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Conmoción en un hospital de Tucumán: a una pareja le dijeron que había tenido una beba y le entregaron un varón con aritos

El Hospital de Concepción alegó un error de comunicación. El fiscal ordenó que se realicen pruebas de ADN a los cinco niños que nacieron en la misma franja horaria en ese centro de salud

Fachada de un edificio beige con grandes ventanales, puertas de vidrio, un cartel que dice "SERVICIO DE MATER..." y barandales metálicos
Una pareja denunció que esperaba una beba y les entregaron un nene en el Hospital de Concepción de Tucumán
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Una pareja de padres primerizos de Concepción, Tucumán, recibió en Neonatología a un bebé vestido de rosa y con aritos colocados. Esperaban que fuera la nena que les habían dicho que habían tenido, pero resultó ser un varón. Durante nueve meses, tres ecografías sucesivas les habían confirmado que esperaban una niña. La familia incluso llegó al hospital con ropa de ese color para recibirla. El descubrimiento ocurrió al cambiarle el primer pañal, minutos después de que el personal de salud les hiciera entrega del recién nacido.

El parto se desencadenó el pasado viernes de forma imprevista. La madre, de 23 años, debió someterse a una cesárea de urgencia entre las 11 y las 11.30 en el Hospital Regional “Dr. Miguel Belascuain”, debido a un cuadro de bradicardia fetal que comprometía la vida del bebé. Dado el estado de riesgo del recién nacido, el equipo médico actuó con rapidez y lo derivó de inmediato al área de Neonatología. Alrededor de las 13, el bebé fue trasladado junto a sus padres, ya vestido con las prendas rosas que la familia había preparado y con aritos colocados por la pediatra. Fue en ese momento, al retirarle el pañal por primera vez, cuando la familia advirtió que se trataba de un niño.

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Ante la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades hospitalarias, el padre y el abuelo del recién nacido radicaron una denuncia formal ante la Policía y ante la Fiscalía de turno del Centro Judicial Concepción.

La denuncia derivó en la intervención inmediata de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Gerardo Salas y el auxiliar fiscal Juan José Ibáñez. El prosecretario Patricio Reynoso fue designado para actuar en representación de sus superiores y se constituyó en la comisaría local para tomar contacto con el padre afectado. Ese mismo viernes, alrededor de las 22, Reynoso se trasladó al Hospital de Concepción junto a efectivos policiales para recabar información y tomar declaraciones al personal de salud presente durante el parto.

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En la sede del nosocomio, personal de la fiscalía tomó declaración testimonial a las dos cirujanas ginecológicas que participaron en la cesárea, al personal de identificación y a la enfermera de Neonatología que recibió al recién nacido en el quirófano. Los testimonios coincidieron en señalar que la urgencia de la intervención y el estado delicado del bebé —catalogado como de “riesgo alto”— obligaron a actuar con extrema rapidez.

Manos de un profesional de la salud con uniforme azul miden el muslo de un bebé cubierto con una toalla blanca usando un calibrador.
Durante todo el embarazo, a la pareja le dijeron que iba a tener a una niña (Imagen ilustrativa Infobae)

La cirujana declaró que extrajo al recién nacido y lo entregó de forma directa a la enfermera de Neonatología, sin que se verificara el sexo en ese instante. El personal de identificación, por su parte, testificó que, al constatar más tarde que se trataba de un varón, se acercó a los padres para comunicarles la situación, y que explicó que, a pesar de los datos previos de las ecografías, el bebé era de sexo masculino.

Ante el temor de un posible intercambio de recién nacidos, el MPF dispuso la realización de pruebas de ADN a los cinco bebés nacidos en ese hospital durante la misma franja horaria. Además del hijo de la pareja denunciante, durante esa mañana nacieron otros cuatro bebés, tanto varones como mujeres.

El sábado 15 de agosto, a primera hora, la fiscalía se puso en contacto con el Laboratorio de Genética del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), desde donde se impartieron las instrucciones para la toma de muestras con resguardo de la cadena de custodia, bajo supervisión policial. Las madres de los otros cuatro bebés accedieron de forma voluntaria al procedimiento.

Frente a la repercusión pública del caso, el Hospital Regional “Dr. Miguel Belascuain” emitió un comunicado oficial en sus redes sociales. En el texto, la institución reconoció que el nacimiento se produjo a las 11.45 del 14 de agosto, que el bebé pesó 3,350 kilogramos y que la cesárea se realizó de urgencia por la bradicardia fetal. Respecto del error, el nosocomio admitió que “fue entregado a su madre con el error de sugerir que el sexo era femenino” y anunció la apertura de una investigación administrativa para determinar la falla —que calificó como posiblemente involuntaria— y aplicar las sanciones correspondientes.

La institución también confirmó que todos los registros clínicos, partes quirúrgicos y planillas de enfermería quedaron a disposición de la Justicia, y que asumirá el costo del estudio de ADN en el centro de diagnóstico que la familia elija.

La causa se mantiene en etapa preliminar, centrada en la recopilación de testimonios y documentación. No hay personas aprehendidas ni imputadas. Tanto la madre como el recién nacido evolucionan de forma favorable y reciben contención por parte del establecimiento. La investigación quedará a la espera de que el ECIF remita los resultados de las pericias genéticas, con los cuales la Justicia buscará determinar si existió una confusión en la entrega de los bebés o si el episodio se limitó a un error en la identificación del sexo durante el parto.

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