Sandra Mihanovich, la artista solidaria que desde hace varias décadas no deja de tocar su propio tambor

En los años 80 sus canciones añadieron otro tipo de rebeldía a la protesta que por entonces se expresaba en términos fundamentalmente políticos. Una de sus canciones fue un himno para toda una generación

«I am what i am» podría no decir nada para la mayoría de los argentinos. Pero si uno traduce eso a "Soy lo que soy", inmediatamente ese individuo pensará: ¡Ah, sí! ¡Sandra Mihanovich!

Es que su versión en español de esa canción fue tan potente e impactante que la versión original en ingles no ocupó ni el más mínimo lugar en el espectro musical nacional.

Cuando en los años 80 se abría en Argentina un espacio para "la protesta", básicamente en términos de derechos políticos y civiles Sandra Mihanovich lanzó su propio grito de guerra y de rebeldía: "Toco mi propio tambor, dicen que está mal, yo creo que es hermoso".

Sandra Mihanovich abrió su corazón e hizo confesiones de su tema musical más conocido
Sandra Mihanovich abrió su corazón e hizo confesiones de su tema musical más conocido
Sandra Mihanovich escuchó por primera vez la canción “Soy lo que soy”, en los ’80, en un boliche gay brasileño. Fue ahí cuando decidió cantarla en su propio idioma y fue un éxito

La canción formaba parte de La cage aux folles, musical de Broadway que estuvo en cartel entre 1983 y 1987. Se trataba de una composición de Jerry Herman, un artista abiertamente gay que desafiaba al mundo con su mensaje.

Como sucedió con otros tantos musicales en los que un fragmento de la obra cobra vida propia, "I am what i am" se independizó y se convirtió en un récord de ventas tras el registro de Gloria Gaynor. Esta artista americana la hizo trepar a los puestos más altos de los ranking musicales de EEUU y Europa. Luego de semejante éxito la canción se convertiría en un himno del movimiento del Orgullo LGBT.

Sandra Mihanovich junto a Guillermo Andino y Carolina Prat
Sandra Mihanovich junto a Guillermo Andino y Carolina Prat

Sandra Mihanovich conoció la canción en un boliche gay brasileño. Si bien el sonido que llegaba a oídos de los concurrentes era de la versión grabada por Gaynor, una drag-queen del local era la encargada de hacer la mímica: "Yo quiero cantar esa canción en mi idioma", pensó.

“Para mí la canción cuadró en un momento argentino muy especial. Donde ese ´Soy lo que soy´ era una respuesta a todo. No respondía a una cuestión de género ni sexual ni ninguna cosa puntual”, señaló Mihanovich

Poco tiempo después la grabación era un hecho. La canción era enérgica pero polémica: "Yo dije soy lo que soy. Pero no dije qué soy. Ahí se me vivieron todos al humo a preguntarme ´y entonces qué sos´", enfatiza.

Para muchos argentinos el disco se convirtió en un mensaje solidario, una frase liberadora para mucha gente. "Para mí la canción cuadró en un momento argentino muy especial. Donde ese ´Soy lo que soy´ era una respuesta a todo. No respondía a una cuestión de género ni sexual ni ninguna cosa puntual", señala la cantante.

“Soy lo que soy”, el tema que consagró a Sandra Mihanovich
“Soy lo que soy”, el tema que consagró a Sandra Mihanovich

Mihanovich remarca que ella descubrió en su terapia que la atracción que sentía por otras mujeres "no era una enfermedad". Y narra que fue en el diván que descubrió que el objetivo de aquella terapia no era "dejar de ser gay" sino "ser feliz".

Mihanovich: “Soy lo que soy abrió la posibilidad a muchas personas de poder tener una vida franca y honesta.  Elegir diferente sin obligar a nadie a elegir lo mismo”

Luego, esa búsqueda permanente de la felicidad fue el motor de su vida y su carrera. Sus canciones, aún hoy, reflejan eso. "Soy lo que soy abrió la posibilidad a muchas personas de poder tener una vida franca, honesta, haciendo y diciendo lo que a uno le gusta o piensa. Elegir diferente sin obligar a nadie a elegir lo mismo", sostiene.

Para esta gran cantante esas canciones fueron muy útiles para desarrollar una nueva perspectiva en cuanto al diálogo y a la convivencia: "Siento que desde cada lugar, cada uno ha podido contribuir a su manera a que esta sociedad que tenemos hoy vaya siendo, gradualmente, menos hipócrita. Creo que la hipocresía es una enfermedad que hace mucho daño, que nos carcome", culmina.

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