“Me escribía ‘me tenés abandonado’ y ‘te extraño’”: el relato de uno de los chicos que denunció a Marcelo Porcel

El empresario está acusado de presuntos abusos a los compañeros de los hijos del imputado del colegio Palermo Chico

Guardar
Marcelo Porcel
Marcelo Porcel

Es uno de los primeros 10 chicos que dio su testimonio en Cámara Gesell en la causa contra el empresario Marcelo Porcel, acusado de presuntamente haber abusado de los compañeros de sus hijos del Colegio Palermo Chico. También es quien se reconoció en dos de las imágenes que hallaron en el celular del imputado, donde se ve a un adolescente desnudo en la ducha. Sus padres dieron fe de que era él el que se veía en esos archivos que forman parte del expediente.

Infobae accedió a la transcripción de lo que contó el adolescente ante los profesionales: dijo que tenía 13 allá por 2022 cuando denuncia que comenzó todo. No es el único. Son otras ocho familias más las querellantes en la causa que investiga Pablo Turano, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1, y el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50 de Carlos Bruniard.

Porcel fue denunciado en julio de 2024 por llevar a los adolescentes a su domicilio de la calle Godoy Cruz y a su oficina de Avenida del Libertador, del barrio porteño de Retiro, en donde organizaba “reuniones y fiestas”.

En total, hay 10 víctimas, pero nueve familias querellantes porque dos de los chicos son hermanos. Y a eso se suma un denunciante. Todos están agrupados bajo el patrocinio de Pablo Hawlena Gianotti. Mientras que a Porcel lo asiste el abogado Roberto Rallin.

"Me toqueteó el testículo y
"Me toqueteó el testículo y me sentí medio incómodo", contó

En el extracto de la Cámara Gesell al que accedió este medio, el chico habló de cómo “Marcelo” les ofrecía alcohol y dinero para las apuestas; también hizo referencia a cómo, desinhibidos por la bebida, los hacía correr alrededor de una mesa con los pantalones bajos a cambio de plata o les hacía masajes sin pedirles permiso y los tocaba, poniéndolos en situaciones que describe como muy “incómodas”.

Uno de sus recuerdos lo situó en la oficina de avenida Del Libertador del imputado, que fue allanada. Contó que una vez fueron allí con la excusa de que su esposa estaba muy cansada: los cargó a todos en el auto y se los llevó.

“En la oficina sacó todas las botellas y empezó a armar los vasos… El vodka con Fanta o 7Up, y nos daba uno a cada uno y, bueno, empezaba a hacernos los jueguitos de la otra vez: $1.000 o $2.000 a quien se tomaba el vaso. Nosotros lo tomábamos y nos daba plata", explicó.

Luego dijo que en su despacho había una mesa: “En un momento, después de haber tomado uno o dos vasos, dijo: ‘Bueno, dan una vuelta con el pantalón abajo’. O sea, mostrando la cola. Era dar una vuelta a la mesa por $2.000”.

Les pedía dar vueltas a
Les pedía dar vueltas a una mesa y mostrar la cola a cambio de dos mil pesos

Por ejemplo, el chico relató que para una Navidad le transfirió dinero (100 mil pesos) y le escribió “te quiero” y además se indignó porque recibía mensajes donde le decía que lo tenía “abandonado”, cuando era una persona más grande, un amigo de su papá.

Lo contó así: “Para Navidad me transfirió $100.000 y me puso ‘Feliz Navidad’ y una foto de una frase como que ‘la Navidad no es lo que está debajo del árbol, sino en la gente con la que lo pasás’. Y me dijo: ‘Se lo mandó nada más a personas que son importantes para mí’ y ‘te quiero’”.

Y manifestó: “Me escribía: ‘Me tenés abandonado’. Y era una persona más grande, un amigo de mi papá, que me estaba diciendo ‘te extraño’, ‘me tenés abandonado’ y yo me sentía, la verdad, medio incómodo y no sabía qué contestarle. O sea, ¿qué le puedo contestar a eso? Yo le ponía el emoji de pulgar en alto".

En ese contexto, contó que para su cumpleaños, no sólo le mandó un regalo, sino que además: “A mi cuenta de Mercado Pago, Marcelo me transfirió $70.000. Me mandó el comprobante y me dijo: ‘Shhh’”. Y que en otra oportunidad le dijo: “Vos te tenés que dejar tocar por un millonario para tener plata. Te tenés que dejar, o sea, si vos estás una noche, te tenés que dejar tocar por una persona que tiene plata para tener plata. Y sumó que luego le lanzó: “Vos sos mi heredero en todos los negocios, yo te voy a dejar todo a vos…”.

Fachada del colegio Palermo Chico
Fachada del colegio Palermo Chico

Pero hay uno de los dichos del menor que pone más en relieve lo que el fiscal del caso consideró como “una manera sistemática, organizada y premeditada, a lo largo del tiempo, aprovechando los momentos en que los damnificados estaban bajo su guarda provisoria, puesto que los progenitores de las víctimas los dejaban bajo su responsabilidad como persona adulta de su confianza”.

El adolescente narró que sus amigos decían que les dolían las piernas porque habían caminado un montón y él coincidió: “Marcelo me dice: ‘Tenés que probar mis masajes para las piernas’. Y va y me empieza a hacer masajes subiendo por la pierna, masajeando, hasta que llega a mis testículos y me manoseó, me toqueteó el testículo y ahí me sentí medio incómodo y me empecé a mover”.

Para los especialistas que lo escucharon: ”Conforme a los indicadores y a los parámetros de la Psicología del Testimonio, el relato que el joven ha explicitado evidencia coherencia integral, y presenta estructura lógica”. Mientras que los psicólogos que lo peritaron, dijeron: “No presenta producción imaginativa de índole patológica (fabulación), contando con recursos internos que le posibilitan discriminar entre contenidos de la realidad y contenidos de la fantasía”.

El fiscal Turano investiga a Porcel por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas, corrupción de menores agravada y producción de representaciones de un menor de (18) años de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales. Aún no fue indagado, pero el juez Bruniard le impuso una restricción de 300 metros con las víctimas, con el Colegio Palermo Chico y con el club GEBA, donde los chicos hacen deporte.