para la innovación.

De hecho, llegó a afirmar en múltiples ocasiones que sus experiencias con esta droga influyeron en su capacidad para diseñar productos revolucionarios, como el Macintosh, el iPod y el iPhone.

Su filosofía sobre la creatividad era clara: para cambiar el mundo, había que pensar de manera diferente. Y, según él, el LSD le permitió hacerlo.

Una rivalidad de respeto

Aunque la historia los recuerda como grandes competidores, la realidad es que su relación era más compleja. Eran rivales, sí, pero también compañeros de viaje en la revolución tecnológica.

Gates lo resume perfectamente en su libro: ”Éramos compañeros de viaje en esta aventura tecnológica”.

Ambos se desafiaron mutuamente, elevando los estándares de la industria y dejando un legado que sigue definiendo la tecnología moderna.

La anécdota sobre el LSD entre Steve Jobs y Bill Gates no es solo una curiosidad sobre dos de los empresarios más influyentes del siglo XX. Es un reflejo de dos visiones opuestas que marcaron la evolución de la tecnología: la funcionalidad frente a la estética, la lógica frente a la intuición.