
La Justicia de Indonesia sentenció en las últimas horas a una ciudadana argentina a siete años de prisión por intentar ingresar cocaína oculta en su cuerpo en la isla turística de Bali.
Se trata de Eleonora Gracia, de 46 años, quien fue arrestada en marzo en el aeropuerto internacional de Bali cuando intentó entrar al país con más de 244 gramos de cocaína. Había escondió la droga en un preservativo, dentro de sus partes íntimas. Pero su plan falló y la descubrieron.
Tras el arresto, la mujer confesó que tenía contacto con un británico llamado Elliot James Shaw, de 50 años. Afirmó que él debía recibir la droga. La entrega sería en un hotel próximo a una de las playas turísticas de la zona, según establecieron los investigadores del caso.
Esa declaración llevó a la detención del hombre, quien también fue condenado: recibió cinco años y medio de prisión y le impusieron una multa de mil millones de rupias, el equivalente a unos 61.400 dólares, según la agencia de noticias AFP. En caso de no pagar esa suma, la condena de Shaw aumentará tres meses.

En la misma jornada, la Justicia local sentenció a otros tres ciudadanos británicos a un año de cárcel por intentar ingresar casi un kilo de cocaína al territorio indonesio.
Jonathan Christopher Collyer, de 38 años, y Lisa Ellen Stocker, de 39, fueron detenidos a principios de febrero en el aeropuerto de Bali. Llevaban 17 paquetes con la droga. Días después, la Policía arrestó a Phineas Ambrose Float, de 31 años, quien debía recibir los paquetes.
Las razones por las cuales sus condenas quedaron por debajo de las que recibieron Gracia y Shaw no trascendieron.
Indonesia posee una de las leyes antidrogas más severas del mundo. La legislación contempla la pena de muerte para los casos de tráfico de drogas, una sanción que en el pasado se aplicó a ciudadanos extranjeros. Aunque rige desde hace años una moratoria que suspendió las ejecuciones, las condenas a penas muy altas siguen en firme para quienes transportan o distribuyen drogas.

Actualmente, varias personas condenadas por delitos de narcotráfico esperan la pena capital. Las últimas ejecuciones tuvieron lugar en 2016, cuando mataron a un indonesio y a tres nigerianos.
El mismo día en que se conocieron las condenas, la agencia antidroga de Indonesia informó sobre la detención de un brasileño y una ciudadana sudafricana, ambos acusados de transportar grandes cantidades de cocaína y metanfetamina. Si fueran encontrados culpables, podrían recibir la pena de muerte.
Un argentino condenado en España
Aldo Maximiliano Vannucci, nacido en Córdoba y con nacionalidad italiana, fue condenado recientemente en España a 433 años de prisión por delitos sexuales contra menores.
El hombre, de 46 años, contactaba chicos a través del videojuego Fortnite. Los identificaba dentro del juego, les hacía regalos y construía una relación online hasta que conseguía que le mandaran fotos desnudo. En al menos un caso, violó a un adolescente de 16 años.
Vannucci fue arrestado en 2023, aunque los hechos ocurrieron en 2021. El tribunal de Madrid lo encontró culpable de diez delitos, entre ellos agresión sexual con penetración, abuso sexual a menores, sexting, elaboración de pornografía infantil y ciberacoso.
Por orden de la Justicia, deberá indemnizar a sus víctimas por cifras superiores a los 90 mil euros. Y si bien la sentencia marca más de 400 años de cárcel, podrá recuperar la libertad tras pasar 20 años en prisión. Una vez libre, será expulsado y no podrá volver a España durante una década.
Vannucci tenía antecedentes por delitos similares. Había sido condenado a 50 años en 2005 por abuso sexual y exhibicionismo, pasó más de una década en prisión y fue expulsado de España, aunque pudo regresar por su ciudadanía italiana.
Desde su regreso se mantenía con la ayuda de su madre y realizaba trabajos informales vinculados a menores. También visitaba playas nudistas en España y Francia, donde sacaba fotos de personas desnudas. La Guardia Civil le seguía el rastro y determinó que había realizado más de 80 transferencias a cuentas de menores contactados a través del videojuego.
Durante los dos últimos años, Vannucci accedió a plataformas de videojuegos en línea en más de 3.000 ocasiones. Ante la Justicia, negó los hechos y aseguró que era víctima de falsos testimonios, pero el tribunal lo halló culpable. La abogada de las víctimas lo definió como un depredador sexual.
Con información de AFP
Últimas Noticias
Atraparon a una viuda negra en Esteban Echeverría: había robado una camioneta, dos televisores y 500.000 pesos
La víctima contó que la había conocido meses atrás y, tras varias citas, la invitó a la casa. Luego de un allanamiento, la detuvieron e incautaron parte del botín

Cayó un falso asesor financiero que estafó a un jubilado en la fila de un banco: le robó 10 millones de pesos
El acusado actuaba con su pareja, según consta en la investigación judicial. Le vació la cuenta bancaria a la víctima
Allanaron un boliche de Belgrano por venta de drogas: detuvieron al dueño, un DJ y otros dos acusados
La Policía de la Ciudad ingresó al establecimiento y secuestró pastillas de éxtasis, marihuana y envoltorios con tusi y cristal. Tras el procedimiento, las autoridades cerraron el lugar por diversas irregularidades

Neuquén: investigan a un entrenador de fútbol por abuso sexual, grooming y corrupción de menores
El hombre les daba plata o regalos como botines a cambio de prácticas sexuales o fotografías. Los hechos ocurrieron entre 2025 y marzo 2026

Confirmaron la absolución de Pablo Ghisoni, el hombre que estuvo preso por una falsa denuncia por abuso de su hijo
Lo resolvió la Suprema Corte Bonaerense. El médico estuvo tres años detenido tras ser acusado por el joven, quien en 2025 reveló que había sido un invento de su madre



